Los «superalimentos» que podrían mejorar la salud y la longevidad

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 01 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Reemplazar los alimentos procesados con «superalimentos» podría ayudarle a perder peso mientras promueve una buena salud y longevidad
  • Algunos «superalimentos» potentes incluyen: salmón salvaje, brócoli, espinacas, bayas, té verde, aguacates, caldo de huesos, vegetales fermentados, aceite de coco y nueces de macadamia
  • Aunque por lo general se consideran como «superalimentos», es mejor evitar el yogur bajo en grasa, los productos de soya sin fermentar y las frutas secas, ya que tienden a desarrollar consecuencias para la salud en la mayoría de las personas
  • Una investigación encontró que consumir té verde al menos tres veces a la semana durante más de seis meses, se relacionó con un riesgo 17 % menor de desarrollar todos los tipos de cáncer digestivo. Un mayor consumo de té se relacionó con un menor riesgo

Uno de sus principios más básicos es consumir alimentos enteros y nutritivos en lugar de alimentos procesados. Reducir los granos y el azúcar (en especial la fructosa), lo que ocurre de manera natural una vez que evita los alimentos procesados, le ayudara a normalizar su peso y mejorara su salud. Pero ¿cuáles son los mejores superalimentos?

En su libro The Drop 10 Diet, Lucy Danziger —directora editorial de The Beet y antigua editora en jefe de Self Magazine— describe cómo los «superalimentos» podrían cambiar el enfoque sobre la pérdida de peso. Y ciertamente tiene un buen punto.

Alimentar al cuerpo con los nutrientes adecuados en lugar calorías «vacías» no solo ayuda a perder peso, sino que es importante para una vida larga y saludable. Muchas personas que padecen obesidad también desarrollan desnutrición.

«Al final del día, invertimos en nuestro guardarropa, cabello y pertenencias ¿Por qué no invertir en nuestro cuerpo si tiene la capacidad de durar 100 años?», dijo.

Se dice que el término «superalimento» fue acuñado por el Dr. Steven Pratt, autor del libro Superfoods Rx: Fourteen Foods That Will Change Your Life. Él, como Danziger, señala que este tipo de alimentación va más allá de ‘hacer dieta’. «Es la dieta sin restringir el consumo de alimentos. Son alimentos que puede consumir toda la vida«, dijo. En realidad, es una forma de vida.

De acuerdo con Pratt, un superalimento cumple tres requisitos:

  1. Esta fácilmente disponible
  2. Contiene nutrientes que mejoran la longevidad, y
  3. Ofrece beneficios respaldados por estudios científicos y expertos

El sitio web de Pratt, SuperFoodsRx.com, menciona un total de 24 ejemplos de superalimentos, que incluyen los siguientes:

  1. Salmón salvaje
  2. Brócoli
  3. Espinacas
  4. Bayas y
  5. Té verde

Cuatro «superalimentos» que es mejor evitar

Aunque estoy de acuerdo con la gran mayoría de las recomendaciones de Pratt, en especial las mencionadas anteriormente, no estoy de acuerdo con las siguientes opciones, ya que podrían tener consecuencias en la mayoría de las personas:

1.Frijoles. La principal preocupación con los frijoles es que son altos en carbohidratos y están repletos de lectinas que podrían ser incompatibles con muchas personas. También tiene un alto contenido de ácido fítico, que es un potente quelante de minerales. Si va a consumir frijoles, debe remojarlos durante 24 horas o más y cambiar el agua con frecuencia. No son alimentos mortales, pero de ninguna manera califican como superalimentos.

2.Yogur bajo en grasa. Pensar que un menor contenido de grasa es bueno es completamente falso, ya que también se pasteuriza y está repleto de fructosa añadida. Estos tres factores colocan al yogur bajo en grasa en mi lista de productos a evitar.

Para obtener los beneficios del yogur, elija un yogur fermentado en casa, que contenga leche cruda y orgánica, o leche orgánica y entera (no baja en grasa ni descremada).

3.Soya. creo que llegaría a la misma conclusión que yo, es decir, los riesgos de consumir productos de soya sin fermentar superan cualquier posible beneficio. Además, la soya genéticamente modificada presenta peligros que van más allá del daño causado por la soya sin fermentar. El único tipo de soya que recomiendo son los productos orgánicos fermentados de manera tradicional.

4.Frutas secas. Aunque las frutas enteras son excelentes fuentes de nutrientes y antioxidantes si se consumen con moderación, también tienden a tener un alto contenido de fructosa, mientras que las frutas secas contienen mayores cantidades.

Si forma parte de las pocas personas que no presentan problemas de resistencia a la insulina, entonces es probable que pueda consumir pequeñas cantidades de fruta seca, pero si padece diabetes tipo 2, prediabetes, obesidad, hipertensión, o enfermedad cardíaca, es mejor evitar las frutas secas hasta normalizar su peso y sus niveles de insulina.

Cuatro superalimentos ignorados

El aguacate se encuentra en la lista de Pratt, y no se puede ignorar su estatus como superalimento. Además de ser rico en potasio (el doble que el plátano), los aguacates son una excelente fuente de grasas monoinsaturadas saludables, que se queman para obtener energía. Esto lo convierte en un excelente reemplazo a los carbohidratos y otras fuentes de azúcar.

Recuerde, al eliminar los carbohidratos, es importante reemplazarlos con grasas saludables, que en realidad son una mejor fuente de energía que los carbohidratos.

Cuatro superalimentos muy beneficiosos que no están en la lista, incluyen los siguientes:

1.Aceite de coco. El 50 % del contenido de grasa en el aceite de coco es una grasa que rara vez se encuentra en la naturaleza conocida como ácido láurico, que el cuerpo convierte en monolaurina, y tiene propiedades antivirales, antibacterianas y antiprotozoarias. El aceite de coco contiene cerca de 2/3 de ácidos grasos de cadena media (AGCM), que ofrecen muchos beneficios, como estimular el metabolismo. Los AGCM también se convierten en energía como los carbohidratos simples, por lo que, el aceite de coco puede reemplazar los carbohidratos no saludables, tal como sucede con el aguacate.

2.Caldo de huesos. Hervir los huesos a fuego lento durante un día desarrollara uno de los alimentos más nutritivos y curativos que existen. Puede utilizar este caldo para mezclarlo con sopas, guisos o consumirlo por sí solo. La capa que se forma en la parte superior es la parte más nutritiva. Contiene nutrientes, como azufre, junto con grasas saludables, por lo que es importante revolverlo con el caldo.

3.Verduras fermentadas. Hoy en día, casi todas las personas presentan daños en su microbioma intestinal, a menos que formen parte de la minoría que consume alimentos enteros y evita los antibióticos. Los vegetales fermentados son uno de los alimentos más sabrosos porque contienen muchas bacterias beneficiosas, conocidas como probióticos, que son importantes para una buena salud física y mental. Además, los alimentos fermentados son desintoxicantes, capaces de extraer una amplia gama de toxinas y metales pesados, incluyendo algunos pesticidas.

