La causa número uno de salud, la causa número uno de enfermedad

Creemos que primero debemos enfermarnos, sufrir y después ser tratados para vivir

La estructura de poder que controla a la industria de la enfermedad entiende muy bien estos conceptos. Por ello, desde que nacemos, hasta que morimos, quieren controlar esta matriz de energía emocional. Desde la primera vacuna, hasta la última dosis de medicación en nuestros lechos de muerte (y todo lo que esté en medio), hemos sido condicionados para aceptar que los factores externos y tratamientos de enfermedades son lo que nos pueden ayudar a controlar el dolor y sufrimiento.

Esto es verdad hasta cierto punto, mientras somos encaminados a la creencia de que debemos sufrir y experimentar dolor para vivir, por lo que asumimos mecanismos para soportar el dolor con medicaciones para seguir viviendo. Es sólo una de las razones por las que una mayor expectativa de vida ha implicado un enorme costo en la calidad de vida para nuestros mayores, pues están sufriendo más dolor y mayor discapacidad que nunca, durante sus últimos 15 años de vida.

Así que, aunque la expectativa de vida se incrementó un promedio de cuatro años en las últimas dos décadas del siglo 20, es debatible si la especie humana se benefició de este incremento, porque no estamos partiendo de mantenernos saludables mientras envejecemos… sino que nos relacionamos con la enfermedad.

Al contrario de lo que se les nos han hecho creer, la fragilidad mientras envejecemos es sólo una opción y una decisión. Existen personas de 90 años que todavía pueden correr, levantar pesas y son tan vibrantes como cualquiera de 60, ¿por qué está esta discrepancia? Para entender por qué la enfermedad se manifiesta, debemos entender su función. Tomenos al cáncer como ejemplo.

El cáncer no es lo que pensamos

Para prevenir el cáncer, necesitamos entender su proceso. La mayoría de la gente cree que el cáncer es una enfermedad, pero esto no es verdad. Existe infinidad de documentación que prueba que el cáncer es un síntoma de muchos procesos biológicos en el cuerpo. El cáncer no es una enfermedad infecciosa como el polio, tosferina, paperas o sarampión. No nos podemos contagiar de cáncer de alguien más. No es una bacteria o un virus cuyo propósito es comerse los nutrientes, porque los tenemos en el cuerpo.

Así que de acuerdo a esta definición, el cáncer es una condición única. De hecho, es una condición que ocurre naturalmente en el cuerpo. Es perfectamente normal y natural tener un sistema inmune, y es perfectamente natural tener una población de células mutantes. El cuerpo humano cuenta con 75 mil millones de células.