La investigación de E.coli se centra en los brotes germinados

Por Myriam Navarro González, New York Times, 6 de junio de 2011

Los científicos alemanes no hallaron el lunes restos de la bacteria E.coli en una granja de verduras orgánicas que se cree es la fuente del brote de que ha matado a 22 personas, pero creen que esto no implica que sus sospechas fueran erróneas.

Aunque los primeras pruebas de laboratorio en los brotes germinados de la granja fueron negativos, los responsables dicen que no les sorprende porque cualquier producto contaminado podría haber sido distribuido hace tiempo.

«Esta es una pista importante y estamos rastreándola enérgicamente», dijo la ministra de Agricultura federal, Ilse Aigner, en Berlín el lunes después de que el ministerio de Agricultura del estado de Baja Sajonia dijera que 23 muestras analizadas hasta el momento habían dado negativo.

Aigner repitió las advertencias a los consumidores de evitar los brotes germinados, pepinos, tomates y ensaladas.

En Bienenbuettel, el responsable de la plantación alemana dijo que no podía comprender cómo podía ser la fuente de una infección que a menudo se trasmite a través de heces, o comida o agua contaminada con la bacteria fecal.

La toxina Shinga, que produce la cepa de E.coli hallada en el brote es conocido por esconderse en los intestinos de las vacas.

«No puedo entender cómo los procesos que tenemos aquí y las acusaciones podrían encajar», dijo Klaus Verbeck, director ejecutivo de la «Gaertnerhof Bienenbuettel», al periódico Neue Osnabruecker Zeitung. El diario Bild informó que dos trabajadores de la granja cayeron enfermos.

«Los brotes de ensalada crecen sólo a partir de semillas y agua, y no se fertilizan en absoluto. Tampoco se utiliza ningún fertilizante animal en otras zonas de la granja», agregó.

Los científicos creen que ahora están en la pista correcta. Una serie de las víctimas están relacionadas con restaurantes que habían recibido suministros de la granja de Bienenbuettel.

ALIVIO Y PRECAUCIÓN

El alivio en Alemania por que los investigadores hayan hallado una posible fuente de la bacteria asesina fue tamizado por el tono cauto del comunicados oficiales, y la información de las pérdidas en aumento de los agricultores y minoristas en toda Europa por las tres semanas de pánico.

Los científicos dicen que la contaminación puede estar en el interior o en contacto con las propias semillas, en el agua usada para su cultivo, o proceder de un trabajador que los ha manipulado.

«Los brotes germinados no son una causa inusual de intoxicación alimentaria», dijo a Reuters Paul Wigley, de la Universidad de Ciencia Veterinaria de Liverpool.

Wigley dijo que el Centro para el Control de las Enfermedades de EEUU y el Departamento de Agricultura de EUU habían estado preocupados desde hace tiempo por los riesgos asociados a la producción de brotes germinados.

«En Reino Unido y Estados Unidos se han vinculado brotes de E.coli y Salmonella con los brotes germinados», dijo el experto.

En Bruselas, la Comisión Europea dijo que celebraría una reunión especial de los ministros de Agricultura en Luxemburgo el martes. Una fuente de la UE dijo a Reuters que los ministros abordarían ayuda financiera a los productores de frutas y verduras afectados por la crisis del E.coli.

Las autoridades alemanas dijeron el domingo que los productos de la granja podrían estar detrás del brote de E.coli que ha matado a 22 personas y enfermado a más de 2.300 personas en 12 países.

Todos ellos habían viajado al norte de Alemania. Muchos de los infectados han desarrollado el síndrome urémico hemolítico (HUS, por sus siglas en inglés), una complicación potencialmente mortal que ataca los riñones.

Ni Verbeck, él mismo vegetariano, ni nadie de la plantación quisieron hablar el lunes a los periodistas y equipos de televisión, entre ellos Reuters, que esperaban frente a la granja, situada en una localidad rural de 6.600 habitantes unos 70 km al sur de Hamburgo.

Las autoridades alemanas, bajo intensa presión para identificar el origen del brote de E.coli, han advertido a los consumidores durante semanas que eviten los tomates, pepinos y lechugas, y en un momento dado dijeron que pepinos españoles podrían ser el origen del brote.

Aigner dijo en su rueda de prensa que la posibilidad de que las semillas contaminadas provengan del extranjero también se ha incluido en la investigación.

RELACIONES TENSAS

La emergencia sanitaria ha tensado las relaciones entre España y Alemania y llevado al primer ministro ruso, Vladimir Putin, a decir que no «envenenaría» a sus ciudadanos levantando un embargo sobre importaciones de frutas y verduras de la UE.

Los brotes crudos son populares entre los alemanes y a menudo se mezclan en ensaladas o se añaden a los sándwiches.

«Nadie quiere nada con brotes germinados hoy», dijo Constanze Voelmy, que entrega ensaladas y sándwiches a oficinas en un barrio de oficinas en Berlín. «No ponemos brotes germinados a nada. Casi nadie quiere comer ensalada ahora».

Los agricultores españoles dicen que las ventas perdidas les han costado 200 millones de euros a la semana, y las autoridades españolas han dicho que podrían exigir compensaciones. La crisis podría costar 70.000 empleos en España, que ya tiene el nivel de paro más alto de la UE.

«Los brotes germinados son muy frecuentemente la causa de brotes a ambos lados del Atlántico», dijo Paul Hunter, profesor de salud pública en la Universidad de East Anglia en Reino Unido. «Es muy difícil cultivarlos higiénicamente y tienes que tener mucho cuidado en no contaminarlos».
Dijo que las granjas orgánicas a menudo corren un riesgo de contaminación extra porque evitan los químicos no orgánicos. Dijo quepersonalmente comía frutas y verduras orgánicas, pero se mantenía alejado de ensaladas crudas orgánicas «precisamente por ese motivo».
En Japón, al menos 11 personas murieron en 1996 en un brote vinculado a brotes de rábano contaminados.
En Bienenbuettel, dos guardias de seguridad uniformados patrullaban detrás de la puerta de vehículos de la granja, situada en un idílico paisaje rural.
Una vecina, Sibylle Lange, dijo que conoce bien a Verbeck y que éste lleva muchos años en la agricultura orgánica.
«Son muy serios, gente muy trabajadora que estuvieron entre los primeros productores de productos orgánicos», dijo Lange, de 45 años y madre de dos niños, a Reuters.
«Llevan trabajando aquí unos 30 años. Es un producto de alta calidad. He comido todo tipo de verduras de aquí – brotes de soja incluidos – y tienen un sabor delicioso. No puedo imaginar que el origen pueda ser éste. Todo esto nos ha afectado profundamente a todos los vecinos y a nuestros amigos».
La rara variante de E.coli puede adherirse a las paredes intestinales y bombear toxinas desde allí, en ocasiones causando diarrea con sangre y problemas renales. Algunos pacientes han necesitado cuidados intensivos que incluyen diálisis.

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