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Cumbre de Río: La decepción

Rio Mas 20 ConferenciaPor Anne Vigna, Proceso, 22 de junio de 2012

RÍO DE JANEIRO (APRO).- “Decepción” es la palabra más escuchada en los corredores del Río Center en esta ciudad para calificar el resultado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sustentable: Río+20.

El texto de la conferencia salió después de que la delegación brasileña tomara el relevo de la ONU en la etapa final de las negociaciones. El país anfitrión quería obtener, a toda costa, un acuerdo para no repetir el fracaso de la Conferencia de Copenhague en 2009, cuando ningún texto había sido aprobado antes de la llegada de los jefes de Estado.

Esta vez, en Río, sí se logró un texto, aunque tampoco tiene “ningún compromiso serio”, reconoce el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat), Juan Rafael Elvira Quesada.

“Además, cuando llegamos el documento estaba ya cerrado. Es un texto amplio que impide ser ambicioso. Entiendo la decepción de la sociedad”, dijo Elvira en entrevista con apro.

Las organizaciones civiles también fueron muy críticas con los resultados de la Cumbre: “Estuvimos participando durante dos años en una conferencia que iba a tratar de la vida y del futuro de nuestros hijos. Al final, vivimos una demostración de la burocracia de la ONU”, recalcó Lasse Gustavsson, director ejecutivo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

Sin dinero, sin compromisos

Las ONG esperaban anuncios más serios de parte de los más de 100 jefes de Estado que habían hecho el viaje a Brasil. Pero nada de eso aconteció, al contrario: varios de ellos se fueron justo después de haber dado su discurso de 10 minutos (tiempo límite autorizado) en la Plenaria.

“Los Estados llegaron aquí con las manos vacías: sin dinero y sin compromisos. Culpan a la crisis económica mundial para justificar la ausencia de acciones”, deploró Daniel Mittler, director ejecutivo de Greenpeace.

Uno de los grandes obstáculos de esta Conferencia tiene que ver, en efecto, con el financiamiento: la propuesta de tasa a las transacciones financieras para financiar el desarrollo sustentable fue abandonado y no fue remplazada por otra: “Se está cayendo la cooperación multilateral porque los países ricos no respetan sus compromisos de apoyo y de transferencia de tecnología a los países que lo necesitan”, declaró Barbara Stocking, directora de Oxfam en Inglaterra.

Para obtener un texto común, Brasil usó la estrategia de quitar todos los “conflictos” que quedaban entre los países. Al final, el texto intitulado El futuro que queremos, de 49 páginas, no dice mucho de cómo obtener el famoso “futuro sostenible”.

Un ejemplo muy claro de los puntos incluidos en el primer documento (llamado “borrador cero”) y que no aparecieron después en el texto final tiene que ver con el tema esencial del agua. Hasta el inicio de la semana pasada, el texto tenía cinco párrafos sobre agua y saneamiento, haciendo referencia directa a la resolución A/RES/64/292 votada en julio de 2010 en las Naciones Unidas y que considera el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano. En el texto final no aparece ninguna referencia a la misma resolución debido a, según las ONG, la presión de Estados Unidos y de Canadá.

“Es inadmisible que en una conferencia de las Naciones Unidas se elimine toda referencia a sus propias resoluciones. Esto representa claramente una crisis del propio sistema de las Naciones Unidas que cede por la presión de unos cuantos países que sólo ven por sus intereses y no los de un futuro sostenible”, considera Nathalie Seguin, directora de la red de Acción por el Agua, FAN-México.

Del mismo modo, en lugar de reforzar la cooperación transfronteriza, tal como señalaba el borrador, el nuevo texto eliminó el imperativo de la cooperación por el agua a todos los niveles.

En un texto común, las ONG mas importantes en el sector del agua (Green Cross, The Butterfly Effect, FAN global, Coalition Eau, WWF y Stakholder forum) pidieron a los países “volver a agregar el lenguaje que reconozca el imperativo de la cooperación por el agua a todos los niveles. Existen 276 cuencas transfronterizas en el mundo, las cuales generan aproximadamente el 60% del flujo de agua dulce. Resulta imposible pensar en lograr una gestión sustentable del agua sino es una gestión por cuenca, con acuerdos tanto dentro de los países como entre ellos”.

