¡No lo tires, haz composta!

Por Antonio Monjarás

La composta es un proceso fantástico de transformación, en los sistemas autosuficientes se considera como parte de un círculo de energía cerrado porque todo lo que un día estuvo vivo, es devuelto e integrado a la tierra. El compostaje es un proceso de descomposición de restos orgánicos que gracias a la combinación de microorganismos, humedad y oxígeno, dan como resultado elevadas temperaturas, las cuales generan un excelente mejorador de condiciones del suelo. Una buena composta aporta nutrientes y con el aporte de materia orgánica favorece la estructura y vida de nuestros suelos. En nuestra experiencia hemos establecido técnicas fáciles y prácticas para la elaboración de dicho mejorador de suelo. Entre ellas se encuentra la composta mixta y en capas (composta activa), dentro de la cual los principales elementos son los siguientes:

  • TEMPERATURA
  • MATERIA ORGÁNICA (ESTIÉRCOL Y RESTOS VEGETALES)
  • OXÍGENO
  • HUMEDAD
  • TIERRA
  • MICROBIOLOGÍA

La composta mixta es uno de los métodos más eficientes en el proceso de transformación y reciclaje de nutrientes, pues todos los materiales de origen orgánico pueden ser usados. Es decir que todos los restos vegetales y desechos animales que puedan originarse dentro de nuestro sistema pueden ser aprovechados. Para llevar a cabo este proceso necesitamos los siguientes “ingredientes”:

  • Restos vegetales verdes
  • Restos vegetales secos, como la paja y el rastrojo.
  • Tierra negra de nuestra área
  • Agua
  • Termómetro de varilla (que puede ser remplazado por una varilla para la construcción)
  • Estiércol, de preferencia de vaca o borrego.

En cuanto a materiales necesitamos:

  • Palas
  • Rastrillos
  • Bieldos
  • Carretilla
  • Un recipiente con capacidad de 200 litros
  • Botes de 20 litros

¡Manos a la obra!

Para poder armar nuestra pila de composta y asegurar que esta sea de buena calidad, es importante considerar qué tipo de materiales tengo a la mano y puedo conseguir de manera fácil.

Lo ideal sería que se trataran de materiales que provengan de sitos libres de cualquier contaminante químico o biocida. Es decir que el mejor material para usar en nuestra composta son aquellos que se generan en sistemas ecológicos y libres de todo compuesto químico o agente de muerte. Para esclarecer este punto les menciono que nuestro ideal sería contar con tierra, estiércol, restos verdes, materia seca o rastrojo y todo compuesto de origen orgánico provenientes de sistemas sanos y libres de biocidas principalmente.

Nuestro segundo criterio es prestar atención en cuanto a la materia seca y restos verdes, ya que estos deben provenir de plantas que no generen metabolitos secundarios como resinas, aceites y compuestos que inhiban el desarrollo de otras plantas. Para esta zona semiárida de Guanajuato no recomendamos utilizar restos de materiales que provengan de plantas como el Eucalipto y Pirul.

Si somos observadores, podremos darnos cuenta cómo las plantas antes mencionadas se aseguran de que casi nada se desarrolle en áreas cercanas a ellas. Se trata de un modo de adaptación para evitar competir por luz, agua y nutrientes con otras especies. De modo que cuando nos acerquemos a un Eucalipto observaremos como casi nada crece junto a esta especie.

Es oportuno mencionarlo ya que esta característica puede influir en la germinación y desarrollo de nuestras hortalizas al momento de usar una composta que contenga en grandes cantidades restos de las plantas antes mencionadas. Claro que pueden usarse e incorporarse a nuestro proceso de compostaje pero sólo en mínimas cantidades. No es recomendable hacer compostas haciendo uso únicamente de plantas con características alelopáticas.

Todo lo anterior sería es nuestro ideal, sin embargo no todos tenemos la oportunidad de obtener materiales con la característica de estar libre de biocidas, entonces podemos usar lo que esté a nuestro alcance, siempre y cuando sea de origen orgánico, no latas, no bolsas, no plástico; únicamente todo aquello que una vez estuvo vivo y confiaremos en que la naturaleza limpiará los contaminantes.

Armado de la pila, ¡podemos hacer composta!

 

Todos los materiales anteriores deberán incorporarse en partes iguales de volumen para así poder alcanzar las temperaturas ideales, como en este caso contamos con 4 “ingredientes” las cantidades deberán ser: ¼ de materia seca (paja o rastrojo), ¼ de estiércol, ¼ de materia verde y ¼ de tierra negra. Con esto tendremos una composta bien balanceada.

