Boicot a la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible (LGAAS) por intereses corporativos

Por Mercedes López, Vía Orgánica y Regeneration International

Intereses gubernamentales, ligados a la industria alimenticia transnacional como Coca Cola, han detenido la publicación y aprobación del reglamento a la LGAAS, que tendría que haber sido publicada en octubre de 2025. De esta manera, el gobierno mexicano se encuentra en falta e impide el ejercicio de derechos humanos ligados “al consumo de alimentos nutritivos, suficientes, de calidad, inocuos y culturalmente adecuados, el fortalecimiento de la autosuficiencia, la soberanía y la seguridad alimentaria, las bases para la participación social, y la generación de entornos alimentarios sostenibles y el fomento de la lactancia” (Decreto por el que se expide la LGAAS, abril de 2024).

Desde sociedad civil, diversos grupos como Vía Orgánica hemos participado en la conformación e implementación de esta ley cuya publicación, pese a contar con un reglamento consensuado con la anterior administración del gobierno mexicano, ha sido frenada por integrantes del actual gobierno de las Secretarías de Salud y de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). Esto con el objetivo de evitar la aplicación del etiquetado de alimentos y bebidas que provengan de organismos genéticamente modificados; a fin de inhibir la participación de integrantes sociedad civil libre de intereses corporativos que han participado en la conformación de la ley desde hace años, a través del bloqueo del Sistema Intersectorial Nacional de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad (SINSAMAC); y con objeto de favorecer intereses meramente comerciales de empresas transnacionales que han creado una pandemia de obesidad y desnutrición en el mundo con sus productos y bebidas industriales, además de generar una gran contaminación plástica.

Hemos buscado a autoridades de alto nivel, recurrido a desplegados y entrevistas en medios de comunicación, pidiendo instituir el reglamento para evitar que el gobierno mexicano continúe en falta, pero también ofreciendo, como siempre lo hemos hecho, todo el apoyo y disponibilidad para avanzar en la instauración del SINSAMAC, recibiendo hasta la fecha “oídos sordos” por parte de las autoridades responsables de su implementación.

Hacemos, un llamado al gobierno mexicano a cumplir con sus obligaciones que no sólo redundarán en la salud de la población mexicana, sino en círculos virtuosos de producción y disponiblidad de alimentos agroecológicos, locales y de temporada para la población, preservar la salud y lograr el ahorro de miles de millones de pesos por las consecuencias negativas por el consumo de alimentos y bebidas con agroquímicos y organismos genéticamente modificados que engordan y causan enfermedades, además de recuperar dietas tradicionales provenientes de la milpa, que por siglos mantuvieron a las personas en México sanas y bien alimentadas.

También llamamos a la sociedad mexicana e internacional a estar atentas y apoyarnos en esta lucha por una soberanía alimentaria basada en la agricultura campesina agroecológica, incentivando la economía con precios justos para quienes nos alimentan y viven en pobreza, transparentando la forma de producir alimentos y sus contenidos para que las personas consumidoras elijan, con conocimiento de causa, qué consumen y qué no, y sobre todo para implementar proyectos de agricultura, silvicultura y ganadería sustentables y con base en comercio justo.