¿Es posible prevenir la degeneración macular?

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 16 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Mientras que la mayoría de las personas que padecen de degeneración macular aceptan su enfermedad como una triste consecuencia del envejecimiento o de su genética, un experto propone que esta enfermedad es prevenible mediante cambios en la alimentación
  • El oftalmólogo Chris Knobbe, fundador y presidente de la Fundación Cure AMD, sostiene que el rápido aumento de la degeneración macular asociada con la edad (DMAE) alrededor del mundo, en realidad está siendo provocado por el incremento en el consumo de alimentos procesados
  • El Dr. Knobbe afirma que aquellos que consumen alimentos altamente procesados no solo desarrollan DMAE, sino que también tienen más probabilidades de verse afectados por el cáncer, enfermedades cardíacas, hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2 y derrames cerebrales
  • Debido a que la degeneración macular es una condición irreversible, su prevención es esencial. Llevar una alimentación a base de alimentos enteros, evitar la luz azul y dormir en la oscuridad total son unas cuantas maneras en las que puede protegerse de padecer DMAE

El oftalmólogo Chris Kobbe, fundador y presidente de la Fundación Cure AMD, sugiere que el argumento popular sobre la degeneración macular causada por la edad o la genética, es incorrecto.

Tomando en cuenta la realidad sobre cómo la degeneración macular ha pasado de haber sido una enfermedad extremadamente rara en el siglo pasado a ser una que se encuentra en un crecimiento cada vez más alarmante en países desarrollados alrededor del mundo, el Dr. Knobbe señala al aumento en el consumo de alimentos procesados como el causante principal en vez del envejecimiento o la genética.

Knobbe afirma que aquellos que consumen alimentos altamente procesados no solo desarrollan degeneración macular asociada con la edad (DMAE), sino que también tienen más probabilidades de verse afectados por el cáncer, enfermedades cardíacas, hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2 y derrames cerebrales.

¿Qué es la degeneración macular?

De acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología (AAO, por sus siglas en inglés), la degeneración macular surge cuando se daña la parte de la retina conocida como mácula, lo que provoca que pierda su visión central.

Si padece de DMAE quiere decir que no puede ver a detalle tanto de cerca como de lejos; sin embargo, su visión periférica (mirada lateral) funciona de manera normal.

La Fundación BrightFocus define la DMAE como “una destrucción irreversible de la mácula que resulta en la pérdida de la visión precisa, detallada y “directa” que se necesita para realizar actividades como leer, manejar, reconocer rostros y ver el mundo a todo color”.

Knobbe señala que la mácula mide 6 milímetros de largo y se encarga de los 10 grados de la visión central. “Podría decirse que estos son los 6mm más importantes en nuestro cuerpo”, asegura el doctor.

Con respecto a la degeneración macular, la AAO dice lo siguiente:

  • Es la causa principal de pérdida de la visión en personas de 50 años en adelante
  • Alrededor del 80 % de las personas con DMAE padecen degeneración seca, la cual se caracteriza por la reducción de algunas partes de la mácula, así como por el crecimiento de pequeñas concreciones de proteína conocidas como drusas, lo cual provoca que pierda poco a poco su visión central
  • La DMAE húmeda es un tipo de pérdida de visión menos común pero más grave ya que provoca el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales debajo de la retina, lo cual puede provocar un derrame de sangre u otros fluidos que le generan cicatrices a su mácula
  • La DMAE húmeda provoca una pérdida de visión mucho más acelerada que la DMAE seca
  • Ver borroso puede ser el primer síntoma de la degeneración macular. Las visitas regulares con el oftalmólogo pueden ayudarle a identificar las señales de advertencia tempranas de esta enfermedad

¿Quiénes se ven afectados por la degeneración macular?

La DMAE no hace ninguna distinción entre personas, ya que se estima que millones de personas son afectadas en todo el mundo por esta enfermedad potencialmente devastadora.

Según Knobbe y los expertos de la Fundación BrightFocus, la DMAE es:

  • La causa principal de pérdida irreversible de la vista en personas mayores de 65 años que viven en países desarrollados
  • Una de las principales causas de ceguera irreversible y discapacidad visual en todo el mundo. Se espera que la cantidad de personas que padecen de DMAE alcance los 196 millones en todo el mundo para el año 2020 y que aumente a 288 millones para el 2040
  • Se sabe que esta enfermedad afecta a unos 11 millones de personas en los Estados Unidos y se espera que este número se duplique para el año 2050

Aunque Knobbe esté en desacuerdo, la relación entre el envejecimiento y la degeneración macular se basa en estadísticas que sugieren que su riesgo de contraer esta enfermedad pasa de ser del 2 % para las personas de 50 a 59 años a cerca del 30 % en personas de 75 años en adelante.

Causas de la degeneración macular

La oftalmología tradicional relaciona la DMAE con el envejecimiento, de ahí el nombre de “degeneración macular asociada con la edad”, y en tiempos recientes también ha sugerido que la genética puede ser un factor contribuyente. La AAO afirma que también es más probable que desarrolle DMAE si:

Es mayor de 50 añosTiene una alimentación alta en grasas poco saludables
Tiene sobre pesoEs una persona caucásica
Tiene antecedentes familiares de casos de DMAEEs fumador

En contraste con la opinión habitual, Knobbe cree que los alimentos procesados creados por el hombre son los principales culpables, aunque también considera que haya un posible vínculo genético.

Sus creencias, las cuales surgieron a través de una combinación de investigaciones periodísticas, entrevistas e investigación, se concluyeron en la publicación de su libro Cure AMD — Ancestral Dietary Strategy to Prevent & Reverse Macular Degeneration (Cura para la DMAE – Estrategias de alimentación ancestral para prevenir y revertir la degeneración macular) en 2016.

Además de lo anterior, en 2017 se publicó un resumen del trabajo de Knobbe en la revista Medical Hypotheses. Mientras que el riesgo de contraer DMAE era casi cero en 1900, según él, para 1992, se creía que afectaba a 1 de cada 3 personas mayores de 75 años.

Knobbe afirma que en la actualidad en todo el mundo se diagnostican 20 000 nuevos casos diarios de DMAE. Basándose en su investigación, Knobbe declara lo siguiente: “Creo por completo que esta enfermedad es causada exclusivamente por la alimentación. Desde luego la genética desempeña su papel en esta enfermedad, pero el estilo de vida es lo que la detona. Ese ‘estilo de vida’ es nuestra alimentación”.

Los alimentos procesados que se vinculan con el rápido aumento de casos dedegeneración macular

Basándose en su investigación, Knobbe afirma que la clave para abordar el rápido aumento de casos de DMAE debe centrarse en reducir nuestro consumo de alimentos procesados y regresar a la denominada alimentación ancestral. Esto, de acuerdo con Knobbe, puede ser nuestro mejor medio para prevenir y, tal vez, tratar la enfermedad.

Knobbe define una alimentación ancestral como cualquier programa de alimentación que existía en el planeta antes de 1880, cuando aparecieron los primeros alimentos procesados (sobre todo la harina blanca refinada y los aceites vegetales poliinsaturados). Knobbe destaca que las grasas trans se introdujeron por primera vez en 1911.

Después de observar que la alimentación occidental tiene más de 600 000 productos alimenticios que hoy en día pueden ponerse en su plato, Knobbe dijo que “Cuando analizamos esto, lo que sabemos es que el 63 % de estos productos alimenticios se componen de alimentos refinados, procesados y deficientes en nutrientes, en forma de azúcares añadidos, harina blanca refinada, aceites vegetales poliinsaturados y grasas trans”.

Knobbe dice que la dependencia a los alimentos procesados es “la receta para el desastre metabólico y la degeneración física”.

A partir del trabajo realizado por el fallecido Weston A. Price, Knobbe menciona las siguientes categorías problemáticas de los alimentos procesados, a los que Price se refería como los “alimentos desvirtuados del comercio moderno”:

Productos enlatadosAzúcares
Aceites vegetalesRepostería
DulcesHarina blanca

La degeneración macular: ¿otra enfermedad de la civilización occidental?

Tomando en cuenta el incremento de estos “alimentos modernos” durante los últimos 140 años, Knobbe dice que no es de extrañar que su mayor consumo se relacione con lo que él denomina como «enfermedades de la civilización occidental”.

En esta lista se encuentran varias enfermedades conocidas como el Alzheimer, trastornos autoinmunes, cáncer, enfermedades cardíacas, síndrome metabólico, obesidad y diabetes tipo 2. Knobbe dice que tuvo algo así como una epifanía en 2013 cuando se planteó esta pregunta: “¿Podría la DMAE ser otra ‘enfermedad de la civilización occidental’?”.

Después de comparar históricamente las tasas de incidencia de DMAE en relación con el aumento de la disponibilidad y el consumo de azúcar y aceites vegetales, Knobbe comenzó a deducir que la DMAE podría estar relacionada con el incremento en el consumo de alimentos procesados.

“Después de tan solo 30 años de consumir estos alimentos procesados, nos encontramos con enfermedades crónicas en proporciones epidémicas”, comenta el doctor.

En Japón, a partir la década de 1970, el incremento en el uso de aceites vegetales ha disparado el aumento en la incidencia de DMAE.

Según Knobbe: “La tasa de prevalencia de DMAE [en Japón] era del 0.2 % en 1970. Para 2007, su prevalencia era del 11.4 %. Eso es un aumento de 57 veces en la prevalencia de la DMAE en tan solo 30 años. No es posible explicar esta situación con base en la genética y el envejecimiento”.

Al comparar las tasas de DMAE en Nigeria, Knobbe indicó que el acceso a los alimentos procesados en las principales áreas metropolitanas era un factor en la tasa del 3.2 % de incidencia de DMAE en las ciudades. Comparó esa tasa con la prevalencia de la DMAE entre los nigerianos que viven en una zona rural donde no había acceso a alimentos procesados. El resultado fue de solo 0.1 %.

