La Marea Negra: 70 Habitantes de Luisiana Reciben Atención Médica

Dpa, Afp, Pl y Reuters, La Jornada, Junio 11 2010,

Washington, 10 de junio. Las consecuencias de la marea negra en el Golfo de México se hacen sentir cada vez más en la salud de las personas, así como en las poblaciones animales, informaron este jueves las autoridades, unas siete semanas después del hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon, de la trasnacional British Petroleum (BP), frente a las costas de Luisiana, que dejó 11 muertos

Más de 70 personas acudieron a los centros de salud de Luisiana por náuseas, dolores de cabeza, irritación en los ojos y dificultades para respirar, entre otros males. Ocho pacientes requirieron tratamiento médico de urgencia en hospitales locales.

En tanto, hasta hoy fueron halladas unas mil 100 aves «empetroladas», de las cuales la mayoría ya estaba muerta.

El presidente Barack Obama tiene previsto viajar de nuevo el lunes y martes de la semana próxima a la zona afectada por la marea negra, mientras que envió a su secretaria de Trabajo, Hilda Solís, a Luisiana, donde se reunió con equipos de trabajo que están limpiando las costas contaminadas.

La gran mayoría de las personas que presentaron síntomas de enfermedades producto del derrame pertenecía a estos grupos.

El mandatario estadunidense se reunió este día con congresistas demócratas y republicanos en la Casa Blanca para discutir posibles soluciones frente al derrame masivo de petróleo en la costa sur de Estados Unidos, que afecta a los estados de Luisiana, Alabama, Misisipi y Florida. Insistió en que quería actualizar las leyes contra la contaminación y asegurar que las víctimas del derrame sean completamente compensadas.

Por su parte, el presidente de BP, Carl-Henric Svanberg, fue convocado a una reunión el miércoles 16 de junio para responder sobre la marea negra en presencia del mandatario estadunidense, de acuerdo con una misiva que le fue enviada por Thad Allen, de la Guardia Costera y principal representante de Obama para enfrentar este desastre ecológico.

Por lo pronto, especialistas alertaron que la mayoría de los pájaros y tortugas afectados por el petróleo morirán solos en el mar o enterrados en los pantanos y no serán encontrados, por lo que la cifra real de animales muertos por el derrame de petróleo causado por BP en el Golfo de México podría no conocerse nunca.

«Históricamente, se estima que se encuentra 10 por ciento de los pájaros (cubiertos de petróleo)», indicó a los medios Rebecca Dunne, de la organización Tri-State Bird Rescue and Research.

Desde la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, el 20 de abril, se han recuperado unos mil 75 pájaros, de los cuales 633 estaban muertos. A la marea negra le costó semanas llegar hasta la costa y casi la mitad de esas aves migratorias fueron encontradas durante los últimos 10 días.

El tamaño de la mancha de petróleo y el hecho de que gran parte de ella permanezca mar adentro dificultan el rescate y recuperación de los animales. Las aves se hunden en cuestión de días y las tortugas y delfines raramente terminan en las playas.

A esto hay que añadir el impacto a largo plazo de concentraciones de petróleo flotando en aguas profundas, y una cantidad masiva de disolventes químicos utilizados que multiplican los niveles de toxicidad.

Muchos expertos estiman que los disolventes son necesarios para mantener el petróleo lo más lejos posible de la costa de los pantanos –santuarios de aves, camarones, cangrejos, peces, tortugas y otra fauna marina–, pero otros han mostrado su preocupación porque estos productos químicos puedan dañar todavía más la vida marina.

«El problema con esto es que hay muy poca investigación sobre los efectos del petróleo en las aguas profundas y en los habitantes del fondo» marino, explicó a la prensa la bióloga marina Lisa Suatoni, de Natural Resources Defense Council.

En el terreno bursátil, se mantienen a la baja las acciones de BP, que ha gastado ya unos mil 500 millones de dólares en su lucha contra el gigantesco derrame petrolero en el Golfo de México.

Mientras tanto, el primer ministro británico, el conservador David Cameron, se declaró listo para apoyar a la compañía petrolera en apuros y anunció que el fin de semana se reunirá con el presidente Obama ya que sus críticas contra la empresa han causado inquietud en Gran Bretaña.

Washington, por su parte, aclaró que el desastre petrolero que involucra a la firma británica no es fuente de tensión diplomática entre los dos países. «No se trata de la relación entre Estados Unidos y su aliado más cercano», dijo el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.

Por último, el presidente de la aseguradora británica RSA, John Napier, escribió una carta abierta a Obama calificando sus comentarios sobre la petrolera británica y su director ejecutivo como «perjudiciales y personales».

Afirmó que, en cambio, el mandatario no atacó en forma personal a los involucrados en el daño causado a las economías occidentales por «los títulos contagiados de la codicia irresponsable y sin restricciones y la avaricia de los bancos internacionales líderes en Estados Unidos».

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta