Anec: fracasará cruzada contra el hambre si Peña no efectúa cambios

Forzoso, crear políticas para abatir la dependencia alimentaria

El país tiene una dependencia agroalimentaria de 40%

Por Susana González G, La Jornada, 3 de diciembre de 2012

Con el llamado a todos los sectores, incluidos medios de comunicación, agrupaciones religiosas y todo mexicano que quiera aportar tiempo y recursos, la cruzada nacional contra el hambre, anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto, corre el riesgo de ser una campaña mediática y cortoplacista al estilo Teletón, con efectos superficiales, si no se impulsan cambios de Estado para reducir la dependencia alimentaria del país, advirtió Víctor Suárez Carrera, dirigente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores de Campo (Anec).No debe tener el carácter asistencialista, filantrópico y cortoplacista que ha caracterizado la política social y los programas gubernamentales discrecionales de los últimos años, a los que está acostumbrado el PRI para ampliar sus redes corporativas. Cualquier acción para erradicar el hambre y la malnutrición en México debe estar basada en primer lugar en la obligación constitucional del Estado mexicano de garantizar la plena realización del derecho a la alimentación, indicó en entrevista.

México, aseguró, tiene actualmente una dependencia agroalimentaria de 40 por ciento, porque no produce los alimentos suficientes que requiere la población. Desde 1982, con el gobierno priísta de Miguel de la Madrid, comenzó el desmantelamiento del campo mexicano y el incremento de las importaciones.

La producción de maíz, grano básico de los mexicanos, es de 22 millones de toneladas al año, pero el consumo es de 32 millones, o sea, hay una dependencia de 31 por ciento, ejemplificó. En soya tenemos 95 por ciento de dependencia, en arroz 85, en trigo 70, en sorgo 40, en leche 25 y en huevo dejamos de ser autosuficientes con la gripe aviar.

Así, para romper esa tendencia y abatir la pobreza alimentaria que padecen 19 millones y medio de mexicanos, según cifras oficiales, se requiere que en dicha cruzada, que forma parte de los 13 compromisos que asumió en su primer día como presidente, Peña Nieto rompa la alianza establecida por el gobierno federal con empresas monopólicas trasnacionales que dominan toda la cadena agroalimentaria. Pero puso en duda que suceda, porque la forma en que llega Peña a la Presidencia lo ata a esos intereses. El problema es su vinculación y subordinación a la agenda corporativa trasnacional.

En la producción agropecuaria, planteó, debe haber un cambio a una política de autosuficiencia, con prioridad en el fomento productivo de las pequeñas y medianas unidades de producción.

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