4.Las nueces de macadamia son una fuente inagotable de energía, las cuales contienen una amplia variedad de nutrientes importantes, que incluyen grandes cantidades de vitamina B1, magnesio, manganeso y grasas monoinsaturadas saludables, solo por nombrar algunos.

Es probable que la tasa de cáncer gastrointestinal sea menor con el consumo de té verde

El té verde sigue demostrando por qué debe ser clasificado como superalimento. Una investigación en el American Journal of Clinical Nutrition encontró que consumir té verde al menos tres veces a la semana durante más de seis meses, se relacionó con un riesgo 17 % menor de desarrollar todos los tipos de cáncer digestivos.

El estudio involucró a cerca de 75 000 mujeres mayores y de mediana que estaban inscritas en los Estudios de salud de la mujer de Shanghai. El seguimiento medio tuvo una duración de 11 años. La tasa de cáncer digestivo fue menor por el consumo regular de té verde en el cáncer de estómago/esófago y colorrectal. (No se tomó en cuenta a las mujeres que habían fumado o consumido alcohol durante su vida).

Las mujeres que bebían de dos a tres tazas por día, tenían un menor riesgo (21 %) de desarrollar todos los tipos de cáncer del sistema digestivo, mientras que las mujeres que habían consumido té verde durante al menos 20 años tuvieron un menor riesgo de desarrollar cáncer con un total del 27 %.

«Estos resultados sugieren la importancia de consumir té verde a largo plazo«, explico la investigadora principal Sarah Nechuta, Ph.D., MPH a Medical News Today.

Esta no es la primera vez que el té verde se relacionó con un menor riesgo de cáncer. Investigaciones anteriores de uno de los ingredientes activos del té verde, conocido como epigalocatequina-3-galato (EGCG), demostraron que podría destruir células cancerígenas en muestras cutáneas, sistema linfático y tejido prostático extraídas de humanos y ratones, al dejar ilesas a las células sanas. Estudios anteriores también indicaron que el EGCG podría ayudar a prevenir:

  • Demencia
  • Mayores niveles de lípidos en la sangre
  • Arteriosclerosis
  • Trombosis cerebral
  • Dolor e inflamación relacionados con la artritis reumatoide

El té verde reduce el aumento de azúcar en la sangre y puede ayudar a perder peso

Otro estudio, publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research, encontró que el EGCG en el té verde afecta los niveles de glucosa en las ratas cuando se consume junto con alimentos que contienen almidón.

Los niveles de glucosa en ratas que recibieron el equivalente a una taza y media de té verde obtuvieron menores niveles que los controles que recibieron los mismos alimentos, pero sin EGCG. Resulta curioso que, el compuesto fue más eficaz cuando se administró con almidón de maíz. No se observó ningún efecto cuando se administró con glucosa o maltosa.

Dicha investigación plantea la posibilidad de que el té verde pueda controlar el aumento de azúcar en la sangre relacionado con consumir alimentos que contienen almidón cuando se consumen al mismo tiempo. Añadir azúcar al té podría anular sus propiedades. Y, además, el té verde no puede detener los daños de una mala alimentación.

Dicho esto, se demostró que el té verde tiene un impacto beneficioso sobre el peso al mejorar la quema de grasa y el metabolismo. Uno de los mecanismos propuestos incluye activar el catabolismo de los lípidos hepáticos, que implica liberar energía por la descomposición de materiales complejos y mayores niveles de oxidación de grasas y termogénesis, que es cuando el cuerpo quema combustible para crear calor.

Mi favorito es el té verde Matcha, ya que tiene un gran sabor y un mayor contenido de nutrientes porque no sufrió ningún daño durante el procesamiento. El mejor té verde Matcha proviene de Japón y se cuece al vapor, en lugar de tostado o frito. Como resultado, el té verde Matcha conserva todos los nutrientes posibles en la hoja de té.

Los bosques podrían ser modificados genéticamente

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 06 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Desde principios de 1990, los científicos han estado desarrollando un castaño americano modificado genéticamente para que sea resistente a un hongo que casi extermino la especie
  • Los bosques ubicados en la costa este de los Estados Unidos alguna vez fueron el hogar de miles de millones de castaños americanos, los cuales mantuvieron a animales y humanos
  • Los granjeros solían engordar a sus cerdos y vacas al dejar que buscaran castañas en otoño, mientras que los Apalaches las cosechaban y vendían
  • La llegada de árboles modificados genéticamente ayudaría a liberar otras plantas modificadas en el bosque. Es imposible monitorear estos árboles o predecir cómo impactarán el medio ambiente

Desde mucho antes de la llegada de los primeros colonos en América del Norte hasta mediados de 1950, había miles de millones de castaños americanos (Castanea dentata) cubriendo los bosques desde Maine hasta Florida. Los árboles podrían crecer más de 100 pies de alto y 9 pies de diámetro. De hecho, se descubrió un castaño de 100 años en Maine en el 2015, con una altura de hasta 115 pies.

Aunque son muy majestuosos, estos árboles también producían frutos secos que se podían comer asados y sin cáscara, o para preparar harina y budines. Los primeros nativos americanos usaban las hojas como medicina y la madera era la primera opción para construir cabañas.

Muchas veces, los primeros 50 pies del tronco no tenían ramas, lo que lo convertía en una excelente opción para la construcción. Los árboles crecen rápido y no se pudren, por lo que fueron una buena opción para crear postes de teléfono y durmientes de ferrocarril.

El New York Times informa que, en 1915, un autor estimó que era el «árbol más utilizado» en los Estados Unidos. A medida que se colonizó América del Norte, los castaños americanos fueron la base de la agricultura de los Apalaches. El New York Times informa que, en 2005, el historiador Donald Davis escribió lo siguiente:

«Con la muerte de los castaños, el mundo entero se vio afectado, al eliminar las prácticas de los Apalaches durante más de cuatro siglos».

El castaño americano también proporciono alimento a los animales del bosque, incluyendo ciervos, ardillas y osos. A diferencia de los robles con ciclos irregulares de fruto, los castaños producen frutos todos los años. Los agricultores locales dejaban que sus cerdos y ganado se alimentaran de las castañas que habían caído al suelo a finales del otoño.

Una plaga redujo los árboles a arbustos

Cerca del siglo XX, llego un hongo que casi extermino a los castaños americanos en los Estados Unidos por medio de viveros infectados e importados de China. El Centro Nacional de Información sobre Especies Invasoras del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos informa que se identificó la plaga por primera vez en castaños moribundos en el zoológico del Bronx.

El hongo conocido como Cryphonectria parasitica pudo haber llegado en 1893 y no pasó mucho tiempo para que los estados comenzaran a informar sobre la muerte de los castaños americanos. En la actualidad, los árboles son tan inusuales que aparecen en la prensa nacional cada que se descubre uno en la naturaleza.

Sin embargo, como informa The American Chestnut Foundation, el árbol no se ha extinguido por completo, sino que se considera como «casi extinto» ya que el hongo no afecta las raíces. El castaño americano es muy susceptible al hongo, al igual que el castaño europeo. El castaño chino tiene cierta resistencia a la infección, ya que solo causa un pequeño daño en la corteza.