La relación entre la pobreza y la pérdida de la visión: la DMAE no es una cuestión de envejecimiento o genética

Con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), Knobbe observó que había una relación entre la pobreza y las enfermedades crónicas, como la prevalencia en la pérdida severa de la visión, incluyendo la DMAE.

Los estados del sur de Estados Unidos tuvieron una mayor incidencia tanto de pobreza como de pérdida severa de la visión. Con respecto a esa relación, Knobbe afirma lo siguiente:

“¿Por qué la pobreza es un problema? Porque en [Estados Unidos] puede comprar alrededor de 2000 calorías de alimentos procesados por aproximadamente 3.50 dólares. Esas mismas 2000 calorías obtenidas de alimentos enteros … le cuestan alrededor de 13 dólares o más. Es un hecho triste … pero es la realidad”.

Si la DMAE se basara solo en el envejecimiento, se esperaría que las personas en los estados del sur, en donde existen las tasas más altas de pérdida severa de visión, tuvieran una mayor esperanza de vida. Sin embargo, Knobbe señala que los datos no apoyan este supuesto.

La esperanza de vida en el sur de Estados Unidos en realidad es más baja que el promedio nacional. “En donde tenemos la mayor pérdida de visión, incluyendo la mayoría de los casos de degeneración macular, tenemos vidas más cortas. Esto no es consistente con la teoría de que la degeneración macular es una enfermedad causada por el envejecimiento”.

Como tal, el doctor concluye que “la degeneración macular no es una enfermedad causada por el envejecimiento. Tampoco es una enfermedad atribuida a la genética. Es una enfermedad causada por el consumo de alimentos procesados. Y eso tiene como resultado más enfermedades crónicas, metabólicas y degenerativas, más degeneración macular y muertes a temprana edad”.

En el sitio web de la Fundación Cure AMD, Knobbe escribe lo siguiente:

“Cada fragmento de evidencia que puedo encontrar apoya la hipótesis de que son los ‘alimentos desvirtuados del comercio moderno’ los que constituyen la causa principal y próxima de la DMAE. La prevención de esta enfermedad, así como su tratamiento, se basa en eliminar esos elementos de la alimentación y solo consumir nuestros propios alimentos nativos y tradicionales”.

Cómo ayudar a prevenir la degeneración macular

Sin duda, comer alimentos ricos en nutrientes es la mejor manera de preservar la vista. Knobbe recomienda una alimentación a base de alimentos enteros como el mejor antídoto para los problemas de la vista, como la degeneración macular. Si bien un cambio en la alimentación no puede revertir un caso establecido de DMAE, esto puede ser útil como medida preventiva antes de que aparezca la enfermedad.

Knobbe sugiere llevar una alimentación “rica en carnes, pescado, huevos, frutas, verduras, algunas nueces y semillas, y quizás de manera crítica, algunos alimentos ‘sagrados’ de nuestros antepasados, como el hígado de res o pollo, huevos de pescado (huevas) … o mantequilla de animales alimentados con pastura”.

Además, añade lo siguiente: “Yo prefiero elegir las carnes de alimentados con pastura y huevos de gallinas camperas siempre que sea posible, así como frutas y verduras orgánicas”.

Si bien estoy de acuerdo con la mayoría de las recomendaciones del Dr. Knobbe, para tener una salud óptima será mejor que limite su consumo diario de fructosa, incluyendo a la fructosa de frutas enteras, a 25 gramos (g) o menos si está sano. Si padece alguna enfermedad crónica como cáncer o diabetes, sería prudente restringir aún más su consumo de fructosa a 15 g hasta que su afección mejore.

Más allá de lo anterior, las grasas omega-3 de origen animal ayudan a mejorar la estructura celular y protegen la vista, mientras que los alimentos enteros con alto contenido de antocianinas y bioflavonoides ayudan a proteger a las células del daño provocado por los radicales libres.

La luteína y zeaxantina, que son potentes antioxidantes carotenoides que se encuentran en los vegetales de hojas verdes como la col rizada y espinacas, así como en las yemas de huevo orgánico de gallinas criadas en libertad, también son conocidas por su papel para promover una visión saludable.

Se cree que la presencia de la luteína, zeaxantina y meso-zeaxantina en la mácula impide que la luz azul alcance las estructuras subyacentes en su retina. De esta manera ayudan a reducir el riesgo de daño oxidativo inducido por la luz que podría conducir a la degeneración macular.

Los antioxidantes naturales como el betacaroteno y las vitaminas C y E también ayudan a los ojos, al igual que la astaxantina, la cual se encuentra en ciertas plantas y animales marinos, incluyendo el aceite de kril. Descubra más sobre los alimentos que su cuerpo necesita para proteger su visión en mi artículo anterior “Coma bien para proteger su vista”.

Otras maneras para reducir el riesgo de degeneración macular

Además de su alimentación, evitar la luz azul puede ayudar a reducir el riesgo de degeneración macular, además de mejorar su sueño. En seguida hay algunos consejos sobre cómo limitar su exposición a la luz azul:

•Use lentes que bloqueen la luz azul: Bloquear la luz azul le ayuda a regular su reloj corporal interno para controlar los patrones de sueño. Además, reduce el efecto negativo que tienen las longitudes de onda de alta energía en su mácula. Recomiendo usar lentes que bloqueen la luz azul a partir de las 7 pm o cuando el sol se oculte.

•Instale un software para bloquear la azul en sus dispositivos digitales: Si no le encanta la idea de usar lentes para bloquear la luz azul, tal vez quiera probar con Iris, un programa de software gratuito que puede ajustar de manera automática la configuración de la pantalla para reducir la luz azul. En lo personal, he usado Iris durante muchos años y lo recomiendo con absoluta confianza.

•Reemplace las luces LED por focos incandescentes: Muchas de las luces LED que se venden hoy en día emiten un enorme porcentaje de luz azul agresiva, por eso le aconsejo usar focos incandescentes. Para obtener más información sobre cómo protegerse, lo invito a leer mi artículo “Los peligros más graves detrás de las luces LED”.

•Duerma en oscuridad total: Para alcanzar un sueño más profundo y reparador, debe proteger sus ojos de la luz durante la noche. Usar un antifaz para dormir o cortinas de bloqueo de luz son dos soluciones fáciles. Además, asegúrese de mantener los dispositivos electrónicos fuera de su área para dormir.

Si bien las tasas de degeneración macular continúan al alza, hoy puede tomar medidas para reducir el riesgo de esta enfermedad ocular debilitante. Tal como sugiere Knobbe, eliminar los alimentos procesados de su alimentación es una de las mejores medidas preventivas contra la degeneración macular.

Mientras que la medicina convencional puede intentar convencerlo de que la DMRE y otras enfermedades crónicas son solo un factor del envejecimiento o la genética, dos áreas sobre las cuales no tiene casi nada de control, la verdad es que es posible hacer cambios positivos.

Con base en su investigación, Knobbe concluyó que el término DMAE es un nombre inapropiado. En lugar de nombrar a la pérdida de la visión central como “degeneración macular asociada con la edad”, sostiene que sería más apropiado nombrarla “degeneración macular asociada con la alimentación” o “DMAA”.

Aunque el envejecimiento no es algo que pueda controlar, lo más seguro es que tenga cierto control sobre su alimentación y, por lo tanto, también sobre la salud de sus ojos.

El uso de tapabocas y la inevitable realidad del COVID-19

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 15 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • La ciencia no respalda las recomendaciones universales sobre el uso de tapabocas
  • Un artículo de revisión de políticas publicado en mayo de 2020 en ‘Emerging Infectious Diseases’, la revista de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), no encontró evidencia que respalde el uso de tapabocas como medida de protección en entornos comunitarios
  • Un metaanálisis y una revisión científica recientes —que se enfocaron en estudios controlados aleatorizados en lugar de estudios observacionales— encontraron que utilizar tapabocas no redujo los casos de influenza o enfermedades similares a la influenza, en comparación con no utilizar tapabocas, ya sea en la población general o entre los trabajadores sanitarios
  • Un estudio en los Estados Unidos encontró que, en comparación otros estados del país, los estados que exigen el uso de tapabocas solo experimentaron una reducción del 2 % en las tasas de pruebas positivas por COVID-19
  • Otra investigación demuestra que las medidas sobre el uso de tapabocas no han influido en las tasas de infección después de todo, ya que sin importar qué tan estrictas sean o si las personas cumplen con ellas, los casos han aumentado y disminuido más o menos al mismo tiempo

Nueve meses después de la pandemia de COVID-19, sigue el debate sobre el uso del tapabocas. En mi opinión, esto se debe a que las personas detrás de la ciencia que impulsa estas nuevas medidas no están preparadas para hacer este tipo de recomendaciones, además, los medios de comunicación hacen un horrendo trabajo.

Y al final, solo tenemos al Dr. Anthony Fauci con declaraciones como «los datos sobre el uso de tapabocas hablan por sí mismos», pero no dice que casi todos los estudios que se han publicado hasta la fecha demuestran que el uso universal de tapabocas no evita que las enfermedades virales se propaguen. Creo que una investigación periodística sería la respuesta, el problema es que los medios de comunicación dejaron de hacer su trabajo hace mucho tiempo.

Una cosa es cuando alguien decide confiar en la opinión al momento de tomar alguna decisión sobre su persona. Y otra muy diferente es basarse en una opinión para crear órdenes de salud pública. Pero cuando hablamos de la salud de miles de millones de personas, las decisiones deberían basarse en la ciencia, lo que significa revisar cada parte de la literatura científica.

Un periodista investiga

En el siguiente video, Robert F. Kennedy Jr., fundador de Children’s Health Defense, entrevista al periodista de investigación Jeremy Hammond, quien ha escrito una gran cantidad de artículos sobre política exterior, finanzas, vacunas, y su trabajo más reciente habla sobre las medidas de respuesta a una pandemia.

En la entrevista, revisan una variedad de preguntas, que incluyen: ¿Cómo surgió el SARS-CoV-2? ¿Es posible que sea el resultado de una investigación de ganancia de función? ¿Cuál es el objetivo final de las medidas globales como el confinamiento y el uso de tapabocas? ¿Quieren proteger la salud pública o hay un plan oscuro detrás de todo esto?

