Vitamina D para la Depresión, Demencia y Diabetes

Por el Dr. Mercola, agosto de 2014

La investigación sobre la vitamina D ha demostrado en repetidas ocasiones que la vitamina D puede mejorar una serie de trastornos cerebrales, incluyendo la depresión y la demencia—siendo la enfermedad de Alzheimer la forma más devastadora.

Los receptores de vitamina D aparecen en una amplia variedad del tejido cerebral en el desarrollo fetal temprano, y los receptores de vitamina D activados aumentan de crecimiento nervioso en el cerebro.

Los investigadores creen que los niveles óptimos de vitamina D pueden aumentar la cantidad de sustancias químicas importantes en el cerebro y proteger las células del cerebro, al aumentar la eficacia de las células gliales al mejorar la salud de las neuronas dañadas.

La vitamina D también puede ejercer algunos de sus efectos benéficos sobre el cerebro por medio de sus propiedades anti-inflamatorias e inmunomoduladoras.

La Deficiencia de Vitamina D Eleva Drásticamente su Riesgo de Demencia

Según un estudio reciente,1, 2 las personas mayores que tienen niveles bajos de vitamina D pueden duplicar su riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer. Específicamente, en comparación con aquellos con niveles de vitamina D en el rango normal:

  • Las personas con niveles bajos tuvieron un riesgo mayor del 53 por ciento en la demencia, y un riesgo 70 por ciento mayor en el Alzheimer
  • Las personas con deficiencia grave tuvieron un riesgo mayor del 125 por ciento en la demencia y un riesgo 120 por ciento mayor en el Alzheimer

Como se ha señalado por los autores: «Esto se suma al debate en curso sobre el papel de la vitamina D en condiciones no esqueléticas.»

La Relación Entre la Depresión y la Demencia

Otra investigación reciente ha encontrado vínculos entre la depresión y la demencia, y entre la deficiencia de vitamina D y la depresión. Un estudio3 de ocho años de duración hecho por Rush University Medical Center encontró que los niveles más altos de depresión se traducen en un mayor riesgo de demencia en el futuro.

La gravedad de la depresión también se vinculó a la velocidad del declive de la memoria—entre más aguda sea la depresión, más rápida será el declive de la memoria. De acuerdo con el investigador principal, Robert S. Wilson:

«Estos resultados son emocionantes porque sugieren que la depresión realmente es un factor de riesgo para la demencia, y si podemos atacar y prevenir o tratar la depresión y las causas de estrés podríamos tener el potencial de ayudar a las personas a mantener sus habilidades de pensamiento y de memoria durante la vejez.»

Los estudios4 apuntan al hecho de que los niveles bajos de vitamina D también lo predisponen a la depresión, por lo que la relación entre la vitamina D, la demencia y la depresión en realidad parece ser bastante real.

En esencia, la deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo tanto de la depresión como de la demencia, así que el hecho de que las personas deprimidas tengan un mayor riesgo de demencia es bastante lógico, pero la raíz del problema es probable que sea una falta de vitamina D y no la depresión en sí.

La Deficiencia de Vitamina D lo Predispone a la Depresión

En un estudio anterior, se encontró que los adultos mayores con los niveles más bajos de vitamina D fueron 11 veces más propensos a deprimirse que los que tuvieron niveles normales. Las investigaciones más recientes se discutieron en un artículo del Times Online:5

«La investigación Amsterdam, que evaluó a más de 1,200 personas de 65 a 95 años, mostró que los niveles de vitamina D en la sangre fueron 14 por ciento más bajos en  las personas con depresión mayor y menor en comparación con los participantes no deprimidos.

Un estudio realizado en los Estados Unidos indicó que la deficiencia de vitamina D se presentó con más frecuencia en ciertas personas, incluyendo en los afroamericanos, personas que viven en la ciudad, los obesos y los que sufren de depresión.

Las personas con niveles de vitamina D inferiores a 20 ng/mL tuvieron un riesgo de 85 por ciento mayor de depresión en comparación con las personas con niveles de vitamina D superiores a 30 ng/mL” [El énfasis es mío]