EEUU: Regalando el Desagüe Tóxico a los Jardineros de San Francisco

Por Evelyn Nieves, Prensa Asociada, Washington Post, Viernes 5 de marzo 2010     Traducido por Ana María Quispe de Vía Orgánica.

SAN FRANCISCO – San Francisco exhibe su conciencia ambiental como una insignia verde de honor. Los residentes separan y reciclan sus desechos de comida. Sus calles cierran el paso a los automóviles para que la gente pueda caminar y andar en bicicleta por ellas. Incluso un departamento de la ciudad regala «un fertilizante orgánico de alta calidad, rico en nutrientes» a todos los que así lo deseen.

Pero, ¡un momento!, un grupo de interés público defensor del medio ambiente, dice que este fertilizante regalado, utilizado por la comunidad, patios y jardines de la escuela, es el desagüe procesado, producto de todo lo que se tira o acarrea el sistema de desagüe o aguas residuales.

Este lodo, dice el grupo, contiene miles de toxinas industriales, farmacéuticos, químicos y agentes cancerígenos.

«Este desagüe debe de estar en un vertedero de residuos peligrosos», dijo Ronnie Cummins, director nacional de la Asociación de Consumidores Orgánicos, antes de poner el fertilizante cuidadosamente en un plástico y dejarlo en los escalones del edificio de la Municipalidad de San Francisco este jueves.

La protesta, dijo, es el inicio de una campaña del movimiento de alimentos orgánicos que planea oponerse al uso de este tóxico fertilizante de bio-sólidos.

Varias ciudades de California tienen programas similares para regalar este compuesto, incluyendo Los Ángeles, San Diego, San Juan Capistrano, Santa Rosa, Fortuna, Carlsbad, y Calabasas, según la Asociación de Consumidores Orgánicos.

El desagüe o abono de bio-sólidos, también es empaquetado y vendido en la mayoría de establecimientos de venta de artículos de jardinería de todo el país.

Fertilizantes hechos de estos bio-sólidos se utilizan en millones de hectáreas de tierras en todo Estados Unidos para cultivar plantas, según un informe del Servicio Geológico. Este fertilizante no es tratado ni calentado debidamente al punto de convertirse en abono, no se utiliza para cultivos de alimento humano, pero si se utiliza para cultivos de alimentos de origen animal.

Este fertilizante regalado de San Francisco se ha convertido en el foco de atención precisamente porque ser una ciudad consciente del medio ambiente, dicen los grupos orgánicos.

«San Francisco quien lleva el honor de ser la ciudad más verde todo el país debería ser la primera en detener esto” dijo Cummins.

Pero la Comisión de Utilidades Públicas de San Francisco (PUC siglas en Inglés), quien maneja el sistema de tratamiento de aguas residuales de la ciudad, dice que el uno por ciento de las 80,000 toneladas de aguas residuales que se convierten en abono cada año es tratado y revisado al punto de esterilidad.

Pruebas obligatorias federales muestran que el compuesto tiene niveles mucho más bajos de los nueve contaminantes que la Agencia de Protección Ambiental (EPA siglas en Inglés) considera aceptables, dijo un portavoz de la PUC, «Tenemos el oficio de proteger la salud pública y el medio ambiente», dijo Tyrone Jue. «Ese es nuestro objetivo y nuestra misión. Eso es lo que hacemos. Si en algún momento vemos que nuestras actividades van en contra de este objetivo, absolutamente dejaríamos de hacerlo»

Pero, dicen grupos como la Asociación de Consumidores Orgánicos y el Centro para la Seguridad Alimentaria, el problema es que la EPA sólo requiere la prueba de nueve metales, cuando hay miles de productos químicos en este abono.

La EPA está evaluando si existen más contaminantes que deben ser regulados, y cree se necesitan estudios adicionales, dijo Lauren Fondal, ingeniera ambiental de la Oficina de EPA en San Francisco. «No creo se han producido importantes estudios de todos estos productos químicos que hemos empezado a detectar», dijo.

No hay ninguna prueba científica que demuestre que este compuesto de bio-sólidos es totalmente seguro, dicen los grupos orgánicos, pero existen pruebas anecdóticas de que no lo es.

Por ejemplo en el 2008 un juez federal en Georgia, falló a favor de agricultores que demandaron al Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA siglas en Inglés), cuando sus vacas se enfermaron y murieron después de comer forraje cultivado en terrenos en los que este compuesto se había aplicado.

Anthony Alaimo, juez de la Corte del Distrito, concluyó que «la EPA no puede asegurar al público que las actuales prácticas agrícolas protegen la salud humana y el medio ambiente».

El otoño pasado, el Centro para la Seguridad Alimentaria, una organización vigilante con oficinas en Washington, DC y San Francisco, trató de crear conciencia con respecto al asunto de estos bio-sólidos cuando solicitaron a San Francisco poner fin al regalo de este tóxico fertilizante.

La ciudad no hizo ninguna promesa. Sin embargo, la PUC dejó de llamarle “orgánico” a este abono gratuito. Según las normas del USDA, ningún abono hecho de desagüe, ni el uso de estos bio-sólidos en los campos de cultivo, puede ser llamado «orgánico».

El jueves, cuando miembros de la Asociación de Consumidores Orgánicos con sede en Minnesota realizaron “la devolución del desagüe tóxico» en la municipalidad, cinco manifestantes fueron rodeados de una docena de periodistas y curiosos transeúntes.

Uno de los espectadores era Jue de la PUC. Dijo que la ciudad aún considera el programa de regalo de este compuesto un proyecto piloto. La ciudad ha realizado seis campañas de regalo desde el 2007. Jue dijo que no se planea ningún otro en un futuro próximo. «Por supuesto, si el público no lo quiere, vamos a parar de hacerlo», dijo.

Foto de AP/Marcio Sanchez
Aparecen: David Miree, Director de Servicios Vecindarios de la Municipalidad de San Francisco, Ariel Vegosen (centro) y Ronnie Cummins en la «devolucion del fertilizante de desagüe»
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