Por Dr. Mercola, 14 de Junio de 2012
Si usted está embarazada o piensa tener un bebé, es posible que desee echar un vistazo a una nueva investigación sobre los efectos de los estrógenos de las plantas, como los encontrados en la planta de la soya, y que tienen relación con el feto.
De acuerdo con el Medical News Todayi, un artículo publicado en Biology Reproductionii sugiere que la exposición de productos químicos estrogénicos en el útero o durante la infancia tiene el potencial de afectar negativamente la fertilidad de la mujer en su edad adulta.
Esto coincide con investigaciones anteriores sobre los efectos neonatales por la exposición a la planta o a los estrógenos ambientales. En estudios con ratones, los investigadores encontraron que las causas de infertilidad incluyen:
- Falla al ovular
- Disminución de la capacidad del oviducto para apoyar el desarrollo del embrión antes de la ovulación, y
- Falla en el útero para apoyar la implantación efectiva de los embriones en estado de blastocisto
De acuerdo con Medical News Today:
“Ahora, el equipo informa que la exposición neonatal a la genisteína cambia el nivel de la respuesta inmune en el oviducto del ratón, conocido como la respuesta inmune de la mucosa. Algunos de los genes de respuesta inmune fueron alterados a partir del momento del tratamiento con genisteína, mientras que otros fueron alterados mucho más tarde, cuando el ratón se encontraba en etapa de embarazo temprana.
Juntos, estos cambios causaron una alteración nociva a la respuesta inmune y con el apoyo del oviducto comprometido con el desarrollo preimplantacional de embriones, ambos, probablemente contribuyen a la infertilidad”.
Dado que el desarrollo humano de la zona reproductiva continúa a través de la pubertad, los investigadores creen que la exposición a productos químicos estrogénicos en las mujeres en forma de feto, bebé, niño y adolescente, podría tener un impacto sobre su fertilidad. Los autores sugieren que la reducción del uso de la fórmula para bebés a base de soya sería un paso hacia el mantenimiento de la salud reproductiva femenina.
Una investigación anterior también descubrió que el compuesto de genisteína afecta el esperma que nada hacia el óvulo. Incluso pequeñas dosis del compuesto en el tracto femenino podría destruir los espermatozoides, que puedan en primer lugar, afectar su capacidad para concebir.