Con respecto al uso de tapabocas ¿qué dice la ciencia sobre su efectividad contra las enfermedades virales? ¿Podría el uso de tapabocas tener algún efecto dañino para la salud? ¿Debería el uso de tapabocas también ser obligatorio en niños sin importar que representan un vector significativo de propagación y que su riesgo de sufrir una enfermedad grave por COVID-19 o morir a causa de esta enfermedad es casi nula?

¿Cuáles son las principales consecuencias económicas y sociales del uso de tapabocas? ¿Cuál es el papel de los medios de comunicación en estas medidas sobre el uso de tapabocas obligatorio que socavan la libertad de las personas?

Como señala Kennedy, la táctica más común en estos casos es el consenso científico, ya que, de alguna manera, la ciencia es inequívoca y no suele cuestionarse. Es importante comprender que esto es no tiene sentido. La ciencia está en constante cambio, por esta razón es muy raro llegar a un consenso científico sobre algo, porque una investigación rara vez es unilateral.

¡Es ridículo decir que existe consenso científico sobre este tema cuando gran parte de la evidencia contradice sus argumentos!

Todo esto no es más que gaslighting, un término que se utiliza para describir un tipo de manipulación psicológica que consiste en presentar información falsa de manera sistemática para hacer dudar a la víctima de sí misma. Con el tiempo, la víctima se vuelve incapaz de distinguir entre lo que es cierto y falso y comienza a dudar de sus propias percepciones.

El video está disponible solo en inglés

Pero la ciencia establece algo diferente

Con respecto al uso universal de tapabocas, la conclusión, dice Hammond, es que la ciencia no respalda estas recomendaciones. Bajo ciertas condiciones y en ciertos entornos, puede tener algo de utilidad; pero, en general, no existe evidencia que demuestre que utilizar tapabocas todo el tiempo y en todos lados ayude a reducir las tasas de infección y salve vidas.

Hammond señala que incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su guía del 5 de junio sobre el uso de tapabocas de 2020, señaló que no hay evidencia directa de que su uso en personas sanas sea una medida eficaz contra las enfermedades respiratorias. De acuerdo con la OMS:

«Los metaanálisis en las revisiones sistemáticas de la literatura han reportado que el uso de respiradores N95 comparados con los tapabocas médicos no está relacionado con ningún riesgo significativo de los resultados clínicos de enfermedades respiratorias, influenza o infecciones virales confirmadas por laboratorio…

En la actualidad, no existe evidencia directa (de estudios sobre el COVID-19 y en personas sanas) de que el uso del tapabocas en personas sanas sea una medida eficaz para prevenir la infección con virus respiratorios, incluyendo el COVID-19″.

En aquel momento, la OMS recomendó que los tapabocas de tela «solo deberían ser utilizadas por personas infectadas en entornos comunitarios y no como una medida de prevención».

Sin embargo, al igual que Fauci, la OMS ha cambiado su postura en una serie de medidas, y en su actualización del 20 de octubre de 2020, la OMS recomendó a las personas utilizar el tapabocas “como parte de una estrategia integral de medidas para evitar la transmisión y salvar vidas».

Y, a pesar del hecho de que no existen normas de calidad para los tapabocas de tela, a menos que pertenezca a uno de los grupos de alto riesgo, este es el tipo de tapabocas que le recomienda utilizar. Los tapabocas de grado médico solo se recomiendan para personas mayores de 60 años, personas con enfermedades de riesgo, quienes se sienten enfermos o quienes cuidan a un familiar enfermo.

La revisión de las políticas no encontró evidencia para el uso universal de tapabocas

Un artículo de revisión de políticas publicado en mayo de 2020 en Emerging Infectious Diseases, la revista de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), no encontró evidencia que respalde el uso de tapabocas como medida de protección en entornos comunitarios. De acuerdo con los autores:

«Aunque los estudios mecanicistas respaldan los beneficios de lavarse las manos o utilizar tapabocas, la evidencia de 14 ensayos controlados aleatorizados sobre estas medidas demostró que no produce efectos sustanciales en la transmisión de la influenza confirmada por laboratorio.

Los tapabocas médicos desechables (también conocidos como tapabocas quirúrgicos) son dispositivos que se diseñaron para que el personal médico los utilizara con el fin de proteger las heridas de los pacientes de la contaminación accidental, así como para protegerse a sí mismos de salpicaduras o fluidos corporales…

Existen pocas pruebas sobre su eficacia para prevenir la transmisión del virus de la influenza, ya sea cuando la persona está infectada o cuando lo utilizan personas que no están infectadas para evitar la exposición.

Nuestra revisión sistemática no encontró ningún efecto significativo de los tapabocas en la transmisión de la influenza confirmada por laboratorio… En esta revisión, no encontramos evidencia que respalde el efecto protector de las medidas de protección personal o medidas ambientales para reducir la transmisión de la influenza».

En abril de 2020, el servidor medRxic publicó otro metaanálisis y revisión científica dirigidas por el respetado investigador Thomas Jefferson, cofundador de Cochrane Collaboration, las cuales se enfocaron en estudios controlados aleatorizados en lugar de estudios observacionales y encontraron que, en comparación con no utilizar tapabocas, ya sea en la población general o entre los trabajadores sanitarios, utilizarlo no redujo los casos de influenza o enfermedades similares a la influenza.

En un estudio sobre los trabajadores en cuarentena, su uso aumento el riesgo de contraer influenza, pero redujo el riesgo de ILI. También encontraron que no había diferencias entre los tapabocas quirúrgicos y los respiradores N95.

En países con transmisión comunitaria activa y sin inmunidad colectiva, el confinamiento no ha ayudado a detener la propagación de COVID-19; así que lo más sostenible y sensato que podemos hacer es aprender a vivir con el virus. Dejar a un lado el uso de cubrebocas obligatorio y adaptarnos a esta nueva realidad de propagación vírica nos ahorrará tiempo y recursos que ayudarán a proteger a las personas más vulnerables. ~ Profesor Joseph Ladapo

Jefferson también escribió un artículo interesante para el Center for Evidence-Based Medicine (CEBM) que se publicó el 23 de julio de 2020, en el que ofrece una breve reseña de estos estudios. En este artículo, también lamenta que la política trate de ocultar la falta de evidencia científica.

Los responsables de las políticas se basan en pruebas poco sólidas

En un artículo de opinión que se publicó el 28 de octubre de 2020 en del Wall Street Journal, Joseph Ladapo, profesor asociado de la Facultad de Medicina David Geffen de UCLA, señala que “una de las características distintivas de la política contra la pandemia de COVID-19 ha sido que los líderes políticos y funcionarios de salud no han podido anticiparse a las consecuencias imprevistas de sus acciones”, y eso incluye medidas como el uso de tapabocas obligatorio.

“Es importante considerar la evidencia científica y cómo ha ido evolucionando este debate. Se han realizado varios ensayos aleatorizados sobre el uso de tapabocas comunitario o doméstico”, escribe Ladapo.

“La mayoría de los ensayos han demostrado que utilizar tapabocas tiene poco o ningún efecto sobre la transmisión de virus respiratorios… En marzo, cuando Anthony Fauci dijo que ‘utilizar tapabocas puede hacer que la gente se sienta un poco mejor’, pero ‘no brinda la protección que la gente piensa’, su declaración reflejaba el consenso científico y coincidía con las directrices de la Organización Mundial de la Salud.

Pero las recomendaciones cambiaron, casi de la noche a la mañana. ¿Por qué? El riesgo de transmisión asintomática. Los funcionarios de salud dijeron que era necesario hacer más estrictas las medidas sobre el uso del tapabocas. Esta justificación me parece deficiente dado que la propagación presintomática de virus respiratorios no es un fenómeno nuevo en la salud pública…

El público asume que a lo largo de esta pandemia se han realizado investigaciones que respaldan las medidas sobre el uso de tapabocas. Los legisladores y los medios de comunicación hacen referencia a evidencia poco sólida, como un estudio que incluyó a un estilista que dio positivo en la prueba del COVID-19 en Misuri o un campamento de verano en Georgia con un brote.

Aunque estos casos son importantes, en realidad no nos dicen nada sobre la experiencia de otros estilistas u otros campamentos de verano que adoptaron prácticas similares o diferentes sobre el uso de tapabocas.

Otro ejemplo de evidencia poco sólida son los vídeos que muestra las microgotas que se esparcen por el aire mientras la gente habla, y aunque es una línea de investigación bien intencionada, ha avivado los temores sobre las interacciones humanas habituales”.

Y ya que hablamos de los videos que muestran cómo se dispersan las microgotas al hablar, déjeme decirle que, para cada uno de esos videos, hay otro con un contrargumento. Por ejemplo, el siguiente video muestra cómo los vapores de un cigarrillo electrónico se filtran a través de un tapabocas. Si el vapor puede filtrarse, los virus en el aire también.

La pregunta aquí es si los tapabocas reducen la tasa de infección

Ladapo nos ayuda a responder esta pregunta con un estudio que se publicó Health Affairs en junio de 2020, el cual demostró que en comparación con los estados del país que no aplicaron el uso de tapabocas, los estados que exigen el uso de tapabocas experimentaron una reducción de tan solo el 2 % en las tasas de pruebas positivas por COVID-19.

Con el tiempo, incluso «las pequeñas reducciones pueden hacer una gran diferencia», señala. Tal vez sí, tal vez no. Considere lo que Jefferson señala en su artículo de CEBM:

“El Instituto de Salud Pública de Noruega informó que, si los tapabocas funcionaran, cualquier diferencia en las tasas de infección sería pequeña cuando las tasas de infección son bajas: es decir, si asumimos que 20 % son asintomáticos y usar tapabocas reduce el riesgo en un 40 %, entones 200 000 personas necesitarían utilizarlo para prevenir una nueva infección por semana».