El hongo es un ascomiceto, también conocido como hongos del saco, ya que tiene una estructura en forma de saco con cuatro a ocho esporas en etapa sexual. Algunos de los ascomicetos más grandes y conocidos son los hongos morel y las trufas. Otros patógenos del mismo grupo incluyen los que causan la enfermedad del olmo holandés y la sarna del manzano.

El hongo puede infectar un árbol a través de pequeñas aberturas en la corteza, algunas tan pequeñas como las que hacen los insectos. El hongo luego crece debajo de la corteza y produce ampollas de color marrón amarillento. La infección se traslada alrededor del tronco, lo que impide el flujo de nutrientes y el agua.

La infección se conoce como plaga, quizás porque las ramas mueren muy rápido. Sin embargo, el hongo puede infectar ramas, tallos y troncos de cualquier tamaño. Crece muy rápido y continúa creciendo después de que el árbol muere.

Dado que la enfermedad no afecta las raíces, la especie continúa sobreviviendo al enviar brotes a través del tocón. Sin embargo, en algunos momentos se ven afectados por la enfermedad. Sin embargo, una encuesta del Servicio Forestal de la USDA encontró que puede haber 60 millones de brotes creciendo en los bosques de Nueva York.

Llegada de los castaños genéticamente modificados

Aunque Estados Unidos ha experimentado la extinción de otras plantas y animales, al parecer el castaño americano tiene un factor emocional que ha causado una modificación genética con la esperanza de recuperar más árboles. El New York Times informa que esto pudo haber comenzado en 1989 cuando Herb Darling recibió una llamada sobre un castaño americano en su propiedad.

El árbol era muy alto y cerca de dos pies de ancho, pero también estaba muriendo por este hongo. Incapaz de salvar el árbol, decidió salvar las semillas. Pero como el árbol no estaba produciendo semillas, buscó un árbol para fertilizar las flores durante la primavera.

Después de un intento fallido, el árbol produjo cerca de 100 nueces. Plantó algunas y envió las otras a Charles Maynard y William Powell, genetistas de árboles de la Facultad de Ciencias Ambientales y Silvicultura de la Universidad Estatal de Nueva York. Así comenzó el movimiento para diseñar un nuevo castaño americano que pudiera resistir la plaga.

Aunque esto tiene el objetivo de que estos árboles comiencen a repoblar los bosques, los resultados pueden ser desastrosos. En un comienzo, Darling buscó el apoyo de la American Chestnut Foundation, pero el grupo no confiaba en la ingeniería genética.

El primer esfuerzo de insertar un compuesto antimicrobiano en los genes del árbol se originó en las ranas. Después de varios años, esto se detuvo cuando el equipo no quería que las personas tuvieran problemas con un árbol que contaba con la genética de anfibios. El siguiente paso fue buscar un gen que resistiera el castaño chino que no tuviera problemas con el hongo.

Sin embargo, como descubrieron los científicos, el castaño chino es un organismo complejo que utiliza muchos genes diferentes para protegerse de la plaga. En 1997, Powell encontró un artículo científico que describía cómo un gen del trigo tenia oxalato oxidasa que protegía una planta contra el hongo del castaño que produce oxalato.

Científicos frustrados por las regulaciones

En 2013, el equipo anunció que logro crear una versión del castaño americano que podría defenderse de Cryphonectria parasitica. Cada versión sucesiva del árbol lleva el nombre de Darling. Este es el Darling 58.

En 2018, Powell habló en una reunión del American Chestnut Foundation para explicar su proyecto de investigación. Advirtió a los asistentes que cómo se habían superado muchos de los obstáculos para producir un árbol genéticamente modificado resistente a la plaga del castaño, ahora enfrentan la aprobación para plantar estos árboles en la naturaleza.

El proceso de aprobación comenzó con un informe de 3000 páginas para la USDA que es la responsable de regular las plantas modificadas genéticamente. El equipo también planea presentar solicitudes para que la FDA pueda examinar la seguridad de los frutos secos, así como con la EPA para revisar el impacto que el árbol puede tener bajo la ley federal de pesticidas. El New York Times informó lo siguiente sobre la reunión:

«‘¡Esto es más complicado que la ciencia!’, Dijo una persona del público. «Lo es», asintió Powell. «La ciencia es divertida, pero esto es frustrante». («Ser regulado por tres agencias diferentes es muy exagerado», dijo más tarde. ‘Eso detiene las innovaciones relacionadas a la conservación del medio ambiente’)».

Es importante recordar que liberar organismos modificados genéticamente en la naturaleza conlleva un riesgo. Aunque los investigadores pueden sentirse frustrados por las regulaciones, sin al menos un poco de control ahora en vigor, el suministro de alimentos podría verse muy afectado.

Tal como están las cosas, existe un porcentaje significativo de los alimentos del supermercado que contienen algún tipo de ingredientes genéticamente modificado. El Centro de Seguridad Alimentaria menciona los posibles riesgos para la salud que pueden plantear las alteraciones genéticas de los alimentos. Las cuales incluyen:

  • Toxicidad
  • Reacciones alérgicas
  • Resistencia a los antibióticos
  • Inmunosupresión y cáncer
  • Mala nutrición

No se ha identificado el impacto de los árboles genéticamente modificados

Sin embargo, mientras los científicos le explicaron al New York Times que planean presentar un informe a la FDA para juzgar la seguridad alimentaria de las castañas, Gary Ruskin, codirector de US Right to Know, escribe que la FDA ha aclarado que no evalúan la seguridad de los alimentos genéticamente modificados.

“Como explica Jason Dietz, analista de políticas de la FDA sobre los alimentos genéticamente modificados: ‘Es responsabilidad del fabricante asegurarse de que el producto sea seguro’. O, como dijo Theresa Eisenman, la portavoz de la FDA: ‘es responsabilidad del fabricante asegurarse de que los alimentos genéticamente modificados sean seguros.’”

En un documento técnico elaborado por The Campaign to STOP GE Trees, Biofuelwatch y Global Justice Ecology Project, proponen que el castaño americano GM podría determinar si las personas «apoyarán la biotecnología para conservar los bosques», al abrir el camino para más árboles de este tipo. Citan al genetista David Suzuki, quien explica lo siguiente:

“Aún estamos comenzando a comprender lo que estamos haciendo. Aplicar estas ideas de una manera tan acelerada es muy peligroso, porque aún se desconocen cuáles serán los impactos a largo plazo de todo esto».

Mientras Powell y Maynard avanzan con el apoyo del American Chestnut Foundation y otros interesados en poblar el bosque con árboles genéticamente modificados, La campaña STOP GE Trees arroja muchas preguntas sobre la seguridad y el futuro del medio ambiente que no se han solucionado.

“Localizar y monitorear el progreso de todos los árboles GM y su descendencia será casi imposible, en especial durante un largo período de tiempo. Se ha hablado sobre la posibilidad de plantar árboles genéticamente modificados por etapas, para mejorar su seguimiento. Sin embargo, la lógica y experiencia con cultivos GM sugieren que eso no es factible.

