El consumo de alimentos orgánicos lleva a reducir drásticamente la exposición a plaguicidas

Por RAPAL Uruguay, mayo 2014

En un estudio realizado recientemente en Australia, “Reducción de metabolitos de plaguicidas organofosforados en orina en adultos después de consumir una dieta orgánica durante una semana” por un equipo multidisciplinario de varios centros científicos se encontró que había una reducción importante en las trazas de metabolitos organofosforados en los consumidores que comieron alimentos orgánicos durante una semana en comparación con los que comieron una dieta convencional. El estudio se suma a la literatura científica que muestra que el consumo de alimentos orgánicos es un sistema más saludable para los consumidores.

El estudio, publicado en la revista Journal of Environmental Research el pasado mes de marzo, encontró que los participantes que consumieron una dieta que incluía por lo menos un 80 por ciento de alimentos orgánicos presentaron en los análisis de orina niveles del 89 por ciento más bajos de residuos de plaguicidas organofosforados no selectivos, más específicamente se redujeron los niveles de dialquilfosfatos (DAP por siglas en inglés).

Los participantes fueron personas no fumadoras entre 18 y 65 años. Se alimentaron con una dieta de alimentos convencionales por una semana y se les tomó muestras de orina todas las mañanas durante los ocho días, que posteriormente fueron suministradas a los investigadores. Este proceso se repitió con los mismos participantes después de pasar una semana comiendo por lo menos 80 por ciento de alimentos orgánicos. Los niveles de residuos de plaguicidas organofosforados que se encontraron en los participantes durante la semana en la que comieron alimentos de producción convencional, fueron similares a estudios previos realizados en la población general.

El estudio se realizó en Melbourne, Australia, donde como en la mayoría de los países del mundo se usan agroquímicos organofosfatados para la producción convencional de alimentos. A modo de ejemplo, según los Centros Nacionales para el Control y Prevención de Enfermedades, se utilizaron más de 35 millones de kilos de plaguicidas organofosforados en los cultivos de los Estados Unidos en 2001.

A pesar del uso masivo son graves los impactos en la salud que los plaguicidas organosforados pueden causar a los consumidores. Estos plaguicidas, originalmente fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial como agentes neurotóxicos.

Dichos productos inhiben la colinesterasa, un neurotransmisor que transporta señales entre los nervios y los músculos. La inhibición de la colinesterasa puede causar envenenamiento en las víctimas, producir asfixia debido a la parálisis, y los pulmones se pueden llenar de líquido. Los niños corren un elevado riesgo de intoxicación por plaguicidas organofosforados.

El estudio se suma a la creciente literatura que comer orgánico, es claramente una opción más saludable, ya que permite a los consumidores reducir la exposición a los residuos de agrotóxicos. La Academia Americana de Pediatría ( AAP ) publicó un informe en 2012 sobre los alimentos orgánicos, declararon que los alimentos orgánicos ofrecen ventajas para la salud al reducir la exposición a plaguicidas, especialmente para los niños , e incluso la presentación de informes con » pruebas sólidas » de que los alimentos orgánicos contienen más vitamina C y fósforo. Según el informe, «en términos de ventajas para la salud, las dietas orgánicas han demostrado de forma convincente que la exposición de los consumidores a plaguicidas está asociada con enfermedades humanas. »

Producción convencional y orgánica en Uruguay

En nuestro país en la producción convencional se utilizan grandes cantidades de agrotóxicos, incluyendo plaguicidas clasificados como organosforados entre los que se encuentra el paration metílico y azinfos metil, ambos insecticidas utilizados en la producción de cereales frutas y hortalizas.

Estas sustancias son sistémicas, es decir, son absorbidos por las plantas e introducidos en el sistema vascular de los vegetales, actuando tanto en los insectos chupadores como también sobre las personas que ingieren el alimento, aunque este sea previamente lavado.

Por otro lado, hay constancia de que la producción de alimentos orgánicos está adquiriendo cada vez más importancia en Uruguay. Actualmente hay unos 500 productores de este tipo de alimentos, según cifras del Instituto Uruguay XXI. A su vez, en el territorio habría bajo producción orgánica certificada, aproximadamente unas 900.000 hectáreas, un 5% del área agrícola, aunque estos datos no han sido corroborados oficialmente.

Las empresas centrarían su producción orgánica en carne, cereales y oleaginosas, hortalizas, frutas, miel, hierbas aromáticas y medicinales, dulces, conservas, lácteos y vinos.