El invento que está iluminando al mundo

«Hubo un hombre que empezó a utilizar las botellas en su hogar y, en un mes, ahorró suficiente para pagar por las cosas básicas que necesitaba para su hijo, quien estaba a punto de nacer. ¿Puede creerlo?», dice.

Carmelinda, quien ha estado casada con Moser por 35 años, cuenta que su esposo siempre ha sido habilidoso haciendo cosas para el hogar, incluyendo camas y mesas de madera. Pero ella no es la única que admira la lámpara que inventó su marido. Illac Angelo Diaz, director ejecutivo de la Fundación MyShelter, en la República de Filipinas, es otro.

Esta organización se especializa en construcciones alternativas, haciendo casas utilizando materiales sostenibles y reciclables como bambú, llantas y papel.

«Recibimos grandes donaciones de botellas. Algunas las llenamos de barro, e hicimos las paredes, a otras les pusimos agua para hacer las ventanas», dice. «Cuando estábamos tratando de poner más, alguien dijo: ‘hay una persona que hizo eso en Brasil. Alfredo Moser las pone en el techo’», recuerda Diaz.

Alcance internacional

¿Cuál es el consumo energético de la lámpara?
  • Las botellas plásticas se reciclan en la comunidad, así que no se utiliza electricidad en recolectarlas, hacerlas o enviarlas de un lado a otro.
  • La huella de carbono (los gases de efecto invernadero emitidos por una persona o un objeto) que deja la elaboración de un bombillo es de 0,45 kg de CO2.
  • Un bombillo de 50 vatios prendido 14 horas al día, por un año, tiene una huella de carbono de casi 200 kg de CO2.
  • La lámpara de Moser no emite CO2.

Siguiendo el «método Moser», MyShelter, empezó a utilizar las lámparas en junio de 2011.

Actualmente entrenan a gente para que prepare las botellas y las instale, con el objetivo de generar algún ingreso.

En Filipinas, donde un cuarto de la población vive en pobreza extrema (ganando US$1 al día), y la electricidad es particularmente cara, la idea ha sido muy exitosa.

Las «lámparas Moser» se encuentran en 140.000 hogares. La idea también ha sido popular en unos 15 países más, como India, Bangladesh, Tanzania, Argentina y Fiyi.

Diaz señala que también es posible encontrar el invento de Moser en comunidades remotas que viven en islas. «Dicen: ‘Se lo vimos a otros vecinos y parece ser una buena idea’».

Gente con pocos recursos también utiliza las botellas para aprovechar la luz que generan en pequeños cultivos hidropónicos.