Un aliado natural para la calma y la concentración

Por Mary Ann Rollano, Tome Control de su Salud, 27/03/2025

HISTORIA EN BREVE

  • La L-teanina es un aminoácido único que se encuentra, casi de forma exclusiva, en las hojas de té y que puede atravesar la barrera hematoencefálica y promover un estado de alerta muy tranquilo, ya que aumenta la actividad de las ondas alfa en el cerebro
  • El té contiene una combinación natural de cafeína y teanina que crea un efecto equilibrado, ya que la teanina modera los efectos nerviosos que produce la cafeína mientras promueve la concentración y el estado de alerta mental
  • Diversos estudios clínicos han demostrado que consumir teanina de forma regular puede reducir la ansiedad y la presión arterial, mejorar la función cognitiva y brindar protección contra el deterioro cognitivo
  • Los tés verdes cultivados a la sombra, como el matcha y el gyokuro, contienen los niveles más altos de teanina (hasta 46 mg por taza), mientras que el té negro estándar contiene alrededor de 24.2 mg y el té verde normal contiene al menos 7.9 mg por taza
  • Dos tazas de té contienen cerca de 50 mg de teanina, lo que es suficiente para aumentar la actividad de las ondas alfa que se relacionan con un estado relajado pero alerta

Por Mary Ann Rollano, autora invitada

“Las plantas saben cómo producir alimentos y medicamentos a partir de la luz y el agua, y luego nos lo transmiten”.

~ Robin Wall Kimmerer, en su libro: Braiding Sweetgrass

¿Alguna vez se ha preguntado por qué las personas que toman té siempre se ven tan relajadas? Una taza de té puede mejorar el estado de ánimo y la concentración, reducir la ansiedad e incluso podría prevenir la demencia. El té contiene una combinación única de cafeína y teanina (l-teanina), que es un aminoácido no proteico. La teanina podría ser el secreto mejor guardado detrás de la felicidad tan relajada de quienes toman té.

Estos dos ingredientes tienen un efecto extraordinario en el cerebro. La teanina tiene un efecto calmante, mientras que la cafeína es un estimulante. La teanina modula la cafeína y reduce sus efectos nerviosos, así que produce un estado mental tranquilo y concentrado. Me refiero al té negro, verde, blanco y oolong, que provienen de la planta Camellia sinensis. Este tipo de té no es igual al de hierbas, que es una infusión elaborada a partir de cualquier otra planta llamada tisanas.

De entre las miles de plantas que existen para elegir ¿por qué esta planta es la fuente de la bebida más popular del mundo? No es por la cafeína. La planta del café tiene más cafeína, pero son más las personas que beben té que las que beben café en todo el mundo. ¿Por qué bebemos millones de tazas de té al día?

Teanina presente en el té

La planta del té contiene un aminoácido que solo se encuentra de forma natural en dos lugares: el té y un hongo muy raro llamado boletus. Los científicos identificaron este aminoácido raro y único como teanina. ¿Cuáles son los efectos de la teanina que hacen que millones de personas beban té?

Los investigadores intentaron responder a esta pregunta. El Laboratorio del Cerebro y la Cognición de la Universidad de Oxford en el Reino Unido estudió1 la capacidad de la teanina para inducir un estado mental relajado y alerta. Conectaron a los participantes a un electroencefalograma (EEG) para medir su actividad de ondas cerebrales, en específico, su producción de ondas alfa.

Descripción general de la actividad del cerebro humano

Los seres humanos tenemos cuatro estados mentales primarios, de acuerdo con lo que se puede medir mediante un EEG. Las ondas cerebrales se miden en hercios (símbolo: Hz) en el Sistema Internacional de Unidades (SI). Un hercio equivale a un ciclo por segundo.

En los dos estados de sueño:

  1. Las ondas delta se producen cuando toda la actividad eléctrica cerebral cicla de forma lenta, a una velocidad aproximada de una onda por segundo, durante el sueño profundo. Tienen un rango de frecuencia de 1 a 4 Hz.
  2. Las ondas theta se producen durante el sueño y la relajación profunda y tienen un ciclo aproximado de cinco ondas por segundo. El rango de frecuencia es de 4 a 8 Hz.

En los dos estados de vigilia:

  1. Las ondas alfa están presentes en un estado relajado, consciente y atento, similar a un estado meditativo. Su rango de frecuencia es de 8 a 12 Hz.
  2. Las ondas beta dominan durante el estado de ajetreo y bullicio estimulado, donde pasamos la mayor parte de nuestra vida mientras estamos despiertos. El rango de frecuencia es de 13 a 30 Hz.

