¿La nueva vacuna contra el COVID podría dictar el comienzo del transhumanismo?

Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 14 de septiembre del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • El objetivo del movimiento transhumanista o «Humano 2.0», es trascender de la biología a la tecnología, fusionar la biología humana con la tecnología y la inteligencia artificial
  • Y justo en este momento podríamos estar pasando por esa encrucijada del transhumanismo, esto gracias al rápido desarrollo de una o más vacunas de ARNm contra el COVID-19
  • Las vacunas de ARNm contra el COVID-19 están diseñadas para hacer que sus células produzcan la proteína espiga (conocida como spike) de SARS-CoV-2. Esto se logra a través de un proceso llamado transfección, que también se utiliza para crear organismos transgénicos
  • La transfección puede tener efectos temporales o permanentes en el genoma y no se sabe de qué forma las vacunas contra el COVID-19 podrían afectar el genoma humano a largo plazo
  • En 2019, los investigadores descubrieron que Pandemrix, la vacuna contra la gripe porcina en la pandemia de 2009, causó narcolepsia al afectar un gen de ARN no codificante que regula la producción del factor neurotrófico derivado de la línea de células gliales, una proteína muy importante para la supervivencia neuronal. Entonces, si una vacuna convencional puede tener efectos genéticos, por lo que el riesgo de que las vacunas de ARNm tengan efectos genéticos será aún mayor

Hace dos años, en octubre de 2018, Neil Sahota, colaborador de Forbes, asesor de inteligencia artificial de las Naciones Unidas y profesor de UC Irvine, advirtió que el transhumanismo está más cerca que nunca y probablemente llegue antes de lo que imaginábamos.

“En los últimos años, ha habido un debate considerable sobre la idea de que poco a poco la tecnología se está apoderando de nosotros, que nos estamos convirtiendo en transhumanos, con habilidades actualizadas, que incluyen inteligencia, fuerza y conciencia mejoradas”, escribe Sahota.

El objetivo del movimiento transhumanista o «Humano 2.0», es trascender de la biología a la tecnología. O, como explica la Dra. Carrie Madej en el siguiente video, fusionar la biología humana con la tecnología y la inteligencia artificial.

Dos de los grandes defensores del transhumanismo son Ray Kurzweil (director de ingeniería de Google desde 2012) y Elon Musk (fundador de SpaceX, Tesla y Neuralink).

El video tiene subtítulos ocultos en español. Haga clic sobre el ícono de tuerca en la esquina inferior derecha del video y seleccione “Subtitles/CC” y seleccione “Spanish (Latin America)”.

Estamos frente a la era del transhumanismo

Según Madej, justo en este momento podríamos estar pasando por esa encrucijada del transhumanismo, esto gracias al rápido desarrollo de una o más vacunas de ARNm contra el COVID-19.

Muchas de las vacunas contra el COVID-19 que se están desarrollando de forma tan rápida, no son vacunas convencionales. Su diseño tiene como objetivo manipular su propia biología y, por lo tanto, tiene el potencial de alterar la biología de toda la raza humana.

Las vacunas convencionales hacen que el cuerpo reconozca y responda a las proteínas de un virus en particular al inyectar una pequeña cantidad de la proteína viral en el cuerpo, con lo cual desencadena una respuesta inmunológica y el desarrollo de anticuerpos.

Sin embargo, la vacuna de ARNm es diferente. La teoría detrás de estas vacunas es que cuando inyecta el ARNm en sus células, las estimulará para que produzcan su propia proteína viral. La vacuna de ARNm contra el COVID-19 será la primera de su tipo. Nunca antes habían autorizado desarrollar una vacuna de ARNm. Y, para colmo, no se están haciendo todas las pruebas de seguridad en animales.