Liberar árboles GM en bosques naturales genera algunas preguntas y preocupaciones importantes sobre los riesgos. ¿Los frutos secos GM son seguros para comer? ¿Esto será seguro para los suelos, las vías fluviales, los hongos, los polinizadores y otras especies en los ecosistemas forestales?

¿Será dañino inhalar polen de especies GM? ¿Introducir los arboles GM representa un riesgo para los pocos árboles que quedan, o para los que se encuentran en los programas de reproducción híbrida?

Las abejas, las mariposas, las ardillas, los pájaros y los seres humanos pueden acarrear las nueces y el polen, mientras que el polen también puede ser trasladado por el viento. Una vez que estos árboles se liberen en los bosques, todo será irreversible. No hay forma de evitar que los árboles se propaguen, incluso a través de fronteras culturales o jurisdicciones.

Antes de que podamos evaluar los riesgos, primero debemos saber si contamos con las herramientas, la información, el tiempo y la sabiduría para evaluar los riesgos de manera adecuada. Solo entonces podremos determinar si vale la pena correr los riesgos».

La biotecnología podría desviar las iniciativas naturales

Anne Petermann escribió en Scranton Times-Tribune que plantar estos árboles abre el camino a otras plantas riesgosas. El hecho es que no es posible reemplazar un árbol salvaje. Peterman dice que esto «no es una restauración, sino un experimento sin control».

Es imposible tener la misma cantidad de castaños americanos que en el siglo XX. Sin embargo, existen otras áreas de investigación en curso para ayudar a que la especie se recupere. El primero es la cría para crear resistencia. Los investigadores han tratado de cruzar castaños chinos con castaños americanos.

Sin embargo, el castaño chino es mucho más corto y ancho en lugar de ser alto y recto. Aunque el proceso ha sido lento, la American Chestnut Foundation ha tenido cierto éxito en desarrollar un híbrido de castaño americano (15/16) con una mayor resistencia y forma. Buscan impulsar la producción de semillas de ciertos árboles que parecen ser resistentes a las plagas para plantarlos en algunos sitios de prueba.

Otra parte de la investigación se ha enfocado en disminuir la virulencia de los hongos. Los experimentos con castaños infectados demuestran que los hongos habían desarrollado hipovirulencia o una menor toxicidad para los árboles. Los investigadores encontraron ARN bicatenariodentro de los hongos que luego descubrieron que era un virus. El virus causó una menor virulencia en el hongo.

Se cree que este tratamiento podría ser prometedor en Europa y Michigan. Por desgracia, no ha tenido el mismo éxito en la costa este de América del Norte. Los investigadores han podido tratar infecciones individuales, pero esta estrategia depende de la naturaleza. Petermann considera que los árboles genéticamente modificados podrían afectar la reintroducción de árboles naturales.

“No hay forma de saber cómo responderán en la naturaleza debido a que se desarrollaron en un laboratorio de una manera que nunca podría ocurrir en la naturaleza (al forzar los genes no relacionados con el ADN de los árboles).

De hecho, los investigadores que promueven estos árboles no han realizado evaluaciones de riesgo para determinar cómo estos árboles interactuarán en un bosque a lo largo del tiempo, o cómo afectarán la salud”.

Se presentó la solicitud para liberalizar el árbol Darling 58 a la USDA el 17 de enero de 2020. La Campaña Stop GE Tres desarrolló varios puntos de vista para el momento que el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal estaba aceptando comentarios. La fecha límite para los comentarios públicos fue el 19 de octubre de 2020. En este momento, la USDA está revisando los comentarios antes de tomar una decisión.

Los niveles bajos de zinc incrementan el riesgo de muerte por COVID

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 05 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Los niveles de zinc en plasma por debajo de 50 mcg/dl provocaron un riesgo 2.3 veces mayor de muerte en personas hospitalizadas con COVID-19; por cada unidad de aumento de zinc, la persona tenía un riesgo 7 % menor de muerte
  • El zinc actúa dentro de la célula para impedir que el virus se reproduzca y así detener la infección. Sin embargo, debido a que es un ion, el zinc necesita un transportador para moverse a través de la membrana celular
  • Estos transportadores se denominan ionóforos de zinc e incluyen cloroquina, hidroxicloroquina, quercetina y galato de epigalocatequina (EGCG) que se encuentran en el té verde
  • El peróxido de hidrógeno nebulizado es un tratamiento muy eficaz para controlar la tos, dificultades para respirar o bajar la fiebre; en el siguiente video les demostraré cómo mezclar la solución

Aunque la medicina convencional sugiere que no existe una cura conocida para las infecciones virales, existen algunas medidas que puede seguir para apoyar su sistema inmunológico mientras combate un virus. Los antibióticos no son efectivos ya que solo actúan contra las bacterias. Debido a que un virus no se puede reproducir de forma independiente, se adhiere en sus células y utiliza su función celular para multiplicarse.

Su cuerpo utiliza un proceso para encontrar, combatir y destruir virus. Una forma de hacerlo es utilizar zinc dentro de las células para evitar que el virus se reproduzca. El zinc podría reducir la duración del resfriado en un 33 %, y las investigaciones sugieren que también desempeña un papel importante en el COVID-19.

Por lo general, el zinc se encuentra en sus células. Se utiliza para fabricar proteínas y ADN, y también es necesario para casi 100 enzimas, cicatrización y la división celular. Cabe destacar que se requiere una cantidad adecuada de zinc para mantener su sentido del gusto y el olfato. Uno de los primeros signos de que su cuerpo combate el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, es la pérdida de estos sentidos.

Aunque puede absorber zinc de muchos alimentos, las carnes rojas y las aves de corral son las fuentes principales en una alimentación occidental estándar. Otros alimentos ricos en zinc incluyen frutos secos, productos lácteos y cereales fortificados. Algunas personas podrían experimentar más dificultades para absorber el zinc que proviene de su alimentación. Esto incluye a personas con:

  • Antecedentes de cirugía gastrointestinal
  • Trastornos digestivos como la enfermedad de Crohn
  • Un estilo de vida vegetariano, ya que la carne es una buena fuente de zinc y los frijoles que consumen para sustituir las proteínas dificultan la absorción del zinc
  • Un trastorno por consumo de alcohol, ya que el alcohol disminuye la cantidad de zinc que se absorbe
  • Anemia drepanocítica

Los datos demuestran que los niveles bajos de zinc están relacionados con un mayor riesgo de muerte por COVID

Los datos presentados en la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica de 2020 sobre el coronavirus sugieren que las personas que tienen niveles más bajos de zinc en plasma también tienen tasas más bajas de supervivencia y resultados negativos cuando son hospitalizados por COVID-19.