El estado alfa es al que queremos llegar: completamente alerta y tranquilo. ¿Pero cómo podemos llegar a ese estado? Si se relaja en un lugar agradable y tranquilo por más de 90 minutos, podrá observar un aumento significativo en las ondas cerebrales alfa. Piense en una tarde tranquila en su playa favorita o en una agradable y larga caminata por la naturaleza al amanecer. Los monjes budistas que meditan pueden alcanzar este estado en menos tiempo y mantenerlo con los ojos abiertos. Así que puede meditar todos los días durante algunos años o beber un poco de té.

Efectos del té en el cerebro

El equipo de investigación de Oxford señaló: “la L-teanina aumenta la actividad en la banda de frecuencia alfa, lo que indica que relaja la mente sin inducir somnolencia”. Los participantes del estudio de Oxford descansaron con los ojos cerrados durante las grabaciones de EEG de su actividad cerebral de ondas alfa.

Cuando bebemos dos tazas de té, ingresan cerca de 50 mg de teanina al cerebro, después de atravesar la barrera hematoencefálica.

¿Una taza de té puede reducir la ansiedad?

Pregunté a algunos de mis lectores sobre su experiencia con la teanina en el té, si la encontraron beneficiosa y de qué manera. En una entrevista por correo electrónico, Wendy me dijo que le gusta beber té y meditar.

Ella afirma que es la “combinación perfecta”. Wendy explica: “mi marido tiene un trastorno depresivo y beber té le ayuda a salir de él; se siente relajado y un poco más positivo después”. La experiencia positiva de Wendy y su marido con el consumo de té es bastante común. Otra lectora comparte su experiencia:

“tengo ansiedad, trastorno de pánico y TDAH, por lo que puedo compartir mi experiencia. Me ayuda un poco con el TDAH pues hace que mi mente no trabaje tan rápido, pero no experimenté otros beneficios. Puede ayudar con la ansiedad leve y quizás prevenir un ataque de pánico si se detecta a tiempo, pero en mi caso apenas ayuda con la ansiedad grave. Sin embargo, animaría a las personas a que lo prueben, porque cada uno es diferente y hay quienes podrían obtener grandes beneficios de ello”.

Té para la ansiedad

Michelle Francl, autora de “Steeped: The Chemistry of Tea”, escribe: “los estudios han demostrado que la teanina puede reducir la ansiedad, mejorar la cognición, reducir la presión arterial, mejorar la calidad del sueño y, al igual que la cafeína, tiene propiedades neuroprotectoras… ”2 Esto se debe a que la teanina atraviesa la barrera hematoencefálica y afecta al sistema nervioso central.

Este aumento de la actividad alfa ayuda a la teanina a promover un estado mental relajado ya que influye de forma directa en el sistema nervioso central. La combinación de teanina con cafeína hace del té una bebida única que promueve la concentración mental, aumenta la energía y reduce la ansiedad y el estrés.

Los ensayos clínicos3 han demostrado que la teanina reduce la ansiedad e induce la calma porque aumenta los neurotransmisores que equilibran nuestro estado de ánimo y controlan la serotonina y la dopamina, lo cual nos hace sentir bien.

Otro estudio, publicado en 2020 en Plant Foods for Human Nutrition,4 revisó los datos disponibles sobre los efectos de la teanina en la cognición y el estado de ánimo en humanos y evaluó sus efectos sobre la ansiedad y el estrés. Los investigadores descubrieron que la teanina puede reducir la respuesta al estrés en personas con ansiedad leve. Sin embargo, no es muy buena para reducir la ansiedad a nivel clínico.

Las dosis efectivas informadas en la revisión de estudios de 2020 varían de 200 a 400 mg. El estudio de Oxford utilizó sólo 50 mg de teanina y observó una diferencia en la actividad de las ondas cerebrales alfa. Dependiendo del té y del proceso de preparación, una taza de té puede tener entre 8 y 46 mg de teanina.

Beneficios de la teanina presente en el té

La evidencia científica en estos estudios sugiere que beber té aporta muchos beneficios de la teanina:

  • Mayor función cognitiva: el té podría ayudar a proteger nuestro cerebro. El American Journal of Clinical Nutrition5 demuestra que el consumo regular de té está asociado con un riesgo menor de deterioro cognitivo.
  • Presión arterial baja: The Journal of Physiological Anthropology6 informa que la teanina reduce la ansiedad y disminuye el aumento de la presión arterial en respuesta a un estrés elevado en adultos que no tienen problemas de salud.
  • Mejor estado de ánimo: el estudio de la Universidad de Oxford demostró que la teanina presente en el té mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y promueve la relajación.
  • Mayor estado de alerta: el mismo estudio de Oxford demostró que la teanina equilibra los efectos estimulantes de la cafeína para que se mantenga alerta sin sentirse nervioso.
  • Mejora la capacidad de atención: un estudio publicado en Nature7 demostró que la combinación natural de teanina y cafeína puede resultar en mejoras a corto plazo en la concentración y el rendimiento cognitivo general en los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

¿Qué cantidad de teanina se obtiene de una taza de té?