De cualquier manera, incluso si los tapabocas ayudaran a reducir un poco las tasas de infección, es algo completamente diferente a sugerir que estas medidas de uso de tapabocas obligatorio le pondrán fin a la pandemia.

“Si nos basamos en la evidencia científica disponible, la conclusión más razonable es que las medidas sobre el uso de tapabocas tienen, por mucho, un pequeño efecto en el curso de esta pandemia. Pero esto no es algo que verá en las noticias por cable», escribe Ladapo.

“Afirmar que no utilizar tapabocas es la causa del aumento en el número de casos tampoco ha sido respaldado por los datos de Gallup, que muestran que el porcentaje de personas que viven en Estados Unidos que reportan usar tapabocas ha sido alto y relativamente estable desde junio.

Los funcionarios de salud y los líderes políticos le han dado al uso de tapabocas un papel protagonista que no está respaldado por las investigaciones empíricas».

Y aunque nos gustaría creer en este argumento a favor del uso de tapabocas, es importante recordar que cuando la ciencia está bien hecha, debe ser reproducible y en este caso, otras investigaciones encontraron que las medidas sobre el uso de tapabocas no parecen influir en las tasas de infección.

En su artículo “These 12 Graphs Show Mask Mandates Do Nothing to Stop COVID,” Yinon Weiss señala que «sin importar qué tan estrictas sean las medidas sobre el uso de tapabocas, ni el nivel de cumplimiento de la población, todos los casos se reducen y aumenta casi al mismo tiempo».

Para ver todos los gráficos, consulte el artículo de Weiss o el hilo de Twitter. Estos son algunos de los puntos más importantes:

Casos de COVID-19 en Austria
Casos de COVID-19 en Alemania
Casos de COVID-19 en Belgica
Casos de COVID-19 en Italia
Casos de COVID-19 en España
Casos europeos de COVID-19

Los tapabocas no nos protegen de esta cruda realidad

Quizás la recomendación menos científica de todas es el uso de tapabocas obligatorio cuando visitamos lugares públicos. Un estudio de rastreo de contactos que analizó 318 brotes de COVID-19 que involucraron al menos a tres personas encontró que solo un incidente se puede rastrear hasta la transmisión al aire libre.

“Al enfocarnos en la atención desmesurada y científicamente injustificada sobre el uso de tapabocas, el uso obligatorio de tapabocas tiene el objetivo involuntario de aceptar la verdad inevitable”, escribe Ladapo en su artículo de opinión del Washington Street Journal.

“En países con transmisión comunitaria activa y sin inmunidad colectiva, el confinamiento no ha ayudado a detener la propagación de COVID-19, así que lo más sostenible y sensato que podemos hacer es aprender a vivir con el virus.

Dejar a un lado el uso de tapabocas obligatorio y adaptarnos a esta nueva realidad de propagación vírica nos ahorrará tiempo y recursos que ayudarán a proteger a las personas más vulnerables…

Hasta que se acepte esta nueva realidad de propagación vírica en Estados Unidos, los líderes políticos seguirán justificándose por mantener cerradas las escuelas y los negocios, lo que evita que los jóvenes tengan la oportunidad de construir su futuro y los priva de las actividades cotidianas que hacían que la vida valiera la pena”.

Las revistas científicas se niegan a publicar un estudio que muestra la ineficacia de los tapabocas

La evidencia más reciente, que nos ayudaría a terminar con todo este debate sobre el uso de tapabocas, es un ensayo controlado aleatorizado danés de 6000 personas que tenía como objetivo demostrar la eficacia del uso de tapabocas contra la infección por COVID-19. Pero parece que no se obtuvieron los resultados que esperaban porque los investigadores no pudieron publicar su trabajo.

Según los investigadores, el estudio se publicará tan pronto como «alguien se atreva a hacerlo». Y si consideramos que el argumento en contra del uso de tapabocas ha carecido de evidencia, entonces si este ensayo específico de COVID-19 demuestra que funciona, ¿por qué las revistas se negarían a publicarlo?

Un hilo de Twitter por Alex Berenson, un exreportero del New York Times habla sobre esta controversia. Una traducción superficial del estudio, que actualmente solo está disponible en alemán, revela que el estudio descubrió que cuando las personas no utilizan el tapabocas de forma correcta, se tocan la cara y no se lavan las manos podrían exponerse decenas de millones de contaminaciones todos los días.

Por esta razón, el uso universal de tapabocas puede producir más daños que beneficios. Está claro que este tipo de información debería difundirse al público en general, pero las revistas médicas no permiten que eso suceda. Según informa el CEBM, hay varios ensayos registrados en los que se busca evaluar la efectividad de varios tapabocas contra el COVID-19. El tiempo dirá cuáles serán los resultados y si alguna vez los conoceremos.

Peligros relacionados con el uso de tapabocas que se mantiene en secreto

Kennedy y Hammond también analizan la evidencia que sugiere que el uso crónico de tapabocas tiene sus riesgos y puede provocar otros efectos dañinos, como:

Daño pulmonar y consecuencias patológicas por inhalar fibras del tapabocas. Un artículo que aún no se ha sometido a revisión por pares sugiere que las fibras del tapabocas pueden representar un riesgo para la salud cuando se inhalan. De acuerdo con los autores:“Si inhala incluso un pedazo muy pequeño de fibra o si hay residuos por la fabricación, el empaque o la manipulación del tapabocas, entonces, no solo existe la posibilidad de inhalar materiales extraños, sino también de que lleguen a partes profundas del tejido pulmonar, lo que podría tener consecuencias patológicas…Si continúa todo este movimiento de uso universal del tapabocas, entonces cientos de millones personas estarán bajo un riesgo constante de inhalar fibras, desechos ambientales y biológicos. Esta situación debería ser alarmante para los médicos y epidemiólogos que conocen los gajes del oficio”.
Intensificar los ataques de asma: los plásticos con los que se fabrican los tapabocas representan otro problema potencial. Por ejemplo, los tapabocas quirúrgicos están hechos de plásticos como el polipropileno, que provoca asma. Si tiene asma, utilizar tapabocas podría empeorar su condición.
Dentistas de todo el mundo han advertido sobre los problemas de higiene dental (caries, recesión de la línea de las encías y mal aliento potente) que se relacionan con el uso de tapabocas. El Dr. Rob Ramondi, dentista y cofundador de One Manhattan Dental dijo para New York Post:“Personas que siempre han estado sanas y nunca habían tenido problemas dentales presentan inflamación y caries. Alrededor del 50 % de nuestros pacientes se han visto afectados por este problema”.
Quejas relacionadas con la hipoxia como fatiga, dolores de cabeza, dificultad para respirar y ansiedad.
Mayor riesgo de infección. Según el Dr. Russel Blaylock, los tapabocas «representan graves riesgos para la salud de las personas sanas», ya que pueden provocar una concentración de virus en las fosas nasales donde pueden «entrar en los nervios olfativos y viajar al cerebro». Tocarse la cara y el tapabocas con mucha frecuencia, también puede aumentar el riesgo de infección.

La mayoría de las personas que dan positivo a la prueba del COVID-19 también son las que más utilizan tapabocas

Para concluir, un análisis reciente de los CDC revela que el 85 % de los pacientes que dieron positivo a la prueba del COVID-19 reportaron que utilizaron su tapabocas «con frecuencia» o «siempre» durante las dos semanas antes de realizarse la prueba. No es un ensayo controlado aleatorizado, que es el estándar de oro, pero nos dice que, en general, los tapabocas no parecen ofrecer una muy buena protección. Si lo hicieran, la infección no afectaría a las personas que los utilizan.

Mientras tanto, las medidas sobre el uso de tapabocas obligatorio nos despojan de nuestra soberanía personal y nuestra humanidad. Como señaló Hammond, no parece importarles si estas medidas tienen sentido o no, más bien parece que lo que quieren es enseñarnos a seguir órdenes.

Todo esto se trata de obedecer, por desgracia, hay algunos que no saben mucho sobre ciencia e incitan el uso de la tecnocracia al tratar de hacer quedar mal a quienes no obedecen.

Es probable que en un futuro remplacen está medida de tapabocas obligatorio por la de vacuna obligatoria. Para entonces, es posible que muchos estén dispuestos a hacer casi cualquier cosa, solo para dejar de utilizar el tapabocas.

Lo invito a leer sobre las muchas preguntas relacionadas con las vacunas para el COVID-19 antes de tomar una decisión. En general, parece que la mejor opción es dejar de utilizar el tapabocas.

Las cetonas combaten la inflamación y mejoran la función metabólica

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 11 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Las cetonas son grasas solubles en agua que ayudan a cicatrizar los tejidos. También son muy beneficiosas en casos de infecciones virales como COVID-19, ya que restablecen la homeostasis celular, ofrecen energía rápida, restauran los antioxidantes y controlan la oxidación dentro de la célula
  • Las cetonas proporcionan una fuente inmediata de energía a las células, lo que les permite producir mayores cantidades de adenosín trifosfato (ATP, por sus siglas en inglés), que podrían ser necesarios para funcionar cuando se encuentran en un mayor estado de actividad por los factores estresantes
  • Las cetonas aumentan la nicotinamida adenina dinucleótido fosfato (NADPH, por sus siglas en inglés), un agente reductor y cofactor de nucleótidos que mejora la capacidad para utilizar antioxidantes
  • Las cetonas también suprimen las vías inflamatorias causadas por una infección; elevan la la nicotinamida adenina dinucleótido (NAD+, por sus siglas en inglés) , que a su vez regula ascendentemente los genes SIRT, en particular el SIRT3, que controlan la inflamación
  • El bicarbonato de sodio y el Alka-Seltzer Gold ayudan a detener el exceso de inflamación al neutralizar los peroxinitritos, que se encuentran entre los radicales libres más dañinos que existen, y funcionan de manera sinérgica con las cetonas para preservar los huesos y prevenir la pérdida muscular

En esta entrevista, el Dr. William Seeds, un cirujano ortopédico, explica cómo mejorar la función metabólica y la eficiencia celular, así como aumentar la resistencia a los virus respiratorios que utilizan cetonas, que es un tema que se mencionó antes en mi entrevista con Travis Christopherson, quien escribió el libroKetones: The Fourth Fuel.