El estudio analizó los resultados de los pacientes recopilados en un hospital universitario de atención terciaria entre el 15 de marzo de 2020 y el 30 de abril de 2020. Durante este tiempo, a los pacientes se les extraía sangre de forma constante para conocer los niveles de zinc en ayunas cuando ingresaban en la unidad de cuidados de pacientes con COVID-19. Los investigadores analizaron datos de 249 pacientes y descubrieron que el promedio era de 61 microgramos por decilitro (mcg/dl).

21 pacientes (correspondientes al 8 %) fallecieron, cuyos niveles basales fueron 43 mcg / dl. El nivel promedio de los supervivientes fue de 63.1 mcg / dl. Al utilizar modelos informáticos y análisis estadísticos, los investigadores descubrieron que los niveles bajos de zinc que son de 50 mcg/dl o menos, se relacionaron con un riesgo 2.3 veces mayor de muerte durante la hospitalización.

Después de ajustar las variables de confusión, los datos sugirieron que, por cada unidad de incremento de zinc, la persona tenía un riesgo 7% menor de muerte mientras estaba hospitalizado. El estudio fue dirigido por el Dr. Roberto Güerri-Fernández de Barcelona, quien habló sobre los resultados:

“Presentamos un artículo con esta investigación y algunos estudios in vitro demuestran que el zinc tiene algunos efectos clínicos en el control del virus. Creo que, si estos resultados se confirman, sería posible realizar más estudios con suplementos de zinc.

Además, se han realizado algunos estudios con zinc e infecciones respiratorias. Los pacientes con los niveles más bajos, probablemente sean los que más se beneficien».

Los resultados de este análisis retrospectivo apoyan otras revisiones que demuestran la acción del zinc para prevenir y tratar el virus y el COVID-19. Al describir la necesidad de tener opciones de tratamiento, un artículo solicita «opciones más económicas, disponibles a nivel mundial, seguras con efectos secundarios mínimos y una aplicación sencilla».

Los autores dicen que «el zinc cumple con todos los criterios descritos». Concluyen: «A final de cuentas, debido a sus propiedades antivirales directas, se puede suponer que es beneficioso administrar zinc para la mayoría de las personas, en especial para las que tienen con un estado de zinc subóptimo». Otro artículo analizó la información y concluyó que el zinc podría tener un beneficio potencial para tratar y prevenir el COVID-19.

El zinc detiene la reproducción viral dentro de la célula

La razón por la que el zinc es una gran estrategia para combatir la reproducción viral es por que actúa dentro de la célula para detener el virus. El ADN de doble cepa que se encuentra dentro del núcleo de sus células, se traslada en una sola hebra de ARN. Después, el ARN sale del núcleo hacia el citoplasma de la célula.

Allí sufre otro cambio, que permite a los ribosomas leer el código y crear proteínas. Estas proteínas impulsan las acciones de sus células para beneficiar su salud. Por ejemplo, las proteínas pueden combinar oxígeno con hemoglobina o modular el metabolismo celular.

Cuando el coronavirus ingresa al citosol de la célula, tiene la misma cabeza y cola que su ARN. Cuando los ribosomas leen ese ARN, no producen una proteína productiva, sino ARN polimerasa dependiente de ARN. Después esta enzima lee el ARN del virus y lo reproduce.

Dado que produce más virus, la ARN polimerasa dependiente de ARN también se conoce como «replicasa». Dentro del citosol, el zinc corta el suministro de replicasa para que el virus no se pueda duplicar.

Sin embargo, debido a que el zinc es un ion, no puede atravesar la membrana celular sin ayuda. En un estudio, los investigadores analizaron la efectividad del zinc dentro de la célula al usar un ionóforo de zinc. Un ionóforo funciona como un transportador, ya que mueve el zinc a través de la membrana celular. Los investigadores descubrieron que el zinc detuvo de manera efectiva la actividad de la ARN polimerasa dependiente de ARN en la célula.

El tratamiento con un ionóforo de zinc mejora los resultados en los pacientes

No basta con tomar un suplemento de zinc, ya que el ion requiere un transportador. En 2014, un equipo de investigadores analizó la cloroquina por su actividad anticancerígena y descubrió que incrementaba la absorción de zinc, lo que daba como resultado una concentración de zinc en los lisosomas de las células.

En un segundo artículo publicado en Medical Hypothesis, los investigadores describen el efecto antiviral directo que tienen la cloroquina y la hidroxicloroquina al elevar el pH en las vesículas intracelulares, lo que a su vez inhibe la reproducción del virus. Creen que combinar el zinc con hidroxicloroquina mejoraría la eficacia del medicamento.

También escribieron que las deficiencias de zinc son más frecuentes en los adultos mayores, en las personas con diabetes y enfermedades cardiovasculares, ya que son personas que los CDC han identificado con un grupo de mayor riesgo de complicaciones y malos resultados con el COVID. 19. En un llamado a más ensayos clínicos para evaluar la combinación de cloroquina y zinc, los investigadores escribieron:

“La cloroquina puede inducir la absorción de zinc en el citosol de la célula, que es capaz de inhibir la ARN polimerasa dependiente de ARN y de esa forma, detener la reproducción del coronavirus en la célula huésped.

Hoy en día, están en curso algunos ensayos clínicos en varios países para evaluar la eficacia de la cloroquina como agente anti-coronavirus. Dado que la cloroquina se ha recetado como un antipalúdico, su seguridad no está en duda”.

La cloroquina y la hidroxicloroquina son medicamentos que se han utilizado desde hace décadas para tratar la malaria. Tienen efectos secundarios conocidos y generalmente se toleran bien.

Es importante comprender que, aunque el zinc es esencial para combatir las infecciones virales, como señala Chris Masterjohn, Ph.D., es posible obtener un exceso de zinc, lo que puede afectar su sistema inmunológico y su salud.

La quercetina y el EGCG son ionóforos de zinc naturales

La buena noticia es que, aunque estos dos medicamentos se toleran bien, existen otras opciones de ionóforo de zinc que se podría considerar y que no requieren receta médica. En 2014, se publicó un estudio comparativo que analiza la eficacia de la quercetina y el galato de epigalocatequina (EGCG) como ionóforos de zinc. El EGCG es un polifenol que se encuentra en el té verde.

Los investigadores plantearon la hipótesis de que los polifenoles actuarían como un ionóforo de zinc y lo demostraron en el laboratorio al utilizar células de carcinoma hepático de ratón Hepa 1-6. Tanto la quercetina como el EGCG tenían la ventaja adicional de inhibir una enzima que el virus utiliza para infectar a las células sanas. De acuerdo con un estudio de 2020, la quercetina, el EGCG y otros flavonoides también pueden inhibir el coronavirus del SARS.

Existen varias razones para sospechar que la quercetina podría ofrecer esperanzas para el tratamiento contra el COVID-19. Además de funcionar como un ionóforo de zinc, la quercetina también aumenta la respuesta del interferón a los virus y modula la respuesta involucrada en la tormenta de citoquinas. Junto con la vitamina C, la evidencia indica que.

«… la coadministración ejerce una acción antiviral sinérgica debido a que sus propiedades antivirales, inmunomoduladoras y la capacidad del ascorbato se unen para reciclar la quercetina, lo que aumenta su eficacia».

