Las cetonas son el cuarto combustible

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 09 de septiembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • El cuerpo puede utilizar cuatro tipos de combustible: carbohidratos, grasas, proteínas y cetonas. De todos estos, las cetonas son las más limpias. Generan una menor cantidad de radicales libres dañinos al quemarse y no dependen de la insulina
  • Cuando está generando cetonas y sus niveles aumentan, las cetonas ingresan a las células a través de una proteína de transporte de ácido monocarboxílico. Incluso sin un aumento en los niveles de insulina, las células se alimentan de manera adecuada
  • Con la alimentación actual en los Estados Unidos, la mayoría de las personas nunca logran alcanzar un estado de cetosis y quema de grasa. Alimentan su cuerpo con carbohidratos y, en este estado, no son capaces de quemar grasa. Con el tiempo, el sistema metabólico se deteriora, lo que resulta en resistencia a la insulina y aumento de peso
  • La cetosis nutricional es una manera poderosa de mejorar la capacidad antioxidante natural del cuerpo
  • Optimizar la salud metabólica parece ser una manera eficaz de reducir la gravedad de una infección por COVID-19. Esto se debe a que, cuando se es flexible metabólicamente no se genera resistencia a la insulina; la cual es un factor de riesgo significativo

Travis Christofferson ha escrito tres libros sobre cómo optimizar la salud metabólica. Su tercer libro se titula Ketones, The Fourth Fuel: Warburg to Krebs to Veech, the 250 Year Journey to Find the Fountain of Youth.

Resulta curioso que optimizar la salud metabólica parezca ser una manera eficaz de reducir la gravedad de la infección por COVID-19. Esto se debe a que cuando se es flexible metabólicamente, no se genera resistencia a la insulina. La diabetes y la resistencia a la insulina son factores de riesgo significativo.

En la década de 1920, se utilizó la dieta cetogénica para tratar la epilepsia pediátrica, pero una vez que llegaron los medicamentos anticonvulsivos en la década de 1930, quedo en el olvido. El ayuno tuvo el mismo destino.

Como señaló Christofferson, el ayuno terapéutico fue muy importante en los años 60, sin embargo, sus beneficios quedaron en el olvido a medida que se consolidaba la alimentación baja en grasas.

“[La cetosis nutricional] tuvo un resurgimiento en el año 2000, mientras que las personas comenzaron a reconocer que las cetonas eran otro combustible y tenían estos increíbles efectos terapéuticos”, explica Christofferson.

Hoy en día, mientras nos enfrentamos a una epidemia de resistencia a la insulina y sus efectos sobre la salud, que incluyen diabetes, enfermedades cardíacas y una mayor vulnerabilidad a las infecciones virales, la cetosis nutricional no podría ser más oportuna.

Los cuatro combustibles

Los cuatro combustibles son: carbohidratos, grasas, proteínas y cetonas. Los carbohidratos y las grasas son los dos principales. Las proteínas se utilizan como bloques de construcción, pero también se pueden descomponer y quemar como combustible. Solo que no se pueden almacenar para otra función que no sea combustible de emergencia por inanición.

La proteína también se puede convertir en glucosa a través de vías gluconeogénicas. Al ayunar, la proteína se puede utilizar como combustible alternativo, pero el mejor combustible son las cetonas. Christofferson explica la diferencia metabólica entre carbohidratos, grasas y cetonas de la siguiente manera:

“Por alguna razón, la vida eligió la glucosa como combustible principal. Todos los carbohidratos ingresan al mismo tipo de vía glucolítica y se queman o procesan a través de 10 pasos enzimáticos en Acetil-CoA, que ingresa al ciclo de Krebs. Luego, desprende de los sustratos que ingresan en la cadena de transporte de electrones para generar energía.

La forma de quemar grasa depende de la insulina. Entonces, al consumir muchos carbohidratos y liberar insulina a lo largo del día, se cierra el procesamiento de grasas y activa la lipogénesis, que es la formación de grasa, y todo se enfoca en la insulina.

