Constante baja en la disponibilidad de agua por habitante en México: expertos

En siete años sólo habrá 3,500 metros cúbicos por persona; en 1950 eran 18 mil

El estrés hídrico compromete la salud de la población y la seguridad alimentaria, alerta el PNUD

Por Carolina Gómez Mena, La Jornada, 22 de marzo de 2013

En México, la disponibilidad de agua por habitante al año se ha reducido de manera constante y la perspectiva es que continúe esa tendencia. Con base en datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Consejo Consultivo del Agua señala que actualmente México, desgraciadamente, se encuentra entre los países cuya disponibilidad promedio de agua es baja, y advierte que las tendencias para 2020 no son alentadoras.

Señala que según estimaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se prevé que para dentro de siete años la disponibilidad del líquido será de 3 mil 500 metros cúbicos por habitante al año, situación que dista mucho de lo que ocurría hace poco más de 60 años. Y es que mientras en 1950 el país contaba con casi 18 mil metros cúbicos por habitante al año, ya para 2007 la disponibilidad se había reducido a 4 mil 312.

El PNUD señala que la disponibilidad de agua inferior a mil 700 metros cúbicos es de estrés hídrico, el cual compromete la salud de la población, la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y la protección de los ecosistemas. Aunque México no estará en los próximos años en esa situación, dada la celeridad con que se pasó de ser una nación con alta disponibilidad a una de baja, se deben tomar acciones para enfrentarla a largo plazo.

En la víspera del Día Mundial del Agua, que se conmemora hoy, la Conagua resaltó que para enfrentar los enormes retos hídricos de México trabaja en cuatro ejes: dar servicios adecuados y asequibles, garantizar líquido suficiente para la seguridad alimentaria, promover el manejo sustentable y garantizar la seguridad hídrica.

El organismo reconoce la poca disponibilidad para consumo en centros de población y la contaminación y sobrexplotación de los mantos acuíferos, además de que considera que el agua debe ser una herramienta indispensable en la cruzada que ha emprendido el presidente Enrique Peña Nieto para combatir la pobreza y lograr un México sin hambre.

Para garantizar la cantidad de líquido suficiente para la agricultura, indica que el gobierno se ha propuesto la aplicación de tecnologías para el riego eficiente en la producción agrícola, por lo que se definirán políticas públicas acordes a nuestro tiempo, que nos permitan impactar positivamente en el desarrollo del campo mexicano.

Asimismo, reconoce que el agua es un bien medioambiental, pero también lo es económico y social, por lo tanto debe ser uno de los motores que impulsen sostenidamente el desarrollo de nuestro país, y advierte que derivado del cambio climático, el mal manejo o inadecuado mantenimiento de la infraestructura ligada al agua se puede convertir en un riesgo que ponga en situación de vulnerabilidad la seguridad física y patrimonial de la población.

Destaca que en el aspecto de seguridad hídrica, cumpliremos en este rubro también con los compromisos contraídos en el Pacto por México, que incluyen la revisión de 115 presas con alto riesgo y 5 mil kilómetros de bordos.

Cabe señalar que mientras en el sureste de México existe abundante disponibilidad de agua, en el norte, centro y noroeste no. La disponibilidad en la zona del sureste se calcula que es siete veces mayor que en el resto del país. En las zonas donde se encuentra la mayor parte de la población la disponibilidad de agua es menor.

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