Hallan en Tlaxcala escultura del dios del maíz; especialistas del INAH analizan su origen y simbolismo

Por Revista La Campiña, 20/04/2026

MÉXICO.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, analiza una escultura prehispánica recuperada hace unos meses en el municipio de San Damián Texoloc, Tlaxcala. La pieza, que representa la cabeza de un personaje asociado al dios del maíz, data del periodo Epiclásico (600–900 d.C.) y corresponde a la cultura olmeca‑xicalanca.

El hallazgo ocurrió en un predio particular cuando se abrió una zanja. El rescate estuvo a cargo del arqueólogo José Eduardo Contreras Martínez, del Centro INAH Tlaxcala. La escultura —de 29 centímetros de altura y cerca de 30 kilogramos— está elaborada en piedra basáltica y presenta rasgos característicos: cráneo alargado, rostro joven, ojos almendrados, nariz ancha y labios gruesos. También porta una tiara con un saliente triangular y orejeras circulares con colgantes de plumas.

De acuerdo con el especialista, estos elementos permiten vincular la pieza con el culto al dios del maíz, ampliamente representado en los murales de Cacaxtla, capital olmeca‑xicalanca. En el llamado Templo Rojo, por ejemplo, aparecen cráneos alargados que simbolizan mazorcas, rodeados de seres fantásticos relacionados con el inframundo.

Contreras Martínez explicó que la narrativa visual del maíz en la región comparte paralelos con el Códice Dresde, donde el dios E —deidad del maíz en la tradición maya— aparece herido o en rituales vinculados a la lluvia y la fertilidad. La iconografía de la tiara triangular también podría remitir a representaciones más antiguas del maíz en el periodo Preclásico Medio.

Actualmente, la escultura se encuentra en resguardo y análisis en la Sección de Investigación del Museo de Sitio de Ocotelulco, donde se estudian sus características formales, técnicas y simbólicas para integrarla al conocimiento arqueológico de la región.

El hallazgo se suma a otras esculturas con símbolos de poder encontradas en sitios olmeca‑xicalanca como Santa Isabel Tetlatlahuca, reforzando la importancia del maíz como eje religioso, político y agrícola en las sociedades mesoamericanas.