«Mi formación científica ha sido la biología y la bioquímica molecular celular, que es en lo que en lo que he estado muy involucrado durante los últimos 35 años», explica Seeds.

“Se considera como ortopedia, debido a la curación de los tejidos y una mayor eficiencia celular y flexibilidad de la célula para mejorar la curación durante las cirugías. Por lo tanto, siempre ha sido importante en nuestros esfuerzos por mejorar los resultados de las personas».

Cómo controlar la inflamación con los ésteres cetónicos

Las cetonas son grasas solubles en agua que ofrecen muchos beneficios metabólicos y ayudan a curar los tejidos. Los ésteres de cetonas son una excelente forma de aumentar las cetonas y son beneficiosos en casos de infecciones virales como el COVID-19, ya que restablecen la homeostasis celular, ofrecen energía, restauran los antioxidantes y controlan la oxidación dentro de las células.

“Buscamos restablecer la homeostasis de la célula, que es el proceso restaurativo de la célula, y eso es muy importante para controlar los estados inflamatorios como el COVID-19.

La premisa detrás de lo que hacen los ésteres de cetonas es que ofrecen una fuente de energía inmediata de las células que no utiliza mucha energía para usarla. Esto ayuda a una célula a producir mayores cantidades de ATP, que podrían ser necesarios para funcionar cuando se encuentran en un mayor estado de actividad por los factores estresantes».

Las cetonas mejoran los niveles de antioxidantes

Las cetonas también aumentan la nicotinamida adenina dinucleótido fosfato (NADPH), que es un poderoso cofactor metabólico que mejora la capacidad para recargar antioxidantes como la superóxido dismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa y hexoquinasa-1 a su estado funcional al donar electrones reductores.

El NADPH, es quizás una de las biomoléculas más importantes del cuerpo, junto con la NAD+ y el ATP. Es la manera en la que el cuerpo recicla los antioxidantes. Básicamente, les transfiere electrones para reducir el exceso del estrés oxidativo.

Esto es importante porque una vez que se utilizan dichos antioxidantes, ya sean producidos de forma endógena o exógena en un suplemento, ya no funcionan. Necesitan recargarse, que es lo que hace el NADPH. Esto explica el fracaso de muchos estudios que han intentado demostrar los beneficios de consumir grandes dosis de antioxidantes.

Cuando los antioxidantes se consumen como suplemento, son capaces de suprimir los radicales libres beneficiosos, pero al recargar los antioxidantes con NADPH, el cuerpo es capaz de diferenciar los radicales libres que desea eliminar. Existen radicales libres beneficiosos, como el óxido nítrico, que no desea eliminar. Seeds está de acuerdo y añade lo siguiente:

“Lo importante es comprender que beneficia al sistema antioxidante endógeno en lugar de consumir suplementos de forma exógena que es probable que reduzcan sus equivalentes. Las células son inteligentes y entienden cómo utilizar estas proporciones de NADP sobre NADPH y NAD sobre NADH.

Le devuelve a la célula la capacidad de ser eficiente y flexible. A medida que reducen los niveles de glutatión peroxidasa, se encarga del superóxido o cualquier otro tipo de radical libre.

Entonces eso tomará esos electrones, pero luego debe cambiarse de nuevo, así como reducirse para activarse y esa es la parte importante para comprender esto, en especial en estados de gran demanda, como el COVID-19, donde se obtienen las células alveolares tipo 2 que son metabólicamente activas y producen superóxido dismutasa en el área del pulmón que necesita combatir el proceso de radicales libres que se produce por la tormenta de citoquinas y así sucesivamente.

Tienes que tener la capacidad de proporcionar ese NADPH o es un problema. La tormenta de citoquinas o un mayor estado oxidativo, es la causa de los problemas y desarrolla enfermedades metabólicas, enfermedades inmunes, etc.»

Las cetonas suprimen las vías proinflamatorias

Además de aumentar el NADPH, las cetonas también suprimen las vías inflamatorias que resultan de una infección. La infección genera una cascada inflamatoria de citoquinas proinflamatorias. Uno de los beneficios de los mayores niveles de cetonas, ya sean endógenas o exógenas, es que suprime vías proinflamatorias potentes como NRLP3.

Como explica Seeds, el proceso NRLP3 está relacionado con la activación del inflamasoma. El NF kappa B es un factor de transcripción en el núcleo de la célula responsable de iniciar la producción de citoquinas proinflamatorias como interleucina-1 beta, interleucina-6 y TNF alfa. El exceso de producción de estas citoquinas por parte del sistema inmunológico es lo que resulta en un estado proinflamatorio.

Las cetonas han sido una herramienta maravillosa para nosotros, como médicos, que podemos utilizarlas cuando las personas sienten esa opresión en el pecho y tienen algunos cambios respiratorios tempranos. Lo hemos hecho también con el COVID-19, donde las personas que han sido tratadas aún tienen problemas respiratorios y fatiga. ~ Dr. William Seeds.

Además de aumentar el NADPH, las cetonas también pueden aumentar los niveles de NAD+, lo que a su vez regula ascendentemente los genes SIRT, en especial el SIRT3, que controlan la inflamación. El SIRT3 desacetila el inflamasoma y disminuye la producción de citoquinas proinflamatorias.

“Estos agentes proinflamatorios: interleucina-1 beta, factor de necrosis tumoral alfa e interleucina-6, son necesarios para la actividad celular normal, mientras que los niveles más elevados son los que deben controlarse. Por lo tanto, la célula tiene la nutrición que necesita para tomar decisiones inteligentes sobre cómo utilizar lo que tiene para controlar el ambiente cuando las células salen de su patrón homeostático».

Además, los SIRT3, SIRT1 y SIRT2 también son importantes, y tienden a activarse por nutrientes que se consumen por medio de la alimentación, como el resveratrol. Sin embargo, el SIRT1 es inútil a menos que los niveles de NAD+ sean lo suficientemente altos. Y, como explica Seeds, cuando se regula ascendentemente el SIRT1, también se regula ascendentemente la AMPK, que a su vez mejora la biogénesis mitocondrial.

Mientras tanto, el SIRT2 es activado por un flavonoide polifenólico conocido como quercetina. Creo que la quercetina puede ser una mejor alternativa a la hidroxicloroquina porque no solo actúa como un ionóforo de zinc para aumentar los niveles de zinc dentro de la célula, sino que también activa el SIRT2 y tiene efectos beneficiosos sobre el inflamasoma.

Ésteres de cetonas exógenas para infecciones respiratorias

Existen estrategias para aumentar los niveles de cetonas endógenas, como seguir una dieta cetogénica cíclica y tomar aceite MCT (ácido caprílico), que es lo que recomiendo. Por lo general, esto requiere más tiempo y compromiso, pero es mucho menos costoso, ya que los ésteres de cetonas por lo general cuestan cerca de un dólar por gramo y una dosis terapéutica puede variar de 5 a 25 gramos.

Las semillas suelen utilizar cetonas exógenas como el beta-hidroxibutirato de 1,3-butanodiol, que está disponible en productos como KetonAid. Esta estrategia ayuda a lograr cambios más rápidos en los niveles de cetonas y cetosis, y tiene una mayor precisión, pero es más costosa.

«Todo lo que necesita son 5 gramos para elevar la producción endógena de casi 1 milimol (mmol/L) de cetosis», dice Seeds. “Si consume 25 gramos, obtendrá de 3 a 5 mmol/L que durará unas tres o cuatro horas. Creemos que el rango, en cualquier lugar por encima de 1 mmol/L, será bueno para observar los cambios [en] NADPH, NAD y la acción del inflamasoma.

Ahora, utilizaremos una [dosis] de 25 mg para obtener de 3 a 5 concentración de mmol/L, para tratar personas con problemas respiratorios causados por el COVID-19 y queremos una mayor concentración de milimoles.

Buscamos aliviar dicha constricción bronquial y cambiar el equilibrio de calcio de dicho acoplamiento que está sucediendo con el músculo alrededor de los bronquiales. Por esta razón los ésteres de cetonas han sido tan efectivos porque obtenemos una mejora muy rápida en esa dilatación bronquial.

Han sido una herramienta maravillosa para nosotros, como médicos, que podemos utilizarlas cuando las personas sienten esa opresión en el pecho y tienen algunos cambios respiratorios tempranos. Lo hemos hecho también en el COVID-19, donde las personas que han sido tratadas aún tienen problemas respiratorios y fatiga.

A través de la sociedad de péptidos, la Sociedad SSRP, ha logrado trabajar con cientos de médicos de Estados Unidos, al describir estos protocolos y cómo se pueden usar cetonas exógenas para tratar y prevenir el COVID-19. En muchos casos, es posible mejorar el estado respiratorio de una persona en minutos.

El uso de cetonas es una de las tres intervenciones que sé que puede tener un beneficio casi inmediato. Los otros dos son hidrógeno molecular y peróxido de hidrógeno nebulizado. Cada uno de estos puede ofrecer beneficios casi milagrosos en muy poco tiempo.

Consumo de aceite MCT y carbohidratos

En la entrevista también explicamos el uso de ácido caprílico C8 en la entrevista, que es la forma más efectiva de aceite MCT, y discutimos el uso de ésteres de cetonas en el atletismo profesional.

Un hecho fascinante explicado por Seeds es que ahora existe evidencia que demuestra que consumir aceite MCT C8 unos 20 minutos antes de exponerse a la radiación, como una radiografía o volar en un avión comercial, puede inhibir todo el daño causado por radiación.

Otro aspecto importante es que cuando toma aceite MCT o ésteres de cetonas, su eficacia aumentará mucho al reducir los carbohidratos. Existe una gran diferencia en los niveles de cetonas al tomar cualquiera de ellos con una alimentación alta o baja en carbohidratos o en ayunas. El ayuno aumentará más los niveles de cetonas en la sangre.