Entonces, cuando los niveles de insulina son elevados, detienen la beta-oxidación, que es el proceso de quema de grasa. Cuando los niveles de insulina disminuyen durante un estado de ayuno o una dieta cetogénica, se activa la beta-oxidación. Entonces, las grasas entran y se procesan.

Lo que hace que las grasas sean únicas, y de esto no se habla, es que generan mucha energía. Dicha fuente cuenta con grandes cantidades de energía.

Entonces, el cuerpo tiene que encontrar una forma de procesarlo sin explotar las mitocondrias. La forma en que lo hace es que parte de la grasa se procesa a través del Complejo II de la cadena de transporte de electrones, que amortigua la energía dentro de la grasa para que pueda procesarse sin explotar las mitocondrias.

Luego, la Acetil-CoA entra en el ciclo de Krebs y pasa por un metabolismo normal. El punto importante es que la quema de grasa se interrumpe por el exceso de carbohidratos. Al ingresar a este estado de cetosis, la quema de grasa se activa, y cuando ocurre la beta-oxidación, se incluye en el proceso que genera cetonas.

Entonces, los niveles bajos de insulina les dicen a las células adiposas (células grasas) que liberen triglicéridos, grasa corporal almacenada, que ingresa a la circulación y a las células, y luego comienza la beta-oxidación. Dentro del hígado, que es la parte central de la cetosis, los hepatocitos del hígado son la línea de fabricación de cuerpos cetónicos.

A medida que aumenta la beta-oxidación, el oxaloacetato, que es el último metabolito del ciclo de Krebs, se extrae para generar glucosa, porque el cuerpo tiene que mantener un nivel de referencia de glucosa. La acetil-CoA no se puede combinar con el último sustrato del ciclo de Krebs, por lo que se acumula en los hepatocitos.

Y luego hay una enzima esperando esta acumulación de Acetil-CoA. Esta enzima comienza a transferir eso al acetoacetato, que luego se convierte en beta-hidroxibutirato e ingresa al torrente sanguíneo como un combustible preferido y muy eficiente. Entonces, esa es la diferencia metabólica entre estas fuentes de combustible».

Las dietas ricas en carbohidratos dañan el metabolismo

Con la alimentación actual en los Estados Unidos, la mayoría de las personas nunca logran alcanzar un estado de cetosis y quema de grasa. Alimentan su cuerpo con carbohidratos y, en este estado, no son capaces de quemar grasa. Con el tiempo, el sistema metabólico se deteriora, lo que resulta en resistencia a la insulina y aumento de peso.

Como explicó Christofferson, la glucosa es una molécula muy rígida y, cuando está en la sangre, daña las células epiteliales, los nervios y casi todo lo demás. Por esta razón, el cuerpo debe desecharlo rápidamente. La insulina les dice a las células que absorban la glucosa para reducir el nivel de glucosa en la sangre.

Luego les dice que lo procesen al activar el último paso de la glucólisis, el complejo de piruvato deshidrogenasa, para que la glucosa pueda procesarse. Cuando esos dos sistemas se desgastan, el cuerpo desarrolla resistencia a la insulina. Lo que esto significa es que las células ya no responden a la insulina y, como consecuencia, los niveles de glucosa permanecen elevados.

También está quemando menos combustible, lo que disminuye todos los procesos metabólicos. Un estado de resistencia a la insulina significa que menos glucosa ingresa al ciclo de Krebs y disminuye la producción ATP.

La eficiencia con la que el cuerpo produce antioxidantes y neurotransmisores disminuye. Lo mejor es que el metabolismo de las cetonas evita por completo toda esta patología. No depende de las vías de la insulina.

Entonces, al generar cetonas, estas ingresan a la célula a través de una proteína modelo de transporte de ácido carboxílico. Incluso sin un aumento en los niveles de insulina, las células se alimentan de manera adecuada.

