Un 90% de personas con sobrepeso padece polifagia en México: académico

Obesidad morbida, morbid obesityEl apetito desmedido puede presentarse de manera intermitente o perdurar durante periodos prolongados; en cualquier caso, obtener placer a través de la comida es un desorden alimenticio: Rafael Álvarez, experto de UNAM

Por La Jornada, 06 de julio de 2012

México, DF. En México, 90 por ciento de personas con sobrepeso padece polifagia, un trastorno de la alimentación por el cual el individuo no tiene un control adecuado de lo que ingiere y, después de alimentarse, continúa aunque ya no tenga apetito, explicó Rafael Álvarez Cordero, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

El apetito desmedido puede presentarse de manera intermitente o perdurar durante periodos prolongados; en cualquier caso, obtener placer a través de la comida es un desorden alimenticio, relacionado con causas genéticas, psicológicas, metabólicas y sociales.

El proceso de hambre-saciedad está regulado en los niños en el momento que nacen; no obstante, se desordena con el tiempo, por factores conductuales como servir grandes raciones, abundó.

Además, existe otro factor de carácter social que contribuye, como los productos que se comercializan, con mucha azúcar o la promoción de raciones muy grandes, con la modalidad de “por un peso se puede obtener el doble” y eso hace que la gente se acostumbre a comer más.

En un comunicado difundido por la UNAM, el académico enfatizó que con este desorden, aún satisfecho, el organismo responde como si tuviera una adicción, pues mientras más ingiere, crece la necesidad.

Los estudios que se han realizado recientemente aluden a la semejanza, al cien por ciento, de la polifagia con enfermedades adictivas como alcoholismo o tabaquismo.

“Se ha encontrado que si esto ocurre, por razones genéticas o conductuales, la reserva de dopamina en el centro del cerebro está disminuida. Los trabajos de la mexicana Nora Volkow, directora de The National Institute on Drug Abuse (NIDA), han confirmado que prácticamente no hay diferencia en el estudio de los cerebros de los individuos que tienen dependencia al alcohol, a las drogas o a la comida, eso nos lleva a tratar de entender un poco mejor el problema de obesidad”, apuntó.

La polifagia se relaciona directamente con factores de dopamina en el cerebro y el problema se vuelve más complejo, pues una dieta alta en grasas y azúcares disminuye la actividad del núcleo de la saciedad e incrementa el apetito.

Respecto de la solución para hacer frente al problema, Álvarez Cordero señaló que por el momento la única alternativa es la educación, sobre todo de los padres, pues a menudo éstos obligan al niño a comer más. “En el momento que se sepa cómo controlar el centro del cerebro, se avanzará mucho”, finalizó.

 

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