El peróxido de hidrógeno nebulizado es muy eficaz

Creo que una de las opciones más eficaces que puede utilizar en casa es el peróxido de hidrógeno nebulizado. Recomiendo que todos se familiaricen con el proceso que demuestro en el video anterior, ya que en muchos casos puede mejorar los síntomas en cuestión de horas.

Aunque la quercetina y el zinc son muy efectivos en las primeras etapas, el peróxido de hidrógeno nebulizado es mejor cuando una persona experimenta dificultades para respirar.

Es muy seguro y se puede administrar en casa sin receta. En mi opinión, es una de las mejores terapias para las infecciones virales respiratorias como el COVID-19. El Dr. David Brownstein publicó un artículo sobre este tratamiento, y dice que ha tratado con éxito a más de 100 pacientes con COVID-19.

También habló sobre los beneficios en una entrevista reciente, que puede ver en «Cómo el peróxido nebulizado podría ayudar a combatir las infecciones respiratorias«. Es importante tener el equipo y el peróxido antes de que lo necesite, ya que cuanto antes comience el tratamiento, mejores serán los resultados.

Sin embargo, no es necesario ni se recomienda usarlo de forma preventiva. Mejor utilícelo si está enfermo o convivió con alguien enfermo de una infección del tracto respiratorio superior. Aunque recomiendo una dilución al 0.1 % de peróxido de hidrógeno de grado alimenticio en solución salina normal, Brownstein usa una concentración menor de 0.04 %.

Ni Brownstein ni yo le recomendamos que utilice peróxido de hidrógeno al 3 % de grado comercial, ya que tiene estabilizadores químicos y tóxicos que sirven para extender la caducidad del producto. Para obtener beneficios óptimos, use peróxido de grado alimenticio y refrigérelo para extender su caducidad, ya que no tiene estabilizadores.

Como mencioné en el video, si tiene dificultad para respirar, fiebre y tos recurra al tratamiento cada hora durante las primeras horas. Por lo general, comenzará a sentirse mejor desde los primeros tratamientos. Luego puede tomar el tratamiento de cada cuatro a seis horas hasta que se sienta bien.

El 82 % de los pacientes hospitalizados por COVID tenían deficiencias de vitamina D

Por Mercola, 03 de noviembre del 2020.

Un estudio de España sobre 216 pacientes hospitalizados por COVID-19 encontró que el 82 % de los que no tomaban un suplemento de vitamina D tienen deficiencias de la misma. La deficiencia fue más pronunciada entre los hombres.

Los autores del estudio dijeron que los pacientes que habían tomado un suplemento antes de ingresar al hospital tuvieron resultados ligeramente más favorables que los que no tomaron suplementos.

El estudio también confirmó que existe evidencia convincente de una relación entre los bajos niveles de vitamina D, VIH, influenza y hepatitis C. Si bien, aunque los investigadores reportación una prevalencia más alta de deficiencia de vitamina D en los pacientes hospitalizados por COVID-19 en comparación con los pacientes del grupo de control, no encontraron ninguna relación entre los niveles de vitamina D y la severidad de la enfermedad, como la necesidad de ser ingresado a la UCI, ventilación mecánica muerte, según CTV News.

FUENTE: CTV News

El zinc es clave para prevenir y tratar el COVID-19

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 02 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • El zinc previene la replicación viral dentro de las células, pero no se absorbe de manera adecuada. Los ionóforos de zinc (moléculas de transporte de zinc) como la quercetina, el galato de epigalocatequina (EGCG) y la hidroxicloroquina facilitan la absorción de zinc
  • En 2010 se demostró que al combinar zinc con ionóforo de zinc es posible detener el coronavirus del SARS ‘in vitro’. En los cultivos celulares, también bloquea la replicación viral en minutos
  • La deficiencia de zinc afecta la función del sistema inmunológico
  • Una investigación preliminar encontró que las personas con COVID-19 y niveles por debajo de los 50 mcg/dl tenían un riesgo 2.3 veces mayor de morir hospitalizadas que las personas que tenían 50 mcg/dl o más
  • Otra investigación reciente encontró que las personas con COVID-19 tenían una mayor probabilidad de desarrollar una deficiencia de zinc que las personas sanas. Las personas con deficiencia de zinc también obtuvieron peores resultados y mayores tasas de mortalidad. Mientras que el 70.4 % de las personas con deficiencia de zinc desarrollaron complicaciones, solo el 30 % de las personas con niveles suficientes desarrollaron complicaciones

El sistema inmunológico es la primera línea de defensa para combatir las enfermedades infecciosas y existen muchas maneras diferentes de fortalecerlo. El zinc es un nutriente muy importante para que el sistema inmunológico se proteja de las infecciones virales.

Se demostró que el gluconato de zinc, el acetato de zinc y el sulfato de zinc reducen la gravedad y la duración de las infecciones virales, como el resfriado común. Al parecer, el zinc también es importante en los protocolos de tratamiento que utilizan hidroxicloroquina (HCQ).

Esto sucede porque el HCQ es un ionóforo de zinc (molécula que transporte el zinc), lo que significa que mejora la absorción de zinc en las células. Una vez dentro de las células, el zinc detiene la replicación viral. Esta es otra razón por la que el zinc y los ionóforos de zinc deben tomarse para prevenir las infecciones o en las primeras etapas de la enfermedad.

El problema es que el zinc no es soluble y no puede ingresar fácilmente a través de la pared grasa de las células. Y es importante que llegue a la célula porque es donde se desarrolla la replicación viral. Por esta razón, los ionóforos de zinc son tan importantes.

Aparte de la hidroxicloroquina, otros ionóforos de zinc naturales y seguros incluyen la quercetina y el galato de epigalocatequina (EGCG). Si estos se administran con zinc a tiempo, sería posible reducir la carga viral y evitar que se sature el sistema inmunológico.

El zinc es importante para la salud del sistema inmunológico

El zinc es importante para que el sistema inmunológico funcione de manera adecuada, ya que, como la vitamina D, ayuda a regular la función inmunológica y en 2010 se demostró que al combinar zinc con ionóforo de zinc es posible combatir el coronavirus del SARS in vitro. Asimismo, bloqueó la replicación viral en un cultivo celular, en cuestión de minutos.

Es importante destacar que se demostró que la deficiencia de zinc afecta la función inmunológica. Como se señaló en un documento de 2013 sobre la deficiencia de zinc:

«El zinc es un mensajero de las células inmunes, mientras que el zinc libre intracelular está involucrado en la señalización. El zinc es muy bueno para disminuir la incidencia a infecciones en las personas mayores. El zinc no solo ajusta la inmunidad mediada por las células, sino que también es un agente antioxidante y antiinflamatorio».

De manera similar, el artículo «Does Zinc Supplementation Enhance the Clinical Efficacy of Chloroquine / Hydroxychloroquine to Win Todays Battle Against COVID-19?», publicado en Medical Hypotheses en septiembre de 2020, señala lo siguiente:

«Además de los efectos antivirales directos, la cloroquina e hidroxicloroquina (CQ/HCQ) se dirigen al zinc extracelular y a los lisosomas intracelulares donde interfieren con la actividad de la ARN polimerasa dependiente de ARN y la replicación del coronavirus.

