Mujeres indígenas crean banco de semillas nativas en Chiapas

Por Elio Henríquez, La Jornada, junio de 2013

Protestan así contra los cultivos transgénicos y buscan «que haya un intercambio de conocimientos de cómo siembra la milpa cada familia, con su tecnología local»

Como un acto de protesta en contra de los productos transgénicos y en defensa de la cultura y de las semillas nativas, mujeres indígenas de la Red de Productores de Semillas Criollas iniciaron hoy la siembra de más de 30 variedades de maíz en parcelas demostrativas ubicadas en el Centro de Desarrollo Comunitario La Albarrada, propiedad del gobierno estatal.

Arturo Farrera González, coordinador de la Red, explicó que “la idea es que quede aquí una especie de banco de germoplasma de todas las semillas que hay en la región y que haya un intercambio de conocimientos de cómo siembra la milpa cada familia, con su tecnología local”.

En entrevista, el también ingeniero agrónomo sostuvo que “es una tradición que las mujeres también siembren la milpa porque, ya que juegan un papel importante en la producción de alimentos; ellas seleccionan la semilla, la cuidan y la almacenan; saben cuál sirve para hacer el atole y cuál aguanta las plagas porque cada semilla tiene una historia familiar. Acuérdense que la agricultura la inventó la mujer, no el hombre”.

Manifestó que en los Altos de Chiapas “se sigue dando eso de que hasta en las labores fuertes participan las mujeres y sobre todo porque ellas saben en qué fecha se siembra y se cosecha, pues son las que tienen el conocimiento y hay que hacerles caso”.

Señaló que entre los objetivos de la acción en la que participaron unas 20 mujeres están “preservar la semilla criolla, fomentar y reafirmar la cultura de la milpa en los Altos y otros municipios, además de fortalecer y mejorar las semillas”, así como que “las instituciones oficiales conozcan el proceso y lo apoyen, ya que la milpa es la seguridad alimentaria”.

Farrera González dijo que “cuando salga la cosecha de elotes vendrán más señoras para participar en una feria y hacer diferentes platillos de cocina campesina: atole, tamales, tostadas, tortillas y una variedad de alimentos que ellas saben hacer con el producto de la milpa”.

Explicó que las mujeres tendrán 12 parcelas “experimentales” de diez por diez metros, que son “pequeños espacios para que vengan las indígenas y campesinas a hacer su siembra con la tecnología local que tienen”.

Comentó que la Red de Productores de Semillas Criollas está integrada por varios grupos y organizaciones de trabajo para defender y fomentar la cultura de la milpa en diferentes municipios de Chiapas.

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