El maíz morado fortalece la soberanía alimentaria en Campeche
Por Revista La Campiña, 17/04/2026
MÉXICO.- La entrega de 500 kilogramos de semilla nativa de maíz morado a productoras y productores de la localidad de Chiná, Campeche, se convirtió en un acto simbólico y estratégico para el fortalecimiento del campo mexicano. Más que un insumo agrícola, la semilla representa memoria, identidad y futuro para las comunidades mayas que han resguardado este grano por generaciones.
La acción fue posible gracias a la colaboración entre el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el Instituto Tecnológico de Chiná y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. La entrega se dirigió a integrantes de 11 Escuelas de Campo (ECA’s) del programa Cosechando Soberanía, una estrategia que articula créditos accesibles, seguros agrícolas, acompañamiento técnico con enfoque agroecológico y canales de comercialización directa.
El maíz morado entregado es una variedad nativa adaptada a las condiciones locales y con un profundo valor cultural. Su preservación es clave en un contexto global donde la seguridad alimentaria enfrenta desafíos crecientes. Apostar por semillas nativas significa fortalecer la soberanía alimentaria y reconocer que la diversidad del campo mexicano es una herramienta para construir sistemas más resilientes y sostenibles.
Durante el evento, uno de los momentos centrales fue la firma de un convenio de colaboración entre el Instituto Tecnológico de Chiná y el INIFAP. El acuerdo busca impulsar la investigación, la innovación y la formación de nuevas generaciones de profesionales comprometidos con el desarrollo agrícola de Campeche.
Aixchel Maya Martínez, directora de Coordinación y Vinculación Estatal del INIFAP, destacó que esta alianza permitirá que el conocimiento académico y la política pública continúen avanzando de manera conjunta en beneficio de las y los productores.
La participación de estudiantes del Tecnológico de Chiná también fue relevante, pues abre la puerta a un relevo generacional mejor preparado para enfrentar los retos del campo con herramientas científicas y conciencia ambiental.
La presencia de autoridades, académicos y productores reafirmó que el trabajo colaborativo es esencial para construir un campo más productivo, justo y sustentable. Con acciones como esta, el INIFAP fortalece su compromiso de llevar ciencia y tecnología directamente a quienes cultivan los alimentos y resguardan la agrobiodiversidad del país.
