«El maíz, nuestro sustento», obra de Francisco Toledo en defensa del maíz tradicional en el Metro Zapata

Por Mercedes López, Vía Orgánica AC

Sus manos morenas, terrosas y nervudas han producido acuarelas, grabados, óleos, litografías, cerámicas, tapices y esculturas de animales, criaturas fantásticas y personajes legendarios que reflejan los colores, la cultura y la riqueza indígena de Oaxaca, lo que le ha convertido en uno de los artistas plásticos mexicanos más importantes en el país y en el extranjero.

Pero Francisco Toledo (Juchitán Oaxaca, 1940) no se ha conformado con dotar al mundo exterior de belleza, sino también, ha emprendido múltiples batallas en defensa del patrimonio artístico, la biodiversidad, el entorno arquitectónico tradicional de Oaxaca, y más recientemente, se ha comprometido en la defensa del maíz tradicional mexicano, pronunciándose contra el maíz transgénico que empresas como Monsanto y Syngenta intentan sembrar masivamente en México.

En esa batalla, el artista plástico convocó ayer 29 de enero de 2015, a un grupo de artistas, dibujantes, intelectuales, comunidad científica, políticos, autoridades y público usuario del Sistema de Transporte Colectivo Metro, durante la inauguración de la exposición “El maíz de nuestro sustento”, con objeto de concientizar con arte a la población sobre la importancia de defender y preservar el maíz autóctono, base de la alimentación mexicana; así como de recabar firmas de la ciudadanía que serán entregadas a Enrique Peña Nieto, para manifestar el rechazo a la siembra de maíz transgénico en México.

De esta forma, durante una semana, se instalarán nueve mesas en diferentes estaciones del metro de la ciudad de México con gran afluencia, para recabar un millón de firmas contra los intentos del gobierno mexicano por liberar permisos para la siembra comercial de maíz genéticamente modificado.

En el acto, habló el Dr. Antonio Turrent, Presidente de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), quien resaltó la riqueza de la gastronomía mexicana, que fue declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO, cuya base es el maíz nativo.

El científico hizo un llamado a defender ese legado que nuestros antepasados aportaron a la humanidad a través de la creación de una gran diversidad de variedades de maíz nativas, destacando que alimentos como las tlayudas, totopoxtles, tamales, atoles, taxcalate, gorditas, tortillas -entre cientos de platillos de la dieta tradicional mexicana- están en riesgo de desaparecer por la contaminación irreversible que traerían consigo la siembra de maíces genéticamente modificados.

Por su parte, la científica de la UNAM Elena Álvarez Buylla, manifestó que diversas investigaciones han demostrado que el consumo de alimentos transgénicos y de los agrotóxicos relacionados con ellos (como el glifosato) producen cáncer y malformaciones, hecho que ha sido soslayado por el gobierno mexicano que insiste en autorizar permisos para la siembra de esos productos.

Comentó que estamos en un momento clave para el maíz, pues si se siembra masivamente, la contaminación no podrá ser revertida, por lo que se manifestó contra los transgénicos, por la recuperación de la milpa, base de la alimentación en nuestro país y de la soberanía alimentaria.

Posteriormente, la diputada Aleida Alavez comentó que recientemente tanto en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal como en la Cámara de Diputados, se aprobó un punto de acuerdo para exigir al gobierno federal que cese sus intentos de sembrar maíz genéticamente modificado en México e hizo un llamado a constituir un frente común contra los intentos de las transnacionales por contaminar nuestra fuente de alimentación.

Finalmente, Alejandro Ávila, Director del Jardín Etnobotánico de Oaxaca, explicó que Oaxaca es la cuna del maíz por su gran diversidad, las múltiples expresiones del maíz por diferentes culturas de la región (gastronómico, religioso, artesanal), indicando que a través del Patronato Pro Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural de Oaxaca (Pro-Oax), están en coordinación con organizaciones como la Campaña Nacional sin Maíz no Hay País y la UCCS, para impedir que se siembre maíz transgénico en México.

Luego de los discursos, las personalidades y el público usuario, recorrieron las obras, que constan de 42 antiguas fotografías anónimas de los años 20 y 30 del siglo pasado, que fueron impresas por Rafael Donís e intervenidas artísticamente por Francisco Toledo. Las fotos muestran a diversas personas, actividades e instrumentos relacionados con el maíz en el México antiguo.

Y así, entre aperos de labranza, maíces apilados, malacates, molinos, maíces desgranados, mazorcas de diversas variedades, se paseaban dibujantes como el Fisgón y Helguera, fotógrafos como Graciela Iturbide y Rafael Donís, artistas como Jesusa Rodríguez, integrantes de grupos musicales como Botellita de Jerez, representantes de la UCCS, de la Campaña sin Maíz no hay País, del Carnaval del Maíz y público usuario admirando las obras y tomando conciencia sobre la preservación del maíz mexicano, del cual somos centro de origen.