Los múltiples beneficios de la quinua que quizá no conocías

Por Ecoticias, 27 de abril de 2016

“La quinua históricamente es un alimento altamente nutritivo, natural y ecológico, que en los tiempos de los incas se consideraba sagrado, gracias a su amplia variedad de propiedades y los enormes beneficios para la salud de quienes la consumían habitualmente.”

La historia de la quinua se relaciona con la región de los Andes, que ahora se divide entre Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Bolivia y Perú. Estos últimos siguen siendo los mayores productores de quinua a pesar de que ahora también se cultiva en otras partes del mundo, como Canadá y América del Norte.

Es una de esas plantas que teníamos “olvidada” y que ha resurgido gracias a su potencial en cuanto a la nutrición, ya que es similar a los cereales pero no contiene gluten. Por ello no es de extrañar que el año 2013 fuese nombrado como «el año internacional de la quinua» y que también se lo considere un súper alimento.

La quinua es una semilla de la Chenopodium y si bien hay más de 100 tipos de esta planta, solo se cultivan 3 especies: una que produce semillas blancas pálidas, otras rojas y la tercera negras. Las hojas también son comestibles y la planta es pariente cercano de la espinaca. Las semillas se utilizan para hacer pan, diferentes tipos de sopa, ensaladas y mucho más. Pero ¿qué contiene y en qué nos ayuda? Aminoácidos

La quinua es extremadamente rica en aminoácidos que cumplen un papel importante en nuestro organismo, ya que son los componentes de las proteínas de la que necesitamos consumir importantes cantidades, dado que nuestro cuerpo las usa para formar los tejidos, huesos, músculos y para producir hormonas.

Por eso la quinua es uno de los componentes de las dietas sin carnes. Antioxidantes La quinua contiene dos flavonoides: quercetina y kaempferol que nos protegen de los radicales libres y previenen el envejecimiento prematuro. Además de eso, reducen el riesgo de cáncer y de padecer enfermedades cardiovasculares, son anti-inflamatorios y fortalecen el sistema inmunitario.

Calcio

La mayor parte de las células del cuerpo usa el calcio de varias maneras. Además de mantener nuestros huesos fuertes y sanos, el calcio es importante para los músculos y para que el sistema nervioso y el Ph corporal se mantenga en equilibrio. Cobre Su función primordial es intervenir en la construcción de los tejidos, pero también da energía a todas las células del cuerpo, por lo que se lo suele llamar el súper mineral.

Ayuda a la producción de enzimas protectoras e interviene en la formación del colágeno, así que resulta altamente eficaz para tener el pelo y las uñas brillantes y sanos. Fibra Un alimento rico en fibra es sumamente importante para la salud general ya que mantiene el equilibrio del azúcar en la sangre, ayuda a tener una buena salud cardíaca y cerebrovascular, es esencial cuando se quiere bajar de peso, mejora la digestión y reduce el colesterol perjudicial. Fósforo

Es muy eficaz en la prevención de diversas enfermedades óseas, como la osteoporosis, una condición que padecen especialmente las personas mayores. Sin este mineral, el cuerpo humano no sería capaz de funcionar normalmente ya que interviene en la formación de las proteínas y es indispensable para la salud del sistema renal y el aparato digestivo.

Hierro

Es un mineral esencial para transportar el oxígeno a través de nuestro cuerpo, al ser parte fundamental de la hemoglobina que compone los glóbulos rojos o hematíes. La carencia de dichos elementos produce una enfermedad llamada anemia.

El hierro también es un factor decisivo en la salud de la piel, las uñas y el cabello. Magnesio El magnesio es uno de los elementos clave en el cuerpo humano pues es de extrema importancia para más de 300 procesos enzimáticos en el cuerpo. Es responsable del crecimiento de los huesos y participa activamente en la regeneración energética y en la síntesis del ADN y el ARN. Potasio

Cada célula de nuestro cuerpo necesita este mineral, pero además es fundamental para tener un corazón sano ya que la falta de potasio o hipopotasemia está ligada a la hipertensión. Es importante comer alimentos ricos en potasio al menos dos veces a la semana. Vitamina B12 La función principal de esta vitamina es mantener los glóbulos rojos y el sistema nervioso sanos.

La deficiencia de esta vitamina puede dar lugar a: debilidad, anemia, palidez, pérdida de apetito, problemas respiratorios, etc. Es ideal para energizarnos porque interviene en la conversión de los carbohidratos en glucosa.

Vitamina E

Es un antioxidante cuya función es protegernos de los radicales libres y del daño celular. Nuestro cuerpo puede almacenar esta vitamina y utilizarla cuando la necesite. La vitamina E es especialmente recomendable para aquellas personas que están más expuestos a la contaminación, al humo del cigarrillo, etc. y es un eficaz preventivo de las enfermedades del corazón y del cerebro. Zinc

El Zinc activa las llamados células T, que son responsables de la lucha contra diversas enfermedades y de mantener el organismo en forma. Las células T también pueden combatir a las cancerosas. Es un increíble cicatrizante y antibacteriano. La deficiencia de zinc puede ocasionar: anemia, debilidad, problemas de memoria, diarrea, depresión, etc.