Las cetonas tampoco necesitan el complejo de piruvato deshidrogenasa. En cambio, las cetonas se dirigen al ciclo de Krebs. Entonces, las vías metabólicas se activan y su cuerpo es capaz de generar energía, antioxidantes y todo lo demás. El cerebro también obtiene el combustible que necesita para funcionar de manera adecuada.

Beneficios metabólicos de las cetonas

Las cetonas tienen una serie de beneficios específicos. Para empezar, son eficientes de manera termodinámica y metabólica, lo que significa que se queman de manera más limpia que la glucosa, lo que crea mucho menos daño e inflamación de los radicales libres. Christofferson explica lo siguiente:

“El beta-hidroxibutirato es un combustible metabólicamente superior. Está impregnado de más energía por dos unidades de carbono que la glucosa. Así que eso crea las bases. Al quemarlo, amplía la brecha de la cadena de transporte de electrones entre el complejo I y el par de coenzima Q.

La cadena de transporte de electrones elimina los electrones y los transfiere a una serie de complejos en la cadena de transporte cuando se quema combustible. Al hacerlo, inyecta un protón en el espacio interno de la membrana mitocondrial. Ese gradiente de protones genera ATP.

El beta-hidroxibutirato amplía esta brecha y existe más energía para capturar. Alimenta en exceso a nuestro metabolismo.

Cuando Veech y Krebs estaban estudiando estas funciones metabólicas, con estas parejas de coenzimas (el ATP es uno de ellos) que impulsan todo el metabolismo, comprendieron que existía una manera de aumentar el potencial energético de todas estas coenzimas de nucleótidos, lo que podría tener un efecto terapéutico inmenso para el metabolismo.

Pero no sabían cómo hacerlo. Cuando Veech se fusionó con Cahill y comenzó a estudiar esto, comprendieron que el beta-hidroxi hacía eso. Estaba impregnado de manera metabólica con la capacidad de aumentar la cantidad de energía en ATP, NADP, NADPH y Acetil-CoA.

Luego, observa lo que hace, ya que la producción de antioxidantes internos depende de la carga de NADPH. Con la cetosis, dicha carga aumenta de manera dramática. Entonces, podemos procesar los radicales libres de mejor manera».

La cetosis mejora la producción de antioxidantes

El concepto de NADPH es muy importante, aunque no es muy valorado. Quizás sea tan importante como la NAD+, en especial con respecto a la recarga de antioxidantes intracelulares endógenos. Como explicó Christofferson, lo único que determina el estado antioxidante de una célula es la proporción redox de NADPH, y la única forma conocida de cambiar esa proporción es al quemar el beta-hidroxibutirato.

Existe la creencia de que se puede disminuir la cantidad de radicales libres al consumir antioxidantes, pero eso nunca se ha confirmado. Como señaló Christofferson:

“Krebs le escribió a Linus Pauling lo siguiente: ‘No entiendes de lo que estás hablando con respecto a la vitamina C.’ El ejemplo que trato de dar en el libro es que todos estos antioxidantes tienen que ser reciclados por NADPH. Entonces, la proporción de NADPH dicta la forma en que funcionan todos estos antioxidantes.

Si consume antioxidantes, es como tener un supermercado con 10 cajas registradoras y 10 controles. El paso que limita la rapidez con la que las personas se registran son las 10 cajas registradoras. Mientras que añadir 20 cajeros no ayuda. Esas 10 cajas registradoras son las que determinan cuántas personas entran al supermercado.

Lo mismo sucede con los antioxidantes. Puede consumir antioxidantes y añadirlos a la reserva de antioxidantes intracelulares, pero no se reciclan más rápido. Ese es un gran error sobre cómo funcionan los antioxidantes. Cuando se cambia a cetosis, existen profundas consecuencias terapéuticas con respecto a la producción de antioxidantes».

Radiación y beneficios antienvejecimiento

Christofferson cita investigaciones que demuestran que cuando se administran ésteres de cetonas a ratones después de administrarles radiación, el daño cromosómico disminuye hasta un 50 %, en comparación con los ratones que consumieron una alimentación normal de carbohidratos.