Ciertos tés tienen mayores cantidades de teanina que otros. Los tés verdes, cultivados a la sombra durante tres semanas antes de la cosecha, suelen tener de los niveles más altos de teanina. La sombra aumenta los niveles de clorofila de las plantas y la producción de teanina que absorbe el sistema radicular. Algunos ejemplos de té verde cultivado a la sombra incluyen el matcha, el gyokuro y el tencha. La abundancia de teanina agrega dulzura, terrosidad y umami al té verde.

“Las condiciones de cultivo afectan la cantidad de teanina que produce una planta de té determinada. Los tés cultivados en condiciones más soleadas producen menos teanina. Los primeros brotes tendrán más teanina que los brotes posteriores porque la teanina que ha pasado el invierno almacenada en las raíces se transporta a los brotes tempranos, dejando menos para los brotes que aparecen después”.

~ Michelle Francl, en Steeped: The Chemistry of Tea

El tiempo de preparación es un factor importante en la cantidad de teanina que se obtiene. El tipo de hojas de té puede proporcionar diferentes cantidades de teanina y cafeína. Food Chemistry8 informa que agregar pequeñas cantidades de leche y azúcar no hace una diferencia significativa.

  • Teanina en el té negro: una taza estándar de 6 onzas contiene 24.2 miligramos de teanina.
  • Teanina en el té verde: una taza de té verde contiene al menos 7.9 miligramos de teanina.
  • Teanina en el té verde cultivado a la sombra9: el matcha y el gyokuro pueden tener hasta 46 miligramos de teanina por taza.

¿Los suplementos de teanina son beneficios?

Puede comprar suplementos de teanina sin receta en tabletas de 100 mg. Como las tabletas no contienen cafeína, algunas personas las toman para relajarse antes de dormir. Pero la magia está en el té y no en la teanina pura. El té contiene muchos químicos diferentes que actúan de forma sinérgica. En esa pequeña hoja de té pasan muchas cosas, es por eso que alguien puede escribir un libro entero sobre la química del té.

Aislar los elementos químicos activos de los remedios naturales equivale a capturar la información pero descartar la sabiduría. La naturaleza está diseñada para tomar la hoja entera, no para aislar los componentes químicos.

Efectos positivos de la teanina

Quizás muchas personas eligen el té en lugar del café para alcanzar ese estado mental alfa, tranquilo y alerta. O tal vez lo hacen para reducir la ansiedad con la ayuda de los efectos calmantes de la teanina en el cerebro. No importa si bebe té para sentirse menos ansioso o más feliz, existen muchos beneficios positivos.

Hay muchas razones por las cuales beber té es una excelente idea. No es raro que el té se haya utilizado como bebida reconstituyente en la medicina tradicional china durante miles de años. ¿A usted le sucede lo mismo? Cuando bebe té ¿experimenta los efectos calmantes y de concentración de la teanina?

Acerca de la autora

Mary Ann Rollano es una escritora, enfermera registrada y especialista en té con 40 años de experiencia en salud y bienestar. Le apasionan los cuatro pilares de la salud (física, emocional, espiritual y armonía social) y se basa en su experiencia en té, hierbas y nutrición para crear conexiones significativas y vidas más felices y saludables. Puede contactarla a través de su boletín Steeped Stories.


Diferencias en gabinete por reforma al maíz transgénico

Por Nancy Flores, Contra Línea, 08/02/2025

Las diferencias en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum se hicieron patentes con el tema de la protección a rango constitucional de los maíces mexicanos. Desde la Sader –con Julio Berdegué al frente– se intentó imponer la iniciativa de reforma que beneficia trasnacionales en perjuicio del pueblo de México y la soberanía alimentaria nacional. Y es que la propuesta abría la puerta a la siembra de semillas genéticamente modificadas, dañinas a la salud y al medio ambiente –desarrolladas por corporaciones como Bayer-Monsanto y Syngenta–, al tiempo que desprotegía al centro de origen de este alimento y reservorio de la humanidad, como se le conoce a nuestro país. Tras la consulta que le hizo Contralínea el pasado 4 de febrero, Sheinbaum pidió a la Cámara de Diputados frenar la discusión y establecer mesas de trabajo urgentes con varios secretarios de Estado, y ordenó a su gabinete involucrado en el tema –Sader, Semarnat, Ciencia, Salud y Economía– explicar los alcances reales de la propuesta y escuchar a la Campaña Sin Maíz No Hay País. El intento por imponer esa reforma involucraría no sólo a la Sader, sino también a las secretarías de Salud, Economía y Ciencia, quienes habrían acompañado a Berdegué en este intento fallido. Expertos consultados por esta revista indican que ahora urge proteger verdaderamente al grano.