Debido a que la deficiencia de zinc sucede con mayor frecuencia en personas de edad avanzada y en las que padecen enfermedades cardiovasculares, enfermedad pulmonar crónica o diabetes, creemos que la CQ/HCQ junto con suplementos de zinc podrían ayudar a reducir la morbilidad y mortalidad del COVID-19 que la CQ o HCQ por sí solas. Por lo tanto, combinar CQ/HCQ con zinc se debe considerar como un estudio adicional para los ensayos clínicos del COVID-19″.

Los bajos niveles zinc incrementan el riesgo de muerte por COVID-19

El video esté disponible solo en inglés

Los datos preliminares también sugieren que las personas con niveles bajos de zinc tienen mayores probabilidades de morir por COVID-19 que las personas que tienen niveles más elevados.

La investigación se presentó en la Conferencia de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID, por sus siglas en inglés) sobre la enfermedad por coronavirus, que se realizó del 23 al 25 de septiembre de 2020, y se publicó en el servidor de medRxiv el 11 de octubre de 2020.

Cada aumento de zinc en plasma al momento de ingresar al hospital se relacionó con un riesgo 7 % menor de mortalidad hospitalaria. Tener un nivel de zinc menor a 50 mcg/dl se relacionó con un riesgo 2.3 veces mayor de morir en el hospital en comparación con las personas con un nivel de zinc de 50 mcg/dl o más.

En el video anterior, el Dr. John Campbell revisa esta y otras investigaciones sobre el zinc. Como señalaron los autores de este estudio, «el zinc equilibra las respuestas inmunitarias y combate de manera directa algunos virus». Como se mencionó antes, el zinc combate los virus al afectar la replicación viral dentro de las células.

Para evaluar la importancia de los niveles plasmáticos del zinc en los resultados del COVID-19, los investigadores analizaron a 249 personas con COVID-19 que fueron ingresadas en un hospital de Barcelona, España, entre el 15 de marzo y el 30 de abril de 2020, para registrar sus niveles de zinc en ayunas. La edad promedio de las personas fue de 63 años.

Se encontró que las personas que tenían menores niveles de zinc al momento de ser admitidos tenían niveles más elevados de inflamación durante el curso de la enfermedad, así como más probabilidades de morir por complicaciones relacionadas con el COVID-19. De acuerdo con lo informado por Medical Xpress:

«Los niveles de referencia de zinc entre las 249 personas fueron de 61 mcg/dl. Entre las personas que murieron, los niveles de zinc al inicio del estudio fueron de 43 mcg/dl frente a 63.1 mcg/dl en las personas que sobrevivieron.

Los niveles más elevados de zinc se relacionaron con menores niveles de interleucina-6 (proteínas que indican inflamación sistémica) durante el período de infección activa.

Después de ajustar la edad, el sexo, la gravedad y el tratamiento (hidroxicloroquina), el análisis estadístico demostró que aumentar el zinc en plasma al ingresar en el hospital se relacionó con un riesgo 7 % menor de morir en el hospital.

Tener un nivel de zinc menor a 50 mcg/dl se relacionó con un riesgo 2.3 veces mayor de morir en el hospital en comparación con las personas con un nivel de zinc de 50 mcg/dl o más».

La deficiencia de zinc se relaciona con malos resultados del COVID-19

Otro artículo revisado por Campbell se publicó en la edición de noviembre de 2020 de la Revista Internacional de Enfermedades Infecciosas.

Aquí, encontraron que las personas que ingresaron en el hospital con síntomas relacionados con el COVID-19 tenían mayores probabilidades de desarrollar una deficiencia de zinc que las personas sanas. El nivel promedio de zinc entre las personas hospitalizadas con COVID-19 fue de 74.5 mcg/dl, en comparación con 105.8 mcg/dl en el grupo de control. De acuerdo con los autores:

«Entre las personas con COVID-19, se encontró que 27 (57.4 %) de ellas tenían una deficiencia de zinc. Se encontró que estas personas tenían tasas más elevadas de sufrir complicaciones, desarrollar síndrome de dificultad respiratoria aguda (18.5 % frente a 0 %), someterse a tratamientos con corticosteroides, tener una mayor estancia en el hospital y una mayor mortalidad (18.5 % frente a 0 %). La razón de momios de desarrollar complicaciones fue de 5.54 para las personas con COVID-19 con deficiencia de zinc».

Es importante destacar que, mientras que el 70.4 % de las personas con deficiencia de zinc desarrolló complicaciones, solo el 30 % de las personas con niveles suficientes desarrolló complicaciones. Como señaló Campbell, aquí observamos que los controles sanos tenían niveles de zinc mucho más elevados que las personas con enfermedades más leves en el estudio español.

Las personas hospitalizadas también tuvieron niveles más elevados en promedio. Esto plantea la cuestión de si el nivel de 50 mcg/dl podría ser demasiado bajo. Señala que los niveles «normales» de zinc están entre 72 mcg/dl y 144 mcg/dl. Esto parece respaldar los hallazgos del estudio español, al observar cómo todas las personas tenían menores niveles.

El zinc es un componente importante del protocolo MATH+

Entre los protocolos de tratamiento más efectivos para el COVID-19 se encuentra el Protocolo MATH+, desarrollado por el grupo de trabajo ‘Front Line COVID-19 Critical Care’ (FLCCC, por sus siglas en inglés).

El Dr. Paul Marik ha explicado cómo surgió el protocolo de cuidados intensivos para el COVID-19 de su tratamiento para la sepsis, ya que él y otros médicos notaron que existían muchas similitudes entre la sepsis y la infección grave por COVID-19, en especial el proceso inflamatorio sin control. 

También existen diferencias entre los dos problemas de salud, y para abordarlas, Marik y otros nueve médicos fundaron el FLCCC y comenzaron a desarrollar un protocolo modificado para el COVID-19.

El zinc es uno de los componentes más importantes de este protocolo. A partir de su actualización de julio de 2020, el protocolo también incluye la quercetina para facilitar la absorción de zinc. Ahora existen protocolos MATH+ para prevenir la infección, tratar los síntomas leves en casa y un protocolo de cuidados intensivos intrahospitalarios.

El grupo publicó varias actualizaciones desde abril de 2020, por lo que es importante descargar las últimas versiones del sitio COVID Care for Clinicians de la Esucuela de Medicina del Este de Virginia.

La quercetina y el EGCG transportan el zinc de manera natural

Como se mencionó antes, la quercetina y el EGCG son ionóforos de zinc que tienen la misma función que el HCQ. De acuerdo con un estudio publicado en el 2014, muchas de las acciones biológicas de la quercetina y el EGCG parecen estar relacionadas con su capacidad para aumentar la absorción celular de zinc. De acuerdo con los autores:

“Los niveles inestables de zinc, una pequeña fracción del zinc intracelular total que se une a las proteínas y es fácil de intercambiar, influye en la actividad de numerosas vías metabólicas y de señalización. Los polifenoles de origen vegetal, como los flavonoides quercetina (QCT) y el galato de epigalocatequina, actúan como antioxidantes y como moléculas de señalización.

