Los Pesticidas Ponen en Riesgo a la Producción Mundial de Alimentos, Advierte un Grupo de Trabajo Ambiental

Otras investigaciones recientes han relacionado al pesticida carbamato a un mayor riesgo de linfoma no-Hodgkin, así que el impacto total de estos productos químicos van mucho más allá de un posible riesgo para la salud…

Otra investigación que vale la pena mencionar es el estudio CHAMACOS recientemente publicado, que monitoreo a cientos de mujeres embarazadas que viven en la meca agrícola del Valle de Salinas, California. En este caso, la exposición de las madres a los organofosfatos durante el embarazo se relacionó con:

  • Menor tiempo de embarazo
  • Reflejos neonatales deficientes
  • Bajo coeficiente intelectual y bajo funcionamiento cognitivo en los niños
  • Riesgo mayor de problemas de atención en niños

Un Estudio Retirado Sobre la Alimentación con Transgénicos Fue Nuevamente Emitido, Creando Polémica

Mientras que los pesticidas son fundamentales para la agricultura convencional en general, los cultivos transgénicos o genéticamente modificados reciben cantidades mucho más elevadas, y por lo tanto representan un riesgo aún mayor para su salud. Uno de los estudios más famosos que demuestran los peligros por comer alimentos transgénicos es el estudio lifetime feeding realizado en el 2012 por el Dr. Gilles-Eric Seralini, donde demostró que el maíz Roundup Ready (NK603) causó impactantes efectos en la salud, incluyendo tumores masivos y muerte temprana. A las ratas que se les dio herbicida glifosato en el agua potable también desarrollaron tumores grandes.

El estudio de Seralini fue retirado por el editor en diciembre del 2013, poco más de un año después de su publicación. De acuerdo con el editor, Reed Elsevier, el estudio «no cumplía con los estándares científicos». Si bien no se encontraron errores o falsedad de los datos, el estudio tenía un tamaño demasiado pequeño para mostrar una conclusión definitiva sobre los efectos en la salud, dijeron ellos. En resumen, fue retirado porque sus resultados no fueron “concluyentes.»

Esta fue la primera acción de Elsevier quien fue ampliamente criticado. Después de todo, bastantes estudios tienen hallazgos no concluyentes y ninguno de ellos ha sido retirado por esa sola razón. Los resultados no concluyentes en realidad NO son motivo válido para retractarse. Esto de por sí dice mucho sobre lo que pudiera hacer la industria de la tecnología química a fin de suprimir la evidencia del daño.

Ahora, el estudio ha sido nuevamente publicado, creando polémica sobre sus conclusiones. Esta vez, fue publicado en una revista mucho menos conocida Environmental Sciences Europe.7, 8 También incluye datos más amplios, en comparación con su primera publicación. No es sorprendente que el estudio otra vez haya sido objeto de ataques, y por las mismas razones que antes.9 Mientras que la guerra de los medios, sin duda, seguirá en marcha sobre la veracidad y confiabilidad del estudio de Seralini, no nos olvidemos que hay muchos otros estudios que apoyan la noción de que los alimentos transgénicos representan un peligro para su salud— debido a la alteración genética de la planta como por la contaminación elevada con pesticidas.

¿En Quién Confía Su Salud y el Futuro de sus Hijos?

Cuando observa ampliamente el paisaje de los alimentos transgénicos, es más evidente que la industria de la tecnología química – que es la responsable del desarrollo de estas semillas hambrientas de químicos- estén haciendo todo lo posible para mantener el control del mercado. Esto incluye crear investigación que debiliten sus demandas de seguridad y gastando decenas de millones de dólares en la lucha contra el etiquetado de transgénicos.

Recuerde, sólo el año pasado fueron sorprendidos con las manos en la masa en un esquema de lavado de dinero diseñado para ocultar la identidad de las empresas que aportaron fondos a la campaña anti-etiquetado en el estado de Washington. ¿Desde cuándo la actividad ilegal equivale a la confianza? Considere eso, querido lector, la próxima vez que lea un artículo malvado a favor de la industria que ataca la última evidencia de daño de los organismos transgénicos.

El Estado de Washington Está Avanzando para Responsabilizar a la Industria por sus Crímenes

En cuanto a quienes participaron en las actividades ilegales que se presentaron durante la campaña de etiquetado del estado de Washington I-522 OGM, ya están recibiendo su merecido… Claro, la industria pensó que ganaría la victoria a través de su sistema ilegal, pero fueron atrapados, y millones de estadounidenses ahora saben cuáles son las empresas dispuestas a cruzar las líneas de la moralidad e integridad sobre la ilegalidad absoluta y mentirosa. Ahora, pudieran verse obligadas a pagar al Estado de Washington $30 millones en multas por violar las leyes de financiamiento de campaña del estado. Según lo informado por el Instituto Cornucopia:10