Por lo tanto, considera que es aconsejable tomar ésteres de cetonas al hacerse una radiografía o al tomar un avión. Los ésteres de cetonas también podrían ayudar a contrarrestar los estragos normales del envejecimiento.

“Una de las teorías que ha resistido el paso del tiempo es la teoría del envejecimiento de los radicales libres de Harmon, que es que producimos muchos radicales libres endógenos, mediante el metabolismo normal. Y esto se ha considerado como la causa próxima del envejecimiento, porque es el principal evento dañino dentro de la célula”, dice.

“Una de las formas de disminuir esta constante producción endógena de radicales libres es a través de la cetosis, el ceto-metabolismo y el beta-hidroxibutirato, ya que detiene la producción de radicales libres.

El metabolismo del beta-hidroxibutirato en la cetosis también aumentará los niveles de NAD en nuestro cuerpo. Entonces, los precursores exógenos de NAD, las dietas cetogénicas, el ayuno o los suplementos de cetonas son métodos para detener este proceso de envejecimiento epigenético».

El beta-hidroxibutirato también activa el FOXO3a, que es quizás una de las vías más importantes para combatir el envejecimiento. El FOXO3a, a su vez, cambia la expresión de otros genes.

Algunos de esos genes regulan la producción de antioxidantes internos como la catalasa y la superóxido dismutasa. Estos no son como los antioxidantes tradicionales que deben ser reciclados por NADPH. Operan por cetólisis tradicional, donde el superóxido se convierte en peróxido de hidrógeno y luego en agua.

Beneficios adicionales de los ésteres de cetonas

También hay algunos datos que sugieren que los ésteres de cetonas pueden ser beneficiosos para ciertos problemas de salud.

“En una persona que demuestra los primeros signos de demencia o Alzheimer, los ésteres [de cetonas] pueden aumentar los niveles de beta-hidroxibutirato a niveles parecidos a los de los medicamentos. Obtienes estos efectos pleiotrópicos de los ésteres de cetonas.

También inhibe el inflamasoma NLRP3, que es el complejo que desencadena la inflamación. Entonces, los niveles elevados de beta-hidroxibutirato pueden suprimir la inflamación. [También] puede actuar como un reprogramador epigenético. Inhibe las proteínas HDAC, que son proteínas que instalan las etiquetas en las histonas, para cambiar la expresión genética.

Los datos iniciales demuestran que las personas que atraviesan algún proceso patológico pueden beneficiarse más de un éster que una persona sana que solo busca una mejor calidad de vida. Dicho esto, es un compuesto natural y una fuente de combustible. En realidad, es consumir alimentos, de alguna manera.

Si hace mucho ejercicio, está a punto de hacerse una radiografía o tomar un vuelo, creo que un éster de cetona es algo razonable para eso. Pero nadie sugiere que logre reemplazar las estrategias más importantes, que son una buena alimentación, ejercicio y ayuno, ya que este tipo de [estrategias] ayudan a producir cetonas.”

El aceite de TCM es una alternativa

Otra opción es utilizar aceite TCM, ya que este tipo de grasa ayuda a producir cetonas. Consumo alrededor de 6 onzas de ácido caprílico al día, ya que necesito muchas calorías debido a mi rutina diaria de ejercicio. Necesito al menos 3500 a 4000 calorías al día. Consumo más de 1000 calorías al día de aceite TCM, lo cual es adecuado ya que obtengo los beneficios metabólicos que se comentan en este artículo.

El aceite TCM también es más económico que los ésteres de cetonas. Dicho esto, 6 onzas es mucho más de lo que la mayoría de las personas podrían tolerar. Comience con 1 cucharadita y parta desde allí. Tenga cuidado de tomarlo con muchas otras grasas y no tome más de 4 cucharadas a la vez; de lo contrario, podría sentir náuseas.

