Carta abierta a Whole Foods Market, de la Asociación de Consumidores Orgánicos (OCA)

Así que aquí estamos en el 2009. La gran diferencia en la comunidad orgánica hoy es nuestra creciente comprensión de que los orgánicos y el Comercio Justo no son opciones de estilo de vida o de salud o aún cuestiones elementales de derechos humanos o de justicia, sino más bien materia de supervivencia literalmente hablando. Como nación, y comunidad global, o nos movemos rápidamente lejos de los alimentos «convencionales» (y a veces llamados naturales) provenientes de sistemas agrícolas de cultivo intensivo en químicos y energía, bajos en nutrientes y altos en contaminantes, o de lo contrario nos dirigimos directamente hacia el desastre. O avanzamos con rapidez para que la producción orgánica sea la norma, o nos destruiremos nosotros mismos en lo que sólo puede ser descrito en términos de crisis de salud pública, energía, y climática. O practicamos lo que predicamos y cambiamos nuestro trato al consumidor, a las leyes y a las prácticas de negocios, o nos iremos al precipicio, arrastrando a nuestros hijos y a las generaciones futuras. O nos alejamos de las nociones absurdas del globalizado libre comercio, de las guerras por petróleo y recursos y de la codicia empresarial no regulada o nos condenaremos todos.

La alimentación y agricultura orgánica es la única manera de reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles, de cortar con la contaminación que contribuye a los cambios de clima, de secuestrar el carbono en el suelo, de producir cultivos adecuados en virtud de las impredecibles condiciones climáticas, de preservar a los pequeños agricultores, y de mejorar la salud pública. Ya no podemos tolerar modelos de negocio de los líderes del mercado al por menor, como WFM, o de su proveedor mayorista más importante, United Natural Foods (UNFI) cuyas ventas de alimentos son 2/3 convencionales (encubiertos como «naturales”) y apenas 1/3 certificados orgánicos. No hay tal cosa como un fertilizante químico «natural», ni un pesticida tóxico “natural” como el Roundup de Monsanto o Atrazina de Syngenta, ni ingredientes petroquímicos cancerígenos en los productos de cuidado personal o de limpieza, ni organismos genéticamente modificados “naturales”. El hacer pasar productos convencionales como naturales o casi orgánicos, constituyen un desastre moral.

Comercio justo y justicia económica (incluyendo justicia en el cuidado de la salud), como parte de una economía global verde y orgánica, son las únicas maneras en que vamos a reducir la pobreza y los conflictos. Whole Foods Market y United Natural Foods presumen de cómo sus trabajadores son parte de su familia y lo bien que los tratan (algunos nos dicen lo contrario). Pero nuestra pregunta en este Día del Trabajo 2009 es y ¿que de los trabajadores de la cadena de productos convencionales falsamente llamados “naturales”? ¿Y qué de los miles de los trabajadores agrícolas no sindicalizados y explotados de California, Texas, Florida, México, y Asia, que les suministran la mayor parte de sus vegetales y frutas? ¿Y qué de los inmigrantes y trabajadores de criaderos y mataderos de Iowa, Kansas, y Nebraska? ¿Y qué de los camioneros, trabajadores de procesadoras de alimentos, y el personal de almacenes de alimentos de todo el país? ¿No somos acaso todos una sola familia?

No estamos pidiendo a Whole Foods Market y a sus proveedores algo diferente de lo que demandamos de nosotros mismos, – practiquemos los que predicamos, démosle prioridad a los alimentos y productos orgánicos, practiquemos comercio justo y justicia social, y despertemos al hecho de que las prácticas usuales de negocio son una receta al desastre. Es hora de una revolución orgánica y de comercio justo antes de que sea demasiado tarde.

Para ahorrarles a tus abogados el problema de faxear o de enviarte esta petición por correo electrónico, esto es lo que OCA está pidiendo a Whole Foods y a su principal proveedor UNFI. Sabemos que no nos vas a escuchar hasta que una masa significativa de consumidores de productos orgánicos, agricultores y trabajadores levantemos nuestra voz juntos, amenazando tus bases. He aquí la línea de fondo moral, ética, de salud, justicia y sustentabilidad de OCA.

1) Queremos que WFM (y su proveedor mayorista principal UNFI) se comprometa públicamente a duplicar sus ventas totales de productos orgánicos de 1/3 a 2/3 en tres años. Esto aumentará las ganancias de los orgánicos en EE.UU en aproximadamente tres millones de dólares anuales, o el 15%, que nos lleve más cerca del «punto clave» en que lo orgánico se convierta en la norma y no sólo en la alternativa. Parte de este compromiso debe ser la promesa de presionar a los proveedores de los productos llamados “naturales” a firmar un contrato con un certificador acreditado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA siglas en Ingles) para hacer la transición a la producción orgánica. WFM y UNFI deben formar un consejo asesor independiente de los productores orgánicos y proveedores, que sea representativa, tanto en términos de geografía y a escala (pequeñas y grandes), para hacer las propuestas a WFM y UNFI para a su vez alcanzar este objetivo.

1 comentario
  1. Jorge Maradiaga Dice:

    Muy interesante esa carta ,entonces WFM es un fraude juega con la salud del consumidor?

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