Cuando hacemos composta también reciclamos elementos como el carbono, nitrógeno, magnesio, azufre, calcio, fósforo, potasio y otros micronutrientes.

El armado de la pila deberá hacerse de la manera adecuada para favorecer la buena integración de todos los materiales, el orden sugerido es el siguiente:

Como ya se mencionó, los materiales deberán ser apilados en el orden anterior, repitiendo cada capa en el mismo orden hasta llegar a una altura de aproximadamente 1.5 metros, el ancho deberá estar dentro del rango de 2-3.5 metros y la longitud de mi pila dependerá de las dimensiones de mi espacio destinado como sitio para compostaje.

El aporte de humedad deberá ser constante para favorecer una humedad dentro del rango del 50-60 %.

Cada que agreguemos una capa de material, deberá proporcionarse humedad para favorecer la aceleración en la descomposición de los materiales de origen orgánico.

¿Qué aportan los materiales que incorporo a mi proceso de compostaje?

 

Una vez que tenemos armada nuestra pila debemos prestar atención a lo que sucederá después, ya que esto será crucial para tener éxito en la elaboración de composta. Los materiales empezarán a descomponerse gracias a la acción de los microorganismos. A continuación mostramos este proceso en una gráfica.

 

En la imagen anterior tratamos de simplificar el proceso de compostaje dado por las temperaturas, este se divide en dos, durante la fase de fermentación pueden alcanzarse temperaturas de hasta 70 grados centígrados, para luego dar paso a un proceso de enfriamiento hasta alcanzar la temperatura ambiente, esta fase es conocida como fase de maduración, es decir que nuestra composta ya está lista para ser utilizada.

Importancia del monitoreo de las temperaturas en las compostas.

Es de vital importancia prestar atención en cómo se manifiestan las temperaturas en nuestra composta para esto haremos uso de un termómetro de varilla, mediante el cual conoceremos si las temperaturas en nuestra composta son las idóneas.

Volteos

Los volteos deben ser seguidos después de un día del armado de la pila

El constante monitoreo de las temperaturas es de vital importancia por diversas razones que se mencionan a continuación:

  • Los organismos patógenos tanto para humanos, animales y plantas prefieren temperaturas por debajo de los 42 grados centígrados.
  • Para asegurar que nuestra composta este libre de patógenos debe alcanzar temperaturas que van de los 45 a 50 grados centígrados por un tiempo prolongado.
  • La máxima temperatura que debe alcanzar un proceso de compostaje es de 65 grados centígrados.
  • Si nuestra pila de composta alcanza los 70 grados centígrados mataremos todo organismo vivo en nuestro compost (hongos y bacterias).
  • Ningún organismo beneficioso sobrevive después de los 65 grados centígrados.
  • Las temperaturas ideales que debe presentar nuestra pila de composta esta de los 45 a 65 grados centígrados.
  • Si nuestra composta presenta temperaturas por arriba de los 45 grados centígrados pero menores a los 65 grados centígrados entonces tendremos presencia de hongos actinomicetos.
  • Los hongos actinomicetos son productores de antibióticos.
  • La presencia de antibióticos en el proceso del compostaje crea un antagonismo para con organismos patógenos.
  • La presencia de hongos actinomicetos da lugar a que se desarrollen de mejor manera los hongos humificadores, ya que estos son resistentes a los antibióticos.
  • La madurez de la composta se alcanza cuando las temperaturas se estabilizan y alcanzan la temperatura ambiente.

Tips

Si la composta no se calienta deberás hacer las siguientes observaciones:

Si la humedad es la adecuada y aun así no calienta, deberás proporcionarle oxígeno lo cual se logra con los volteos. Si una vez que has hecho los volteos aún no se aumenta la temperatura entonces existe un déficit de Nitrógeno; entonces habrá que proporcionarle dicho elemento en forma de estiércol o materia verde. Ojo: Debe ser estiércol nuevo, si esta viejo no funcionará debido a que mucho del Nitrógeno ya se ha perdido con el paso del tiempo.

Puede ocurrir lo contrario a lo anterior, es decir que la composta este muy elevada en temperaturas, esto pasa cuando nuestra composta no tiene suficiente humedad, por lo tanto sólo bastará con agregar agua hasta lograr la humedad adecuada.

La composta debe ser cubierta con un material para protegerle y así evitar que el Nitrógeno se pierda.

Cuando todo el proceso haya terminado habrás obtenido un excelente mejorador de suelo que te ayudará en la obtención de una buena cosecha, además de que estarás contribuyendo a disminuir las cantidades elevadas de basura de origen orgánico que generamos cada día. En conclusión, estarás contribuyendo a la mejora del medio ambiente.