Coca-Cola cuestiona impuesto al refresco

La industria también rechaza el impuesto

Representantes de la industria refresquera de México secundaron la opinión de Coca-Cola y señalaron que el proyecto del Ejecutivo haría poco por combatir la obesidad y golpearía a las empresas y a los consumidores, especialmente a los más pobres.

«Nos parece que no abona a resolver el problema de la obesidad», dijo a Reuters el director de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos, Emilio Herrera.

«El impuesto representa entre un 15% y un 20%, y se recarga en muchísima mayor proporción en las familias de menores ingresos de este país», agregó el dirigente.

México, un país con 117 millones de habitantes, tiene un consumo de cerca de 163 litros de refresco per cápita, uno de los más altos en el mundo, y el Gobierno espera recaudar 12,000 millones de pesos (unos 915 millones de dólares) con el nuevo impuesto.

Los mayores embotelladores Coca-Cola en México son Coca-Cola FEMSA y Arca Continental, mientras que la de Pepsi es Cultiba.

Herrera dijo que el nuevo gravamen causaría una caída en los volúmenes de la industria, lo que a la larga incidiría en toda la cadena productiva que inicia desde los productores de azúcar y fruta, y llevaría eventualmente a la pérdida de empleo e inversiones.

En tanto que la cadena productiva de la caña de azúcar afirmó que el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas «no resuelve la obesidad, castiga a las familias más pobres e incrementa el desempleo».

En un comunicado conjunto, la Cámara Nacional de las Industrias Azucareras y Alcoholeras, la Industria Refresquera Mexicana y la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, entre otros organismos, expusieron se disminuiría el consumo calórico de la dieta en una mínima proporción.