Madej analiza algunos de los antecedentes de ciertas personas que participan en el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19, que parece más una carrera que la búsqueda de una cura y una de estas personas es el cofundador de Moderna, Derrick Rossi, un investigador de Harvard que reprogramó con éxito las células madre utilizando ARN modificado, por lo que cambió la función de las células madre.

Moderna se fundó bajo este concepto de lograr modificar la función biológica humana a través de la ingeniería genética, dice Madej.

Se deben esperar efectos secundarios

Como se mencionó, las vacunas de ARNm están diseñadas para hacer que sus células produzcan la proteína espiga (conocida como spike) de SARS-CoV-2, la glicoproteína que se une al receptor ACE2 de la célula. Esta es la primera etapa del proceso que utilizan los virus para ingresar a las células.

La idea es que al crear la proteína spike de SARS-CoV-2, su sistema inmunológico comenzará a producir anticuerpos. Sin embargo, según lo informado por el sitio web The Vaccine Reaction, los investigadores han señalado posibles desventajas:

«Según investigadores de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Duke, las vacunas de ARNm tienen posibles problemas de seguridad, tales como inflamación local y sistémica, estimulación de anticuerpos autorreactivos y autoinmunidad, así como desarrollo de edema (inflamación) y coágulos de sangre».

La inflamación sistémica, los anticuerpos autorreactivos y las cuestiones autoinmunes representan problemas significativos. De hecho, estas son en gran parte las razones por las que se ha fracasado en TODOS los intentos anteriores por crear una vacuna contra el coronavirus.

Durante los últimos 20 años, las investigaciones sobre la vacuna contra el coronavirus han tenido un resultado adverso constante en particular, es decir, una mejora inmunológica paradójica.

Esto se debe a que los coronavirus producen dos tipos diferentes de anticuerpos: anticuerpos neutralizantes que combaten la infección y anticuerpos de unión (también conocidos como anticuerpos no neutralizantes) que no pueden prevenir la infección viral.

Al ser incapaces de prevenir la infección viral, los anticuerpos de unión pueden desencadenar una mejora inmunológica paradójica. Esto significa que se ve bien hasta que se contrae la enfermedad, y entonces el resultado es mucho peor al que debió haber sido. En un ensayo de la vacuna contra el coronavirus con hurones, todos los animales vacunados murieron cuando se expusieron al virus real.

Según Madej, los estudios en animales también han encontrado que el tipo de tecnología de ARNm introducido a través de esta vacuna puede aumentar el riesgo de cáncer y mutagénesis (mutaciones genéticas).

Todo lo que necesita saber sobre el sistema de administración

Madej también habla sobre la forma en que se administrará esta vacuna de ARNm. En lugar de una inyección convencional, la vacuna se administrará utilizando una plataforma de microagujas. Esto no solo aumenta su producción en masa, sino que también hace que pueda ser administrada por cualquier persona. Es tan simple como ponerse un vendaje adhesivo en el brazo.

El lado adhesivo del vendaje tiene filas de microagujas diminutas y una base de hidrogel que contiene la enzima luciferasa y la propia vacuna. Debido a su pequeño tamaño, se dice que las microagujas no generan dolor cuando se inyectan contra la piel.

La idea es que las microagujas perforarán la piel y transportarán el ARN sintético modificado al núcleo de sus células. El ARN es material de codificación que utiliza su cuerpo. En este caso, como se mencionó, las instrucciones son producir la proteína viral de SARS-CoV-2.

Los genes sintéticos se pueden patentar. Si insertar un ARN sintético termina creando cambios permanentes en el genoma, los humanos tendrían genes patentables. Pero, si las patentes tienen dueños y los dueños tienen los derechos de las patentes, entonces ¿qué significará todo eso para nosotros?

De acuerdo con Madej, el problema con todo esto, es que están utilizando un proceso llamado transfección, el cual se usa para crear organismos transgénicos. Señala que las investigaciones han confirmado que los alimentos transgénicos no son tan saludables como los alimentos convencionales. La pregunta es, ¿podría afectar nuestra salud?