Realizará universitario análisis para entender la adaptación de plantas ante el cambio climático

plantas de interior, houseplantsPor Boletín UNAM-DGCS-374, 13 de junio de 2012

• Erick de la Barrera, del CIEco, llevará a cabo un proyecto de estudio encaminado a ese fin, en el Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard

• Responde a una necesidad de investigación del Laboratorio de Fisiología Ecológica y Agroecología, donde se investigan las respuestas de plantas como el maíz, algunas orquídeas, cactáceas y leguminosas ante esos escenarios

A fin de entender la vulnerabilidad y capacidad de adaptación de las plantas ante el cambio climático y aportar información encaminada a la toma de decisiones en conservación y manejo de la agricultura, Erick de la Barrera, titular del Laboratorio de Fisiología Ecológica y Agroecología del Centro de Investigaciones en Ecosistemas (CIEco) de la UNAM, campus Morelia, llevará a cabo un proyecto de estudio en la Universidad de Harvard.

A partir de septiembre, realizará una estancia sabática como profesor visitante en el Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos de la institución estadounidense; ahí, a lo largo de un año desarrollará un análisis climatológico para México, con énfasis en las temperaturas extremas, que en realidad son las que acotan la distribución de las especies, porque limitan su supervivencia.

Lo anterior será posible con la beca Antonio Madero, que le otorgó la Fundación México en Harvard, y cuyo programa de financiamiento se dirige a académicos mexicanos que trabajan temas prioritarios para el país, como el desarrollo económico, político, la educación y el medio ambiente.

De la Barrera explicó que el Centro Rockefeller anualmente invita a profesores distinguidos de América Latina a través de una competencia, que considera sus méritos académicos y propuestas de indagación.

Bajo los actuales escenarios de cambio climático en México, se han realizado esfuerzos para entender cómo pueden afectar a las especies biológicas a diversas escalas. Existen estudios experimentales sobre la respuesta de algunas ante la modificación del clima, así como diversos modelos al respecto, pero éstos se han enfocado en las temperaturas promedio que, efectivamente, determinan el desempeño de las plantas, aunque no necesariamente su supervivencia, explicó.

El proyecto que desarrollará De la Barrera responde a una necesidad de investigación del Laboratorio de Fisiología Ecológica y Agroecología, donde se estudian las respuestas de plantas como el maíz, algunas orquídeas, cactáceas y leguminosas ante esos escenarios.

“No sabemos cómo serán las temperaturas extremas en los próximos años, por lo que me interesa generar información que permita identificar tendencias, si las hubiera”, señaló.

Para su objetivo, el universitario se apoyará en la información de estaciones climatológicas del Servicio Meteorológico Nacional, y bases de datos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. Con ellos, elaborará un sistema de información geográfica para identificar los posibles patrones de temperaturas extremas de las diversas regiones del país.

Esta información aportará insumos para futuros estudios sobre la capacidad de adaptación de especies vegetales, en particular, para determinar cuáles cultivos se podrían desarrollar, anticipándose a un futuro más caliente y seco.

La Fundación

La Fundación México en Harvard A.C. fue establecida en 1989, por un grupo de exalumnos de la universidad estadounidense, con la misión de asegurar que los estudiantes mexicanos admitidos en programas de maestría, doctorado o posdoctorado cuenten con los recursos financieros para continuar su educación.

En los últimos 22 años ha otorgado 818 apoyos a estudiantes mexicanos de grado superior, y 27 becas a investigadores. En ese mismo periodo, el número de alumnos connacionales admitidos anualmente se ha triplicado; con ello, nuestro país tiene una de las comunidades más importantes de América Latina en la Universidad.

En particular, la beca Antonio Madero se otorga desde 1999 y ésta es la quinta ocasión en que se concede a un académico de la UNAM.