Organizaciones civiles rompen piñata de «Monsanto» en el Zócalo

“En México, desde hace más de una década, se libra una disputa por el maíz. Por una parte, las poblaciones campesinas e indígenas que resumen en esta planta su origen, vida y sobrevivencia, reivindican su derecho legítimo a reproducirla libremente; a su lado, ciudadanos variopintos saben los riesgos de transgenizar su alimento básico, así como del compromiso de conservarlo para las generaciones futuras. Frente a ellos se encuentra la avidez de la industria biotecnológica, que intenta transformar a nuestra planta en una mercancía estratégica que les garantice ganancias en los mercados agroindustriales globales.”

Los oradores coincidieron en que la medida precautoria obtenida es un triunfo muy importante, pero que debe seguir y ampliase la lucha legal y social porque las trasnacionales como Monsanto cuentan con el apoyo del gobierno federal, a través de instituciones como la Sagarpa y la Semarnat.

“Sin maíz no hay país”, fue la frase más repetida durante la manifestación, aunque varios agregaron las críticas a la reforma energética que impulsa el gobierno federal y sectores empresariales mexicanos y trasnacionales para que se compartan las utilidades petroleras. Por lo que la consigna se amplió: “Sin petróleo y sin maíz, no hay país”.

Durante el rompimiento de la piñata, Jesusa Rodríguez, quien recordó que este domingo a las 10 de la mañana se realizará una concentración masiva en el Zócalo en contra de la reforma energética, encabezada por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, coreaba:

“El transgénico tiene caca, tiene caca, tiene caca de a montón, y Monsanto tiene cola, tiene cola, para darle un pisotón”. Y al final llamó a rociar con semillas de amaranto los campos transgénicos de Monsanto, pues se trata de una “manera amable” de luchar.