Coca-Cola cuestiona impuesto al refresco

Además, sostuvieron, generaría problemas de informalidad, desempleo y baja de productividad.

Este impuesto, abundaron, frena el crecimiento económico del país, ya que afecta la cadena productiva de caña de azúcar, fruticultores, azúcar, proveedores, bebidas saborizadas, trabajadores y tienditas.

Asimismo, genera desempleo e inflación y provocaría entre 15% y 20% de incremento en el precio al público de las bebidas saborizadas, por lo que «es un impuesto que va a pagar el consumidor».

En el caso de refrescos, de prosperar, 35% del precio al público serían impuestos, debido a que el refresco ya paga 16% de IVA, añadieron.

Este gravamen no es congruente con los criterios de la reforma hacendaria manifestados por el presidente Enrique Peña Nieto, toda vez que no incentiva a la formalidad, «pues la experiencia con los impuestos especiales demuestra lo contrario», anotaron.

Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope-Servytur) de la Ciudad de México, refirió que el refresco representa al comerciante en pequeño una parte muy importante de los productos que vende diariamente.

«Sólo el refresco y las aguas envasadas son productos de mayor venta en el comercio minorista y el incremento del impuesto en su precio le impactará negativamente a nuestros clientes quienes ya pagan el aumento en los costos del trasporte público concesionado, así como del gas doméstico y gasolina, entre otros, que fueron autorizados en el transcurso de este año», expresó el organismo.