Prohibición de 3 insecticidas dañinos para las abejas

Los transgénicos perjudican a los exportadores latinoamericanos de miel orgánica, advierte la Federación Internacional de Asociaciones Apícolas

La Comisión Europea prohíbe tres plaguicidas mortales para las abejas

Por Bolpress, 1º de mayo de 2013

La Comisión Europea (CE) prohibió el empleo de los plaguicidas neonicotinoides clotianidina, tiametoxam e imidacloprid en cultivos de girasol, colza, algodón y maíz, luego de que dos estudios científicos comprobaron que esos agroquímicos dañan el sistema nervioso de las abejas melíferas, provocándoles parálisis y la muerte. El año pasado la Federación Internacional de Asociaciones Apícolas advirtió que los transgénicos incidirán negativamente en las exportaciones latinoamericanas de miel orgánica.

Un informe de la Agencia europea de seguridad alimentaria (EFSA en inglés) difundido en enero de este año alertó que los insecticidas con neonicotinoides, químicos derivados de la nicotina, serían los principales responsables del colapso de colonias de abejas en todo el mundo.

El informe de la EFSA se sustenta en dos investigaciones científicas que evidencian que los agroquímicos interfieren los circuitos cerebrales de los insectos, mermando su capacidad de aprendizaje y memoria, una de las causas de la desaparición de millones de abejas en todo el mundo.

Científicos de la Universidad de Dundee del Reino Unido analizaron la actividad cerebral de las abejas luego de exponerlas a dos insecticidas denominados neonicotinoides y coumaphos, de uso común en la agricultura para matar parásitos, y evidenciaron que los insectos olvidaron asociaciones importantes para su supervivencia, como la relación entre el aroma floral y la comida. Los plaguicidas estudiados actúan en la misma zona del cerebro implicada en el aprendizaje de los insectos, causando pérdidas de sus funciones, detallaron los investigadores en un artículo publicado por la revista Nature Communications.

Se trata del primer estudio que demuestra que los pesticidas impactan directamente en la fisiología de las polinizadoras, diagnóstico ratificado por una segunda investigación desarrollada por los científicos Geraldine Wright y Sally Williamson de la Universidad de Newcastle, quienes determinaron que las abejas no asimilaban nuevos conocimientos y cumplían mal algunas pruebas de memoria tras ser expuestas a la combinación de agroquímicos durante cuatro días.

“Las polinizadoras realizan conductas complejas mientras se alimentan que les obligan a aprender y recordar los rasgos florales asociados a los alimentos; y la interrupción de esa función tiene implicaciones profundas para la supervivencia de las colonias, porque las abejas que no aprenden son incapaces de encontrar comida”, explicó Wright.

Científicos de la Universidad de Exeter evaluaron que los drásticos cambios en las prácticas agrícolas y el uso intensivo de agroquímicos podría ser la causa principal del declive de la población de abejorros en el Reino Unido. Los abejorros son cruciales para la polinización de vegetales como los tomates, arándanos y manzanas, así como plantas silvestres, y junto a los sírfidos, parecidos a las avispas, son responsables de la polinización de dos tercios de los cultivos, mientras que las abejas melíferas polinizan un tercio.

Se cree que los pesticidas y la disminución de la diversidad de la flora y las enfermedades causadas por hongos son factores clave en el colapso de las colonias de abejas. Sin embargo, investigadores de la Universidad británica de Reading creen que la combinación de ácaros y virus es responsable del declive de las abejas productoras de miel.

Los ácaros del suelo son muy importantes porque intervienen en la incorporación de materia orgánica al suelo. No obstante, un estudio desarrollado por expertos de la Universidad de Sheffield en Gran Bretaña, cuyos resultados fueron publicados en la revista Science, indica que el ácaro de la especie varroa disemina un virus mortal para las abejas domésticas en todo el mundo. El equipo analizó el impacto del ácaro en Hawái (tal vez la principal zona de experimentación biotecnológica de EE.UU.) y verificó que al aumentar el número de ácaros se eleva también la prevalencia de una cepa del virus de ala deformada (DMW en inglés). (1)

Con esos antecedentes, el órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE) decidió ayer modificar las condiciones de uso de los pesticidas tiametoxam, imidacloprid y clotianidina, a fin de limitar su empleo a cultivos de cereales de invierno y a otras plantaciones que atraigan a insectos polinizadores. Las restricciones comenzarán a aplicarse a partir del 1 de diciembre de este año, y en un plazo de dos años se revisarán nuevamente las condiciones de uso de los agroquímicos observados.

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