“Los fabricantes de vacunas han declarado que esto no alterará ni nuestro ADN, ni nuestro genoma”, dice Madej. “Yo digo que eso no es cierto. Porque si utilizamos este proceso para hacer un organismo transgénico, ¿por qué no tendría el mismo efecto en un humano? No sé por qué dicen eso.

La definición de transfección dice que puede ser un cambio temporal en la célula. Y creo que a eso es a lo que le apuestan los fabricantes de vacunas.

O, existe la posibilidad de que se estabilice, se incorpore al genoma y sea tan estable que comience a replicarse cuando el genoma se replica. Lo que significa que ahora será parte de su genoma, pero de forma permanente. Esa es otra de las posibilidades. Es decir, puede ser temporal o puede ser permanente”.

ADN, luciferasa y nanotecnología patentables

Obviamente, tendrán que pasar muchos años desde su lanzamiento experimental, para saber si la vacuna provoca un cambio temporal o permanente y eso es algo muy importante.

¿Por qué? Porque los genes sintéticos pueden patentarse. Entonces, si insertar un ARN sintético termina creando cambios permanentes en el genoma, los humanos tendrán genes patentables. Pero, si las patentes tienen dueños y los dueños tienen los derechos de las patentes, entonces ¿qué significará todo eso para nosotros?

Otra característica del sistema de administración que da lugar a dudas es el uso de la enzima luciferasa, que tiene cualidades bioluminiscentes. Si bien es invisible en condiciones normales, al utilizar una aplicación en el teléfono inteligente o un dispositivo especial, podrá ver como brilla su marca de vacunación.

Como se describió en la revista RSC Advances en 2015, los puntos cuánticos cargados con genes de luciferasa «pueden transportar genes de manera eficiente a las células». El resumen del artículo analiza su uso como “sondas autoiluminantes para obtener imágenes de hepatoma”, pero el hecho de que los puntos cuánticos pueden administrar material genético es interesante por sí solo.

Mientras que, el hidrogel, es un invento de DARPA que involucra nanotecnología y nanobots. Según Madej, esta «interfaz bioelectrónica» es parte de cómo la marca de vacunación podrá conectarse a su teléfono inteligente y le proporcionará información sobre el azúcar en la sangre, la frecuencia cardíaca y otros datos biológicos.

«Tiene el potencial de ver casi cualquier cosa que sucede en su cuerpo», dice Madej. Esto afectará nuestra privacidad, ya que no se ha establecido a dónde irá a parar toda esa información. ¿Quién recopilará y tendrá acceso a todos estos datos? ¿Quién será el responsable de protegerlos? ¿Cómo va a utilizarlos?

Además, si su teléfono inteligente puede recibir información de su cuerpo, ¿qué pasa con su cuerpo? ¿qué efectos tiene todo esto? ¿Podrían las transmisiones afectar nuestro estado de ánimo? ¿Nuestro comportamiento? ¿Nuestra función física? ¿Nuestros pensamientos o recuerdos?

¿Qué es el transhumanismo?

En su artículo de Forbes, Sahota cita el libro The Singularity Is Near: When Humans Transcend Biology de Kurzweil, en el que el autor señala:

“La Singularidad representará la culminación de la fusión de nuestro pensamiento y existencia biológica con nuestra tecnología, dando como resultado un mundo que aún es humano pero que trasciende de nuestras raíces biológicas”.

Si Madej está en lo cierto y la vacuna de ARNm marca el comienzo de la capacidad de alterar no solo nuestros genes, sino que también abre la puerta para una interfaz impulsada por la nanotecnología entre nuestros cuerpos y la tecnología programable, ¿podría significar que estamos entrando en la era transhumanista?

Incluso se ha intentado sin cesar cargar la mente humana en la nube, lo que finalmente creará una forma de «mente colmena digital» en la que todos se comunican a través de la «telepatía wifi». Esto, a pesar del hecho de que todavía no comprendemos por completo qué es «la mente», ni en dónde se encuentra.