Y resulta curioso que, las actividades de numerosas enzimas, que se ven afectadas por los polifenoles, dependen del zinc. Ya se ha demostrado que estos polifenoles quelan los cationes de zinc, por lo que creemos que estos flavonoides también podrían actuar como ionóforos de zinc, al transportar cationes de zinc a través de la membrana plasmática.

Para probar esta hipótesis, hemos demostrado la capacidad de la QCT y el galato de epigalocatequina para aumentar la disponibilidad de los niveles inestables de zinc en las células Hepa 1-6 de hepatocarcinoma de los ratones, así como en liposomas. La actividad del ionóforo de los polifenoles obtenidos de la alimentación podría ser la causa de los niveles elevados de zinc inestable en las células y, por lo tanto, de muchas de sus acciones biológicas”.

La quercetina y el EGCG también inhiben la proteasa 3CL, una enzima utilizada por los coronavirus del SARS para infectar células sanas, además de aumentar la absorción de zinc. Como se explica en un artículo de Nature publicado en 2020, la proteasa 3CL «es esencial para procesar las poliproteínas que se traducen del ARN viral».

Y de acuerdo con un estudio de 2020, la capacidad de la quercetina para detener los coronavirus del SARS «supuestamente está ligada con la manera en que suprime la actividad del SARS-CoV 3CLpro en algunos casos».

La niacina (vitamina B6) y el selenio también mejoran la absorción y biodisponibilidad del zinc. Por ejemplo, un estudio publicado en 1991 demostró que cuando mujeres jóvenes llevaron una alimentación baja en vitamina B6-sus niveles de zinc sérico disminuyeron, lo que sugiere que la deficiencia de B6-afecta el metabolismo del zinc, al grado que «el zinc absorbido es difícil de utilizarse».

En el artículo de 2008, titulado “Zinc, Metallothioneins and Longevity: Interrelationships With Niacin and Selenium”, habla sobre la relación entre la niacina, el selenio y el zinc.

Funciones adicionales de la quercetina

El Green Stars Project también informó sobre el uso de quercetina para combatir COVID-19. Con la ayuda de la supercomputadora SUMMIT, los investigadores del Laboratorio Nacional de Oak Ridge identificaron que la quercetina es una de las moléculas que podrían inhibir la interacción de la proteína spike del SARS-CoV-2 con las células humanas. La quercetina ocupa el quinto lugar en dicha lista.

La quercetina también es un gran antiviral en general. Como se detalla en el artículo «La quercetina puede disminuir el riesgo de enfermedades virales«, la quercetina ayuda a combatir al COVID-19 de la siguiente manera:

Inhibe la capacidad del virus para infectar células
Inhibe la replicación de las células infectadas
Reduce la resistencia de las células infectadas al tratamiento con medicamentos antivirales
Inhibe la producción del factor de necrosis tumoral α (TNF-α) inducida por lipopolisacáridos (LPS) en macrófagos. La TNF-α es una citoquina involucrada en la inflamación sistémica, secretada por macrófagos activos, un tipo de célula inmunológica que digiere sustancias extrañas, microbios y otros componentes dañados o perjudiciales
Inhibe la liberación de citoquinas proinflamatorias e histamina al modular el ingreso de calcio en la célula
Estabiliza los mastocitos
Regula las propiedades funcionales de las células inmunes
Regula descendentemente las vías y funciones inflamatorias

La relación entre el zinc y el cobre podría afectar la función inmunológica

Cuando se trata de zinc, recuerde que tomar más no necesariamente es mejor. De hecho, con frecuencia puede ser contraproducente si no mantiene una proporción saludable de zinc y cobre. Como señaló Chris Masterjohn, Ph. D. en ciencias nutricionales, en un artículo y varias publicaciones de Twitter:

«En un estudio, 300 mg/día de zinc como dos dosis divididas de 150 mg de sulfato de zinc disminuyeron los marcadores importantes de la función inmunológica, como la capacidad de las células inmunológicas conocidas como leucocitos polimorfonucleares para migrar y consumir bacterias.

El efecto más preocupante en el contexto de COVID-19 es que redujo 3 veces el índice de estimulación de linfocitos. Esta es una medida de la capacidad de las células T para aumentar sus números en respuesta a una amenaza percibida. La razón por la cual esto es tan preocupante en el contexto del COVID-19 es que los malos resultados se relacionan con menores niveles de linfocitos.

El efecto negativo sobre la proliferación de linfocitos con 300 mg/día y la aparente seguridad a este respecto de 150 mg/d, sugiere que podría dañar el sistema inmunológico en niveles de 150-300 mg/d.

En términos de estimular los linfocitos, es muy posible que el efecto nocivo de 300 mg/d de zinc esté mediado, en su mayor parte o por completo, por el bajo ingreso de cobre.

Tomar únicamente 60 mg de zinc puede afectar el estado del cobre. Este consumo reduce la actividad de la superóxido dismutasa, una enzima importante para la defensa antioxidante y la función inmunológica que depende del zinc y del cobre.

Un estudio realizado con menores consumos de zinc sugirió que las relaciones aceptables de zinc a cobre varían de 2: 1 a 15: 1 a favor del zinc. El cobre parece seguro hasta un máximo de 10 mg/día.

En particular, la cantidad máxima de zinc que puede consumir mientras se mantiene en el rango aceptable entre el zinc y el cobre, además de mantenerse dentro del límite superior para el cobre, es de 150 mg/día».

Otro factor a considerar es que ciertos aditivos pueden inhibir la absorción de zinc, que es todo lo contrario a lo que está buscando. Por ejemplo, la investigación demostró que el ácido cítrico, la glicina, el manitol y el sorbitol pueden reducir la absorción de zinc, por lo que las pastillas de zinc que contienen estos ingredientes podrían ser menos beneficiosas.

¿Cuál es la cantidad necesaria del zinc?

Dicho esto, la cantidad diaria recomendada en los Estados Unidos es de 11 mg para hombres adultos y 8 mg para mujeres adultas, con dosis más altas recomendadas para mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.

Para prevenir el COVID-19 y otras infecciones virales, Masterjohn recomienda tomar de 7 mg a 15 mg de zinc cuatro veces al día, de preferencia con el estómago vacío o con un alimento sin fitatos. También recomienda obtener al menos 1 mg de cobre de los alimentos y suplementos por cada 15 mg de zinc.

Por último, pero no menos importante, recuerde que existen muchas fuentes alimenticias de zinc, por lo que es posible que no sea necesario consumir un suplemento. Yo consumo alrededor de ¾ de una libra de carne molida de bisonte o cordero al día, que tiene 20 mg de zinc. En lo personal, no tomo ningún suplemento de zinc aparte de lo que obtengo de mis alimentos, lo que tal vez es una buena manera de mejorar la absorción.