Los hitos históricos de la demanda colectiva contra el maíz genéticamente modificado

Por Mercedes López Martínez, Representante Común, Demanda Colectiva Maíz

La demanda colectiva ha sido un referente histórico en México y en el mundo, al demostrar que, desde la sociedad civil organizada, se pueden defender los bienes comunes, en este caso las semillas sagradas de maíz que han sido un prodigio de adaptación humana y natural durante miles de generaciones.

A continuación presentamos un recuento de los principales logros a lo largo de 12 años de defensa legal y movilización, que se cumplirán el próximo 5 de julio de 2025:

  1. Se conformó una colectividad constituida por 52 personas y 22 organizaciones civiles (campesinas, medioambientalistas, artísticas, académicas, científicas, cocineras tradicionales, chefs; todas consumidoras de maíz) quienes el 5 de julio de 2013 emprendieron una acción colectiva que logró detener la inminente siembra de miles de hectáreas del país con maíces genéticamente modificados.
  2. En septiembre de 2013 se logró impedir la siembra comercial de maíces genéticamente modificados en el territorio nacional a través de una medida precautoria otorgada por los jueces, que prohibía su siembra comercial hasta la conclusión de la demanda, sin la cual, en estos casi 12 años ya se hubieran contaminado nuestros maíces nativos, lo que hubiera significado una pérdida irreversible de la biodiversidad cultural.
  3. En octubre de 2021 la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ratificó la medida cautelar sobre la suspensión de permisos de siembra comercial de maíz GM en México, dando la razón a la colectividad sobre la importancia de esa medida y denegando las impugnaciones de Bayer-Monsanto que pedía derogar la medida cautelar.
  4. A partir de esa lucha de largo aliento, el gobierno federal decretó dos decretos presidenciales, que establecían medidas para reducir gradualmente la importación de glifosato a México y prohibir el maíz GM, evitando su uso en masa para tortillas y alimentos diversos: tostadas, sopes, totopos, tlacoyos, sopes, atoles, entre otros. El último decreto fue derogado en 2024 luego de que el gobierno mexicano perdió las controversias ante Estados Unidos quien acusó a México de violar acuerdos del T-Mec, lo cual no tenía ningún fundamento científico ni de afectación al comercio.
  5. La demanda colectiva solicitó formalmente a la Secretaría de Economía que contrademandara al gobierno de Estados Unidos, ya que éste no cuenta con estudios concluyentes que demuestren la inocuidad del maíz genéticamente modificado para la dieta mexicana. La dependencia no respondió por lo que un juez nos concedió dos amparos que obligan al gobierno a responder, proceso en curso.
  6. Hemos rescatado al maíz del sentido comercial que pretenden darle los mercados y corporativos internacionales demostrando que no es un comodity, sino un alimento sagrado y un bien común desarrollado y preservado por cientos de generaciones de mexicanas y mexicanos.
  7. Se decretó una reforma constitucional desde los artículos 4 y 27 para defender los maíces nativos y prohibir la siembra de maíces GM en el centro de origen y diversificación permanente, labor donde la demanda colectiva e integrantes de la Campaña Nacional sin Maíz no hay País hemos sido centrales.
  8. Nuestras actividades de difusión desde la colectividad demandante como: webinarios, suplementos como La Jornada del Campo, artículos en periódicos y revistas, entrevistas, participaciones en foros y congresos, lograron poner en el centro del debate nacional al maíz nativo como parte fundamental de la identidad nacional, la cosmogonía, alimentación, como fuente de medicinas, celebraciones ancestrales, base para artesanías, composta y bebidas.
  9. Se ha preservado la salud de la población mexicana y mesoamericana desde el sistema milpa, una forma de policultivo ancestral donde se combinan alimentos diversos y plantas medicinales que fueron base de una alimentación local, sana, sabrosa y natural.
  10. Hemos generado conciencia nacional e internacional sobre los daños que causan los transgénicos, el glifosato, su herbicida adjunto, así como los agroquímicos contaminando las tierras, el agua, el aire, matando a los insectos polinizadores, afectando la salud de quienes los aplican y consumen en alimentos, causando cáncer y diversas enfermedades como tumores, autismo, entre otras.
  11. Se ha puesto en el centro de la opinión pública a las comunidades campesinas que nos alimentan y que de forma comprometida, siguen sembrando milpa, conservando los maíces nativos y realizando ferias de intercambio de semillas, pese al abandono del campo, a los bajos precios y al poco reconocimiento social, valorando su contribución para preservar la seguridad y soberanía alimentarias.

Por esas y muchas más razones en las que no podemos abundar por falta de espacio, la demanda colectiva maíz ha sido y es un referente para los pueblos y comunidades del mundo que defienden sus bienes comunes, tierras, territorios, semillas, alimentos sagrados, al agua, la tierra y el aire. Es por eso que seguimos en pie de lucha y que haremos todo lo que esté de nuestra parte, como lo hemos venido haciendo, para ganar esta lucha.