Neuralink: el principio de un desastre psiquiátrico

Elon Musk es otro transhumanista que hace poco nos presentó un abismo completamente nuevo y se trata de su última aventura, Neuralink, la cual describió en su última presentación a finales de agosto. Neuralink es un implante transcraneal que utiliza estimulación de corriente continua. Por ahora, el dispositivo está destinado a ayudar a personas con lesiones de la médula espinal o cerebrales.

En última instancia, el objetivo es fusionar el cerebro humano con las computadoras. Esto me preocupa mucho. Ya que podría tener graves consecuencias psicológicas y psiquiátricas. En una entrevista que aún no se ha publicado con el psiquiatra Dr. Peter Breggin, dijo que también le preocupa toda esta tecnología, al señalar:

«Lo que me interesa es que, aunque Musk es muy brillante, no sabe mucho sobre el cerebro. Probablemente se deba a que los neurocirujanos y psiquiatras a los que consulta tampoco saben mucho sobre el cerebro. Y lo que quiero decir es que se trata de algo estúpido.

Quiere colocar varios electrodos en el cerebro, en redes de neuronas y aplicar estimulación de bajo voltaje. Esto es una locura. El cerebro no puede tolerarlo. Y de esa forma, espera poder comunicarse, pero no habrá tal comunicación.

El cerebro no va a hablar a través de esos electrodos. No es así como funciona el cerebro. El cerebro habla consigo mismo. No hablará con Elon Musk [ni con nadie más], lo único que logrará es dañar el cerebro. Hacerlo sería terrible.

Ojalá alguien que conozca a Elon Musk le dijera: Deberías hablar con Peter Breggin. Dice que sus asesores no saben sobre el tema. Por lo que, ya está planeando tratar de obtener una aprobación de la FDA para algunos trastornos neurológicos y creo que ese será el inicio de una pelea».

¿Es inevitable entrar a la era del transhumanismo?

Volviendo a las vacunas de ARNm, el tiempo dirá qué tan peligrosas serán. Está claro que, si los cambios terminan siendo permanentes, la posibilidad de efectos secundarios a largo plazo es mucho mayor que si terminan siendo temporales.

En el peor de los casos, cualquier cambio que ocurra podría ser incluso generacional. El problema es que estos problemas no serán evidentes a corto plazo. En mi opinión, esta vacuna podría convertirse en una catástrofe mundial, algo que nunca antes hemos experimentado.

Pero no debemos apresurarnos a descartar la idea de que estas vacunas pueden causar cambios genéticos permanentes, porque existen pruebas de que incluso las vacunas convencionales tienen la capacidad de hacerlo, y eso que no involucran insertar ARN sintético.

La vacuna rápida contra la gripe porcina causó alteraciones genéticas

Después de la pandemia por gripe porciona H1N1 de 2009, la vacuna contra la gripe porcina con adyuvante ASO3 Pandemrix (una vacuna de seguimiento rápido utilizada en Europa, pero no en los Estados Unidos en 2009-2010) se relacionó con la narcolepsia infantil, cuyos casos aumentaron de manera significativa en varios países.

Los niños y adolescentes en Finlandia, Reino Unido. y Suecia fueron los más afectados. Otros análisis detectaron un aumento en los casos de narcolepsia entre los adultos que recibieron la vacuna, sin embargo, este vínculo no fue tan obvio como en los niños y adolescentes.

Un estudio realizado en 2019 reportó haber encontrado una «nueva relación entre la narcolepsia asociada a Pandemrix y el gen de ARN no codificante GDNF-AS1», un gen que supuestamente regula la producción del factor neurotrófico derivado de la línea de células gliales o GDNF, una proteína muy importante para la supervivencia neuronal.

