Abogando por los Impuestos a las Bebidas Azucaradas para Mejorar la Salud y la Economía

por Ana María Quispe, dietista, ecóloga de Vía Orgánica

El Departamento de Salud del Estado de Nueva York en Estados Unidos acaba de publicar un importante documento con suficiente evidencia que prueba por que los impuestos a las bebidas azucaradas son imprescindibles para la salud y muy especialmente para mejorar la economía. Y el entusiasmo que ocasiona (a quienes nos importa la salud algo más que la economía) es que no solo se aplicaría a todas las bebidas gaseosas si no que se extendería a toda bebida que contenga menos de un 70% de jugo de frutas.

Según el documento, los impuestos que incrementan el precio de artículos dañinos para la salud, son una manera eficiente y comprobada de disminuir su consumo evidenciado por los aumentos a los impuestos al cigarrillo:

Entre los argumentos más importantes de este documento se citan:

    1% en impuestos por cada onza de bebida azucarada aumentaría el precio de estas bebidas en un 17% y disminuiría su consumo en un 10%.
    1 dólar de impuestos al cigarrillo crearía 200 millones de dólares en ganancias para el estado de Nueva York y un 1% de impuestos por cada onza de bebidas azucaradas crearía 450 millones de dólares en ganancias. Además ya los neoyorquinos gastan mucho en cuidado de salud por obesidad, diabetes y enfermedades causadas por el cigarrillo, lo que le cuesta al estado aproximadamente $ 771 dólares por familia en tratamiento de enfermedades de obesidad y diabetes y $ 822 dólares por familia por enfermedades causadas por el cigarrillo.
    Estados Unidos es el primer país con más obesidad en el mundo, (México es el segundo). La razón de esta obesidad en Estados Unidos es el consumo de bebidas azucaradas, principal fuente de azúcares en la dieta y estudios han probado la asociación entre el consumo de estas bebidas y el aumento de peso que incrementa la obesidad.
    Innumerables estudios han asociado el consumo de bebidas azucaradas con Diabetes y síndrome metabólico que incluyen factores como aumento del radio de la cintura, alta presión que contribuyen a  la vez a las enfermedades cardiovasculares.
    Otro estudio de la Universidad de Tuft en Boston, realizado en el 2006 asocia también el consumo de bebidas gaseosas oscuras o colas (regulares o de dieta) a una menor densidad de los huesos lo que aumenta el riesgo de fracturas y osteoporosis, atribuído al contenido de acido fosfórico específico ingrediente de estas colas.
    El consumo de bebidas azucaradas en niños de 1 a 5 años está asociado con un aumento del riesgo de tener caries en un 80 a 100%. Las caries son el problema más crónico y común en esta edad privándole a un niño(a) la habilidad de masticar, hablar y sonreír.

Felicitamos al Departamento de Salud de Nueva York, y esperamos que esto sirva de modelo para acciones que sirvan para mejorar la salud y una economía cada vez más en crisis.

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