Bicarbonato de sodio y Alka-Seltzer Gold para la inflamación

Seeds también señala cómo el bicarbonato de sodio y el Alka-Seltzer Gold pueden detener el exceso de inflamación a nivel molecular, ya que el bicarbonato neutraliza los peroxinitritos, que se encuentran entre los radicales libres más dañinos que existen. Seeds lo resume de la siguiente manera:

“Me gusta el Alka-Seltzer Gold, tiene que ser así, ya que no contiene aspirina. Haré que las personas lo consuman solo para aumentar sus niveles de bicarbonato. Tome dos tabletas por la mañana, dos tabletas a la mitad del día y dos tabletas por la noche. Les pediré que lo hagan durante tres días a una semana, y luego que disminuyan el consumo a solo dos tabletas al día.

Si se trata de bicarbonato de sodio, haré que las personas comiencen con media cucharadita cada tres horas. Hasta alcanzar seis dosis al día durante unos días, y luego una cucharadita completa, tres veces al día durante algunas semanas. Eso ha sido un método preventivo sencillo, y también utilizamos el bicarbonato en muchas otras cosas».

Aunque el bicarbonato de sodio simple (bicarbonato de sodio) funcionará, yo recomiendo usar bicarbonato de potasio. Es posible adquirirlo en nuts.com.

Para usarlo es importante tomar un poco de papel tornasol indicador del pH y monitorear la orina de manera regular El pH debe obtener una puntuación de 7. Sin el bicarbonato, es probable que obtenga una puntuación de 6 o menos. Utilizo cerca de media cucharadita tres a cuatro veces al día de acuerdo al pH de mi orina.

Esta es una estrategia poderosa que recomendaría, ya que, al mantener el pH de la orina bajo una puntuación de 7, evitará la necesidad de neutralizar la acidez con aminoácidos de los músculos, así como calcio y otros minerales de los huesos. Este es un hábito sencillo y económico que puede mejorar la salud.

El bicarbonato mejora la producción de energía celular

El bicarbonato también funciona mejor junto con los ésteres de cetona, ya que mejora la producción de energía de la célula. Esto puede ser beneficioso para los atletas. Seeds explica lo siguiente:

“Lo lleva a un nuevo nivel. El bicarbonato mejora la producción de energía de la célula, solo al tratar de mejorar la capacidad de trabajar contra la acumulación de ácido láctico con el tiempo. Solo está mejorando la capacidad [de los atletas] para aumentar su rendimiento, y al combinar las cetonas y el bicarbonato, es posible cambiar el resultado.

Todavía reciben la señalización del proceso de ácido láctico. Sin afectar la importancia del ácido láctico en el cerebro, porque eso es lo que también mejora el aumento de insulina. Lo importante es comprender que no está cambiando la señalización. Todo lo que se logra es controlar el pH de la célula.

La señalización es de suma importancia para mejorar la insulina y el uso de la glucosa. Entonces, es un ciclo asombroso, y al comprender esto es posible contar con algunas herramientas que están aprobadas por la Asociación Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés). No hay estipulaciones contra esto.

Cuando se utiliza bicarbonato, es posible definir el cambio iónico de los iones de hidrógeno que se van a producir. Es posible desafiarlo en lugar de ingresar al músculo para tomar glutamina, y luego al hígado para producir amoníaco y equilibrar el pH. Y entonces, hemos preservado el músculo y los huesos.

Además, las alimentaciones de hoy están diseñadas para destruir dicho metabolismo de ácido-base y con el tiempo es lo que está sucediendo. Se genera una pérdida lenta de aminoácidos del músculo.

Lo hemos estudiado al basarnos en el nitrógeno que se produce en la orina, mientras que el riñón tiene que compensar esta acumulación de ácido por la acumulación de proteínas. Tiene que lidiar con ello al tomar aminoácidos del músculo o álcali del hueso.

Entonces, el bicarbonato detiene todo esto. Detiene la osteopenia, y la sarcopenia, y mejora el metabolismo celular».

Prueba de cetonas

Aunque Seeds ya no mide los niveles de cetonas en la sangre, al haber alcanzado una etapa en la que confía en que las dosis que receta alcanzarán un nivel relevante, puede ser muy beneficioso para una persona medir sus niveles.

Existen varias maneras de hacerlo. Uno de los últimos avances en esta área es un instrumento conocido como Biosense. Es un pequeño dispositivo que mide la acetona en el aliento, que es una cetona. Otro dispositivo que mide las cetonas en el aliento es el Ketonix que, por desgracia, no es muy preciso. Estas estrategias son mucho más sencillas que los análisis de sangre y evitan las agujas.

Biosense le otorga un número de cero a 40, donde cero significa que no está produciendo cetonas y 40 es el límite más elevado. Los números se traducen en un nivel de cetonas que se dividen por 10. Por lo tanto, un nivel de 39 se traduciría en un nivel de 3.9 mmol/L.

Información adicional

Para mayor información sobre la práctica de Seed y cómo está revolucionando la medicina con la terapia con péptidos, visite su sitio web Seeds.md. También escribió el libro Peptide Protocols: Volume One —publicado el 24 de agosto de 2020 y disponible en Amazon.com— sobre protocolos de péptidos y cómo pueden mejorar la función metabólica y la eficiencia celular, lo cual no cubrimos en esta entrevista.

Los «superalimentos» que podrían mejorar la salud y la longevidad

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 01 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Reemplazar los alimentos procesados con «superalimentos» podría ayudarle a perder peso mientras promueve una buena salud y longevidad
  • Algunos «superalimentos» potentes incluyen: salmón salvaje, brócoli, espinacas, bayas, té verde, aguacates, caldo de huesos, vegetales fermentados, aceite de coco y nueces de macadamia
  • Aunque por lo general se consideran como «superalimentos», es mejor evitar el yogur bajo en grasa, los productos de soya sin fermentar y las frutas secas, ya que tienden a desarrollar consecuencias para la salud en la mayoría de las personas
  • Una investigación encontró que consumir té verde al menos tres veces a la semana durante más de seis meses, se relacionó con un riesgo 17 % menor de desarrollar todos los tipos de cáncer digestivo. Un mayor consumo de té se relacionó con un menor riesgo

Uno de sus principios más básicos es consumir alimentos enteros y nutritivos en lugar de alimentos procesados. Reducir los granos y el azúcar (en especial la fructosa), lo que ocurre de manera natural una vez que evita los alimentos procesados, le ayudara a normalizar su peso y mejorara su salud. Pero ¿cuáles son los mejores superalimentos?

En su libro The Drop 10 Diet, Lucy Danziger —directora editorial de The Beet y antigua editora en jefe de Self Magazine— describe cómo los «superalimentos» podrían cambiar el enfoque sobre la pérdida de peso. Y ciertamente tiene un buen punto.

Alimentar al cuerpo con los nutrientes adecuados en lugar calorías «vacías» no solo ayuda a perder peso, sino que es importante para una vida larga y saludable. Muchas personas que padecen obesidad también desarrollan desnutrición.

«Al final del día, invertimos en nuestro guardarropa, cabello y pertenencias ¿Por qué no invertir en nuestro cuerpo si tiene la capacidad de durar 100 años?», dijo.

Se dice que el término «superalimento» fue acuñado por el Dr. Steven Pratt, autor del libro Superfoods Rx: Fourteen Foods That Will Change Your Life. Él, como Danziger, señala que este tipo de alimentación va más allá de ‘hacer dieta’. «Es la dieta sin restringir el consumo de alimentos. Son alimentos que puede consumir toda la vida«, dijo. En realidad, es una forma de vida.

De acuerdo con Pratt, un superalimento cumple tres requisitos:

  1. Esta fácilmente disponible
  2. Contiene nutrientes que mejoran la longevidad, y
  3. Ofrece beneficios respaldados por estudios científicos y expertos

El sitio web de Pratt, SuperFoodsRx.com, menciona un total de 24 ejemplos de superalimentos, que incluyen los siguientes:

  1. Salmón salvaje
  2. Brócoli
  3. Espinacas
  4. Bayas y
  5. Té verde

Cuatro «superalimentos» que es mejor evitar

Aunque estoy de acuerdo con la gran mayoría de las recomendaciones de Pratt, en especial las mencionadas anteriormente, no estoy de acuerdo con las siguientes opciones, ya que podrían tener consecuencias en la mayoría de las personas:

1.Frijoles. La principal preocupación con los frijoles es que son altos en carbohidratos y están repletos de lectinas que podrían ser incompatibles con muchas personas. También tiene un alto contenido de ácido fítico, que es un potente quelante de minerales. Si va a consumir frijoles, debe remojarlos durante 24 horas o más y cambiar el agua con frecuencia. No son alimentos mortales, pero de ninguna manera califican como superalimentos.

2.Yogur bajo en grasa. Pensar que un menor contenido de grasa es bueno es completamente falso, ya que también se pasteuriza y está repleto de fructosa añadida. Estos tres factores colocan al yogur bajo en grasa en mi lista de productos a evitar.

Para obtener los beneficios del yogur, elija un yogur fermentado en casa, que contenga leche cruda y orgánica, o leche orgánica y entera (no baja en grasa ni descremada).

3.Soya. creo que llegaría a la misma conclusión que yo, es decir, los riesgos de consumir productos de soya sin fermentar superan cualquier posible beneficio. Además, la soya genéticamente modificada presenta peligros que van más allá del daño causado por la soya sin fermentar. El único tipo de soya que recomiendo son los productos orgánicos fermentados de manera tradicional.

4.Frutas secas. Aunque las frutas enteras son excelentes fuentes de nutrientes y antioxidantes si se consumen con moderación, también tienden a tener un alto contenido de fructosa, mientras que las frutas secas contienen mayores cantidades.