También confirmaron una fuerte relación entre la narcolepsia inducida por la vacuna y un cierto haplotipo, que sugirió «la variación en los genes relacionados con el sistema inmunológico y la supervivencia neuronal para aumentar la susceptibilidad a la narcolepsia inducida por Pandemrix en ciertas personas».

Además de eso, existe una investigación que demuestra que la vacuna contra la gripe porcina H1N1 fue una de las cinco vacunas inactivadas que aumentaron la mortalidad general, en especial entre las niñas. En 2009, es decir, hace 11 años, escribí un artículo sobre la gripe porcina que, al final resultó tener una advertencia bastante profética:

“No se ha probado la seguridad ni la eficacia de la vacuna contra la gripe porcina, pero SÍ sabemos que contendrá aditivos dañinos. Para mí es algo obvio.

Y en el futuro, cada vez que aparezca una nueva ‘pandemia’ y las autoridades le recomienden vacunarse lo más rápido que pueda, recuerde este artículo y pregúntese si realmente es usted el más beneficiado por esta recomendación».

El fraude de la gripe porcina de 1976

También podemos aprender del fraude de la gripe porcina de 1976, del que se habla a detalle en este episodio de “60 Minutes” emitido en 1979. De acuerdo con «60 Minutes», ante el temor de que se repitiera la pandemia de gripe española de 1918, «el gobierno puso en marcha su maquinaria propagandística diciendo que todas las personas que viven en Estados Unidos deben vacunarse».

Según «60 Minutes», en aquel tiempo, 46 millones de estadounidenses se vacunaron contra la gripe porcina. En los años siguientes, miles de personas presentaron reclamos por daños ante el gobierno federal. Según lo informado por la revista Smithsonian en el 2017:

“En la primavera de 1976, parecía que la gripe era un problema real. Alerta de spoiler: No era así y la respuesta apresurada provocó un desastre médico que hasta la fecha no se ha podido resolver por completo.

‘Parte de la indecisión del público de apoyar las vacunas, en particular la vacuna contra la gripe, se puede atribuir a los efectos duraderos de una campaña de 1976 para vacunar al público contra una cepa de la gripe porcina’, explica Rebecca Kreston para Discover.

‘Esta campaña dirigida por el gobierno se consideró un desastre y dejó una huella irreparable en las iniciativas de salud pública, además de influir en la percepción del público frente a la gripe y la vacuna contra la gripe’».

Un informe de 1981 por parte de la Oficina de Contabilidad General de los Estados Unidos para el Senador John Durkin, demócrata por Nuevo Hampshire., explica lo siguiente:

“Antes del programa de la gripe porcina, el gobierno había recibido muy pocas demandas relacionadas con las vacunas. Desde 1963, los registros del Servicio de Salud Pública mostraron que solo se presentaron 27 reclamos que no estaban relacionados con la gripe porcina.

Sin embargo, al 31 de diciembre de 1979, descubrimos que se habían presentado 3839 reclamos y 988 demandas contra el gobierno que alegaban lesiones, muerte u otros daños como resultado de las 45 millones de vacunas contra la gripe porcina que se administraron bajo el programa.

Un funcionario explico que, al 2 de octubre de 1980, se habían presentado 3965 reclamos y 1384 demandas. De los 3965 reclamos presentados, el funcionario explicó que 316 se habían resuelto por unos 12.3 millones de dólares».

Se debió haber aprendido algo de los devastadores efectos secundarios de la vacuna Pandemrix. Nadie anticipó que una vacuna contra la gripe tuviera consecuencias genéticas. Ahora proponen inyectar ARNm para hacer que cada célula de su cuerpo produzca la proteína spike del SARS-CoV-2.

Sería tonto asumir que no habrá consecuencias significativas. Quizá es el inicio del transhumanismo. El engaño de la gripe porcina de 1976 también debió darnos una lección, ya que deja al descubierto que las campañas de vacunación masiva siempre han causado más daños que beneficios.