«Los TCM son una manera de entrar en cetosis [ya que] evitan estas vías de control», explica Christofferson. “Por lo general, es necesario tener menores niveles de insulina que libera triglicéridos, y luego se procesan en los hepatocitos para formar beta-hidroxibutirato.

Los aceites TCM van directamente a la célula y fuerzan esta producción, porque aumentan la cantidad de Acetil-CoA. Eso crea beta-hidroxibutirato. Incluso cruzan la barrera hematoencefálica, lo que la mayoría de los ácidos grasos no hacen.

Entonces, las neuronas producen cetonas en el cerebro. Una de las principales patologías del Alzheimer es la resistencia a la insulina en el cerebro. Entonces, el cerebro necesita energía. No es capaz de procesar la glucosa. Los aceites TCM irán al cerebro manera directa. O producirán cetonas en la sangre e irán directamente al cerebro, para evitar toda esa patología y llenar dicho vacío energético».

Importancia de la cetosis

Aunque muchos creen que es mejor permanecer en cetosis nutricional de forma continua, no estoy de acuerdo con este enfoque. Creo que puede ser muy contraproducente mantener un régimen bajo en carbohidratos de forma continua.

La glucosa incrementa los niveles de insulina, mientras que no es recomendable mantener niveles elevados. Pero también es una hormona anabólica que activa el IGF-1 y todas estas vías antibióticas, para su reparación.

Aunque es importante seguir un régimen bajo en carbohidratos hasta aumentar la flexibilidad metabólica y la sensibilidad a la insulina, lo que puede llevar meses o incluso años para algunas personas con sobrepeso, una vez que alcance ese estado, es importante aumentar el nivel de carbohidratos (según en su nivel de ejercicio) a 100 o 150 gramos una o dos veces por semana, en especial en los momentos en los que hace ejercicio.

Al hacerlo, es posible mejorar la flexibilidad metabólica, ya que se busca tener la capacidad de cambiar entre la quema de grasa y la glucosa. Como se mencionó, la glucosa es el combustible universal, por lo que tenemos que poder usarlo. Solo no queremos usarlo todo el tiempo.

Es importante mejorar la salud metabólica después del COVID

Optimizar la salud metabólica a través de la cetosis nutricional, que se alcanza a través de restringir el periodo de consumo de alimentos e incluir una dieta cetogénica cíclica, lo ayudará a tener una mayor confianza y menos miedo después del COVID. Como señaló Christofferson:

“Observar los datos y lo que está haciendo este virus no tiene mucha ciencia. Los funcionarios de salud hablan sobre las medidas de distanciamiento social y el uso de cubrebocas, pero no parece que se esté abordando la disfunción metabólica.

Podríamos haber dicho: «Una manera de detener la gravedad de la enfermedad es al comer bien; lo cual hubiera sido mucho mejor». Pero evitan decirlo.

[La disfunción metabólica] siempre fue mala. Nunca logramos [abordarla]. El virus expuso este error, y aún tenemos que abordarlo.

Realmente demuestra los sesgos del pensamiento humano y cómo reaccionamos a los problemas, sin ver las consecuencias. Cuando se observan los costos del cierre de negocios frente a las consecuencias que estamos obteniendo, es exagerado. Tenemos que encontrar una manera de equilibrar eso de manera razonable.

Este virus mata de manera desproporcionada a las personas mayores. El costo por persona es de 1 millón de dólares, y si se pudiera tomar dinero, se podría salvar cientos de vidas de personas más jóvenes. Entonces, creo que nuestra respuesta es, en cierto modo, absurda, y no analiza el problema de la manera correcta.

Para mí, lo importante es observar la atención médica y cómo gastamos enormes cantidades de dinero en cada enfermedad sin mejorar.

Tenemos la solución en cada uno de nosotros. Es algo motivante, y eso es lo que quiero demostrar, cuán potente y disponible esta. Es posible acceder a él en cualquier momento».

Para mayor información, consulte el libro de Christofferson titulado Ketones, The Fourth Fuel. Es realmente la información que necesita en este momento, por lo que la publicación de este libro no podría ser más apropiada.