Si forma parte de las pocas personas que no presentan problemas de resistencia a la insulina, entonces es probable que pueda consumir pequeñas cantidades de fruta seca, pero si padece diabetes tipo 2, prediabetes, obesidad, hipertensión, o enfermedad cardíaca, es mejor evitar las frutas secas hasta normalizar su peso y sus niveles de insulina.

Cuatro superalimentos ignorados

El aguacate se encuentra en la lista de Pratt, y no se puede ignorar su estatus como superalimento. Además de ser rico en potasio (el doble que el plátano), los aguacates son una excelente fuente de grasas monoinsaturadas saludables, que se queman para obtener energía. Esto lo convierte en un excelente reemplazo a los carbohidratos y otras fuentes de azúcar.

Recuerde, al eliminar los carbohidratos, es importante reemplazarlos con grasas saludables, que en realidad son una mejor fuente de energía que los carbohidratos.

Cuatro superalimentos muy beneficiosos que no están en la lista, incluyen los siguientes:

1.Aceite de coco. El 50 % del contenido de grasa en el aceite de coco es una grasa que rara vez se encuentra en la naturaleza conocida como ácido láurico, que el cuerpo convierte en monolaurina, y tiene propiedades antivirales, antibacterianas y antiprotozoarias. El aceite de coco contiene cerca de 2/3 de ácidos grasos de cadena media (AGCM), que ofrecen muchos beneficios, como estimular el metabolismo. Los AGCM también se convierten en energía como los carbohidratos simples, por lo que, el aceite de coco puede reemplazar los carbohidratos no saludables, tal como sucede con el aguacate.

2.Caldo de huesos. Hervir los huesos a fuego lento durante un día desarrollara uno de los alimentos más nutritivos y curativos que existen. Puede utilizar este caldo para mezclarlo con sopas, guisos o consumirlo por sí solo. La capa que se forma en la parte superior es la parte más nutritiva. Contiene nutrientes, como azufre, junto con grasas saludables, por lo que es importante revolverlo con el caldo.

3.Verduras fermentadas. Hoy en día, casi todas las personas presentan daños en su microbioma intestinal, a menos que formen parte de la minoría que consume alimentos enteros y evita los antibióticos. Los vegetales fermentados son uno de los alimentos más sabrosos porque contienen muchas bacterias beneficiosas, conocidas como probióticos, que son importantes para una buena salud física y mental. Además, los alimentos fermentados son desintoxicantes, capaces de extraer una amplia gama de toxinas y metales pesados, incluyendo algunos pesticidas.

4.Las nueces de macadamia son una fuente inagotable de energía, las cuales contienen una amplia variedad de nutrientes importantes, que incluyen grandes cantidades de vitamina B1, magnesio, manganeso y grasas monoinsaturadas saludables, solo por nombrar algunos.

Es probable que la tasa de cáncer gastrointestinal sea menor con el consumo de té verde

El té verde sigue demostrando por qué debe ser clasificado como superalimento. Una investigación en el American Journal of Clinical Nutrition encontró que consumir té verde al menos tres veces a la semana durante más de seis meses, se relacionó con un riesgo 17 % menor de desarrollar todos los tipos de cáncer digestivos.

El estudio involucró a cerca de 75 000 mujeres mayores y de mediana que estaban inscritas en los Estudios de salud de la mujer de Shanghai. El seguimiento medio tuvo una duración de 11 años. La tasa de cáncer digestivo fue menor por el consumo regular de té verde en el cáncer de estómago/esófago y colorrectal. (No se tomó en cuenta a las mujeres que habían fumado o consumido alcohol durante su vida).

Las mujeres que bebían de dos a tres tazas por día, tenían un menor riesgo (21 %) de desarrollar todos los tipos de cáncer del sistema digestivo, mientras que las mujeres que habían consumido té verde durante al menos 20 años tuvieron un menor riesgo de desarrollar cáncer con un total del 27 %.

«Estos resultados sugieren la importancia de consumir té verde a largo plazo«, explico la investigadora principal Sarah Nechuta, Ph.D., MPH a Medical News Today.

Esta no es la primera vez que el té verde se relacionó con un menor riesgo de cáncer. Investigaciones anteriores de uno de los ingredientes activos del té verde, conocido como epigalocatequina-3-galato (EGCG), demostraron que podría destruir células cancerígenas en muestras cutáneas, sistema linfático y tejido prostático extraídas de humanos y ratones, al dejar ilesas a las células sanas. Estudios anteriores también indicaron que el EGCG podría ayudar a prevenir:

  • Demencia
  • Mayores niveles de lípidos en la sangre
  • Arteriosclerosis
  • Trombosis cerebral
  • Dolor e inflamación relacionados con la artritis reumatoide

El té verde reduce el aumento de azúcar en la sangre y puede ayudar a perder peso

Otro estudio, publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research, encontró que el EGCG en el té verde afecta los niveles de glucosa en las ratas cuando se consume junto con alimentos que contienen almidón.

Los niveles de glucosa en ratas que recibieron el equivalente a una taza y media de té verde obtuvieron menores niveles que los controles que recibieron los mismos alimentos, pero sin EGCG. Resulta curioso que, el compuesto fue más eficaz cuando se administró con almidón de maíz. No se observó ningún efecto cuando se administró con glucosa o maltosa.

Dicha investigación plantea la posibilidad de que el té verde pueda controlar el aumento de azúcar en la sangre relacionado con consumir alimentos que contienen almidón cuando se consumen al mismo tiempo. Añadir azúcar al té podría anular sus propiedades. Y, además, el té verde no puede detener los daños de una mala alimentación.

Dicho esto, se demostró que el té verde tiene un impacto beneficioso sobre el peso al mejorar la quema de grasa y el metabolismo. Uno de los mecanismos propuestos incluye activar el catabolismo de los lípidos hepáticos, que implica liberar energía por la descomposición de materiales complejos y mayores niveles de oxidación de grasas y termogénesis, que es cuando el cuerpo quema combustible para crear calor.

Mi favorito es el té verde Matcha, ya que tiene un gran sabor y un mayor contenido de nutrientes porque no sufrió ningún daño durante el procesamiento. El mejor té verde Matcha proviene de Japón y se cuece al vapor, en lugar de tostado o frito. Como resultado, el té verde Matcha conserva todos los nutrientes posibles en la hoja de té.

Los bosques podrían ser modificados genéticamente

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 06 de noviembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • Desde principios de 1990, los científicos han estado desarrollando un castaño americano modificado genéticamente para que sea resistente a un hongo que casi extermino la especie
  • Los bosques ubicados en la costa este de los Estados Unidos alguna vez fueron el hogar de miles de millones de castaños americanos, los cuales mantuvieron a animales y humanos
  • Los granjeros solían engordar a sus cerdos y vacas al dejar que buscaran castañas en otoño, mientras que los Apalaches las cosechaban y vendían
  • La llegada de árboles modificados genéticamente ayudaría a liberar otras plantas modificadas en el bosque. Es imposible monitorear estos árboles o predecir cómo impactarán el medio ambiente

Desde mucho antes de la llegada de los primeros colonos en América del Norte hasta mediados de 1950, había miles de millones de castaños americanos (Castanea dentata) cubriendo los bosques desde Maine hasta Florida. Los árboles podrían crecer más de 100 pies de alto y 9 pies de diámetro. De hecho, se descubrió un castaño de 100 años en Maine en el 2015, con una altura de hasta 115 pies.

Aunque son muy majestuosos, estos árboles también producían frutos secos que se podían comer asados y sin cáscara, o para preparar harina y budines. Los primeros nativos americanos usaban las hojas como medicina y la madera era la primera opción para construir cabañas.

Muchas veces, los primeros 50 pies del tronco no tenían ramas, lo que lo convertía en una excelente opción para la construcción. Los árboles crecen rápido y no se pudren, por lo que fueron una buena opción para crear postes de teléfono y durmientes de ferrocarril.

El New York Times informa que, en 1915, un autor estimó que era el «árbol más utilizado» en los Estados Unidos. A medida que se colonizó América del Norte, los castaños americanos fueron la base de la agricultura de los Apalaches. El New York Times informa que, en 2005, el historiador Donald Davis escribió lo siguiente:

«Con la muerte de los castaños, el mundo entero se vio afectado, al eliminar las prácticas de los Apalaches durante más de cuatro siglos».

El castaño americano también proporciono alimento a los animales del bosque, incluyendo ciervos, ardillas y osos. A diferencia de los robles con ciclos irregulares de fruto, los castaños producen frutos todos los años. Los agricultores locales dejaban que sus cerdos y ganado se alimentaran de las castañas que habían caído al suelo a finales del otoño.

Una plaga redujo los árboles a arbustos

Cerca del siglo XX, llego un hongo que casi extermino a los castaños americanos en los Estados Unidos por medio de viveros infectados e importados de China. El Centro Nacional de Información sobre Especies Invasoras del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos informa que se identificó la plaga por primera vez en castaños moribundos en el zoológico del Bronx.

El hongo conocido como Cryphonectria parasitica pudo haber llegado en 1893 y no pasó mucho tiempo para que los estados comenzaran a informar sobre la muerte de los castaños americanos. En la actualidad, los árboles son tan inusuales que aparecen en la prensa nacional cada que se descubre uno en la naturaleza.

Sin embargo, como informa The American Chestnut Foundation, el árbol no se ha extinguido por completo, sino que se considera como «casi extinto» ya que el hongo no afecta las raíces. El castaño americano es muy susceptible al hongo, al igual que el castaño europeo. El castaño chino tiene cierta resistencia a la infección, ya que solo causa un pequeño daño en la corteza.

El hongo es un ascomiceto, también conocido como hongos del saco, ya que tiene una estructura en forma de saco con cuatro a ocho esporas en etapa sexual. Algunos de los ascomicetos más grandes y conocidos son los hongos morel y las trufas. Otros patógenos del mismo grupo incluyen los que causan la enfermedad del olmo holandés y la sarna del manzano.

El hongo puede infectar un árbol a través de pequeñas aberturas en la corteza, algunas tan pequeñas como las que hacen los insectos. El hongo luego crece debajo de la corteza y produce ampollas de color marrón amarillento. La infección se traslada alrededor del tronco, lo que impide el flujo de nutrientes y el agua.

La infección se conoce como plaga, quizás porque las ramas mueren muy rápido. Sin embargo, el hongo puede infectar ramas, tallos y troncos de cualquier tamaño. Crece muy rápido y continúa creciendo después de que el árbol muere.

Dado que la enfermedad no afecta las raíces, la especie continúa sobreviviendo al enviar brotes a través del tocón. Sin embargo, en algunos momentos se ven afectados por la enfermedad. Sin embargo, una encuesta del Servicio Forestal de la USDA encontró que puede haber 60 millones de brotes creciendo en los bosques de Nueva York.

Llegada de los castaños genéticamente modificados

Aunque Estados Unidos ha experimentado la extinción de otras plantas y animales, al parecer el castaño americano tiene un factor emocional que ha causado una modificación genética con la esperanza de recuperar más árboles. El New York Times informa que esto pudo haber comenzado en 1989 cuando Herb Darling recibió una llamada sobre un castaño americano en su propiedad.

El árbol era muy alto y cerca de dos pies de ancho, pero también estaba muriendo por este hongo. Incapaz de salvar el árbol, decidió salvar las semillas. Pero como el árbol no estaba produciendo semillas, buscó un árbol para fertilizar las flores durante la primavera.

Después de un intento fallido, el árbol produjo cerca de 100 nueces. Plantó algunas y envió las otras a Charles Maynard y William Powell, genetistas de árboles de la Facultad de Ciencias Ambientales y Silvicultura de la Universidad Estatal de Nueva York. Así comenzó el movimiento para diseñar un nuevo castaño americano que pudiera resistir la plaga.

Aunque esto tiene el objetivo de que estos árboles comiencen a repoblar los bosques, los resultados pueden ser desastrosos. En un comienzo, Darling buscó el apoyo de la American Chestnut Foundation, pero el grupo no confiaba en la ingeniería genética.

El primer esfuerzo de insertar un compuesto antimicrobiano en los genes del árbol se originó en las ranas. Después de varios años, esto se detuvo cuando el equipo no quería que las personas tuvieran problemas con un árbol que contaba con la genética de anfibios. El siguiente paso fue buscar un gen que resistiera el castaño chino que no tuviera problemas con el hongo.

Sin embargo, como descubrieron los científicos, el castaño chino es un organismo complejo que utiliza muchos genes diferentes para protegerse de la plaga. En 1997, Powell encontró un artículo científico que describía cómo un gen del trigo tenia oxalato oxidasa que protegía una planta contra el hongo del castaño que produce oxalato.

Científicos frustrados por las regulaciones

En 2013, el equipo anunció que logro crear una versión del castaño americano que podría defenderse de Cryphonectria parasitica. Cada versión sucesiva del árbol lleva el nombre de Darling. Este es el Darling 58.

En 2018, Powell habló en una reunión del American Chestnut Foundation para explicar su proyecto de investigación. Advirtió a los asistentes que cómo se habían superado muchos de los obstáculos para producir un árbol genéticamente modificado resistente a la plaga del castaño, ahora enfrentan la aprobación para plantar estos árboles en la naturaleza.

El proceso de aprobación comenzó con un informe de 3000 páginas para la USDA que es la responsable de regular las plantas modificadas genéticamente. El equipo también planea presentar solicitudes para que la FDA pueda examinar la seguridad de los frutos secos, así como con la EPA para revisar el impacto que el árbol puede tener bajo la ley federal de pesticidas. El New York Times informó lo siguiente sobre la reunión:

«‘¡Esto es más complicado que la ciencia!’, Dijo una persona del público. «Lo es», asintió Powell. «La ciencia es divertida, pero esto es frustrante». («Ser regulado por tres agencias diferentes es muy exagerado», dijo más tarde. ‘Eso detiene las innovaciones relacionadas a la conservación del medio ambiente’)».

Es importante recordar que liberar organismos modificados genéticamente en la naturaleza conlleva un riesgo. Aunque los investigadores pueden sentirse frustrados por las regulaciones, sin al menos un poco de control ahora en vigor, el suministro de alimentos podría verse muy afectado.

Tal como están las cosas, existe un porcentaje significativo de los alimentos del supermercado que contienen algún tipo de ingredientes genéticamente modificado. El Centro de Seguridad Alimentaria menciona los posibles riesgos para la salud que pueden plantear las alteraciones genéticas de los alimentos. Las cuales incluyen:

  • Toxicidad
  • Reacciones alérgicas
  • Resistencia a los antibióticos
  • Inmunosupresión y cáncer
  • Mala nutrición

No se ha identificado el impacto de los árboles genéticamente modificados

Sin embargo, mientras los científicos le explicaron al New York Times que planean presentar un informe a la FDA para juzgar la seguridad alimentaria de las castañas, Gary Ruskin, codirector de US Right to Know, escribe que la FDA ha aclarado que no evalúan la seguridad de los alimentos genéticamente modificados.

“Como explica Jason Dietz, analista de políticas de la FDA sobre los alimentos genéticamente modificados: ‘Es responsabilidad del fabricante asegurarse de que el producto sea seguro’. O, como dijo Theresa Eisenman, la portavoz de la FDA: ‘es responsabilidad del fabricante asegurarse de que los alimentos genéticamente modificados sean seguros.’”

En un documento técnico elaborado por The Campaign to STOP GE Trees, Biofuelwatch y Global Justice Ecology Project, proponen que el castaño americano GM podría determinar si las personas «apoyarán la biotecnología para conservar los bosques», al abrir el camino para más árboles de este tipo. Citan al genetista David Suzuki, quien explica lo siguiente:

“Aún estamos comenzando a comprender lo que estamos haciendo. Aplicar estas ideas de una manera tan acelerada es muy peligroso, porque aún se desconocen cuáles serán los impactos a largo plazo de todo esto».

Mientras Powell y Maynard avanzan con el apoyo del American Chestnut Foundation y otros interesados en poblar el bosque con árboles genéticamente modificados, La campaña STOP GE Trees arroja muchas preguntas sobre la seguridad y el futuro del medio ambiente que no se han solucionado.

“Localizar y monitorear el progreso de todos los árboles GM y su descendencia será casi imposible, en especial durante un largo período de tiempo. Se ha hablado sobre la posibilidad de plantar árboles genéticamente modificados por etapas, para mejorar su seguimiento. Sin embargo, la lógica y experiencia con cultivos GM sugieren que eso no es factible.

Liberar árboles GM en bosques naturales genera algunas preguntas y preocupaciones importantes sobre los riesgos. ¿Los frutos secos GM son seguros para comer? ¿Esto será seguro para los suelos, las vías fluviales, los hongos, los polinizadores y otras especies en los ecosistemas forestales?

¿Será dañino inhalar polen de especies GM? ¿Introducir los arboles GM representa un riesgo para los pocos árboles que quedan, o para los que se encuentran en los programas de reproducción híbrida?

Las abejas, las mariposas, las ardillas, los pájaros y los seres humanos pueden acarrear las nueces y el polen, mientras que el polen también puede ser trasladado por el viento. Una vez que estos árboles se liberen en los bosques, todo será irreversible. No hay forma de evitar que los árboles se propaguen, incluso a través de fronteras culturales o jurisdicciones.

Antes de que podamos evaluar los riesgos, primero debemos saber si contamos con las herramientas, la información, el tiempo y la sabiduría para evaluar los riesgos de manera adecuada. Solo entonces podremos determinar si vale la pena correr los riesgos».

La biotecnología podría desviar las iniciativas naturales

Anne Petermann escribió en Scranton Times-Tribune que plantar estos árboles abre el camino a otras plantas riesgosas. El hecho es que no es posible reemplazar un árbol salvaje. Peterman dice que esto «no es una restauración, sino un experimento sin control».

Es imposible tener la misma cantidad de castaños americanos que en el siglo XX. Sin embargo, existen otras áreas de investigación en curso para ayudar a que la especie se recupere. El primero es la cría para crear resistencia. Los investigadores han tratado de cruzar castaños chinos con castaños americanos.

Sin embargo, el castaño chino es mucho más corto y ancho en lugar de ser alto y recto. Aunque el proceso ha sido lento, la American Chestnut Foundation ha tenido cierto éxito en desarrollar un híbrido de castaño americano (15/16) con una mayor resistencia y forma. Buscan impulsar la producción de semillas de ciertos árboles que parecen ser resistentes a las plagas para plantarlos en algunos sitios de prueba.

Otra parte de la investigación se ha enfocado en disminuir la virulencia de los hongos. Los experimentos con castaños infectados demuestran que los hongos habían desarrollado hipovirulencia o una menor toxicidad para los árboles. Los investigadores encontraron ARN bicatenariodentro de los hongos que luego descubrieron que era un virus. El virus causó una menor virulencia en el hongo.

Se cree que este tratamiento podría ser prometedor en Europa y Michigan. Por desgracia, no ha tenido el mismo éxito en la costa este de América del Norte. Los investigadores han podido tratar infecciones individuales, pero esta estrategia depende de la naturaleza. Petermann considera que los árboles genéticamente modificados podrían afectar la reintroducción de árboles naturales.

“No hay forma de saber cómo responderán en la naturaleza debido a que se desarrollaron en un laboratorio de una manera que nunca podría ocurrir en la naturaleza (al forzar los genes no relacionados con el ADN de los árboles).

De hecho, los investigadores que promueven estos árboles no han realizado evaluaciones de riesgo para determinar cómo estos árboles interactuarán en un bosque a lo largo del tiempo, o cómo afectarán la salud”.

Se presentó la solicitud para liberalizar el árbol Darling 58 a la USDA el 17 de enero de 2020. La Campaña Stop GE Tres desarrolló varios puntos de vista para el momento que el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal estaba aceptando comentarios. La fecha límite para los comentarios públicos fue el 19 de octubre de 2020. En este momento, la USDA está revisando los comentarios antes de tomar una decisión.