La iniciativa de reforma constitucional sobre maíz transgénico dejó al descubierto las diferencias en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), que encabeza Julio Berdegué, se intentó llevar a rango constitucional una muy limitada protección a los maíces nativos frente a las biotecnologías desarrolladas por corporaciones como Bayer-Monsanto y Syngenta, en beneficio de estas últimas y en perjuicio del pueblo de México y la soberanía alimentaria nacional.

Ello, porque como Contralínea lo alertó, la propuesta de reforma se limitaba a prohibir los maíces transgénicos –que es una tecnología obsoleta y en vías de desaparecer–, lo que abría la puerta a que, en un futuro, esas trasnacionales agroalimentarias obtuvieran permisos para sembrar maíces genéticamente modificados –que no son transgénicos, pero que sí son igual o más dañinos para la salud y el medioambiente–. Esto habría contaminado de forma irreversible las variedades mexicanas, que son reservorio de la humanidad porque México es el centro de origen y biodiversidad de este alimento.

De acuerdo con los tiempos legislativos, se esperaba que el pasado 6 de febrero se aprobara la iniciativa en la Cámara de Diputados (primero, en la Comisión de Puntos Constitucionales, y luego en el pleno, sin ninguna discusión). Pero todo se frenó desde el 4 de febrero, cuando quedó al descubierto este “error”, luego de que Contralínea consultó a la presidenta de la República en su conferencia de ese martes, si se podía revisar a cabalidad esta particularidad.

Ese mismo día, Sheinbaum Pardo solicitó a su equipo más información sobre la consulta que le hizo esta revista, y por la tarde pidió directamente a la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy, que solicitara a la Cámara de Diputados frenar la discusión, y establecer mesas de trabajo urgentes con varios secretarios de Estado. Todo ello lo reveló la propia jefa del Ejecutivo federal al siguiente día –5 de febrero– en su conferencia matutina desde Querétaro.

El mismo 4 de febrero, el líder de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, anunció que la reforma sobre maíz transgénico se revisaría con secretarios de Estado, en especial con Julio Berdegué –autor de la propuesta–, y con científicos, abogados y activistas de la Campaña Sin Maíz No Hay País, porque había problemas con los conceptos, lo que confirmaba lo publicado por Contralínea.

Además de solicitar mesas de diálogo a la Cámara de Diputados, la presidenta Sheinbaum Pardo solicitó a su gabinete involucrado en el tema –Sader, Semarnat, Ciencia, Salud y Economía– que le explicaran los alcances reales de la propuesta y escuchar a la Campaña Sin Maíz No Hay País.

El intento de imponer la reforma constitucional en términos que benefician a trasnacionales no sólo involucraría a la Sader, sino también a las secretarías de Salud, Economía y Ciencia, quienes habrían respaldado la propuesta de Julio Berdegué.

El asunto fue creciendo conforme la presidenta Sheinbaum Pardo reunía más información del tema, a grado tal que el 7 de febrero anunció que dicha iniciativa de reforma constitucional sobre maíz transgénico se va a corregir, para garantizar protección plena de los maíces frente a biotecnologías genéticamente modificadas. Para ello, dijo, parte del gabinete federal se reuniría ese mismo día con integrantes de la Campaña Sin Maíz No Hay País.

“El día de hoy [7 de febrero] tienen una reunión con el grupo de Sin Maíz No Hay País, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural [Julio Berdegué], la secretaria de Medio Ambiente [Alicia Bárcena], y la secretaria de Ciencia [Rosaura Ruiz], para platicar con ellos y si falta determinar algo en la reforma para que se corrija”, expuso la primera mandataria en su conferencia matutina.

Como Contralínea lo reveló el 1 de febrero, la propuesta de reforma constitucional para proteger a los maíces nativos de México –que presentó el gobierno federal al Congreso el 26 de enero pasado– no incluye ⁠prohibición de consumo humano del grano genéticamente modificado, ⁠prohibición de siembra de maíz genéticamente modificado (aunque sí prohíbe siembra de maíces transgénicos, que son sólo uno de los tipos de OGM), ⁠la obligación de solicitar un análisis de riesgos –con las condiciones de cultivo y de consumo en el país–, ni ⁠la obligación de quebrar el grano modificado genéticamente que se importa para forraje e inviabilizarlo como semilla.

Aunado a lo anterior, científicos consultados por esta publicación advierten que tampoco se vigila la cadena de alimentación humana: es decir, no hay trazabilidad de la masa y la harina, que podría derivar que en los silos de las empresas Minsa y Maseca –principales harineras– se estén mezclando maíces genéticamente modificados con maíces nativos, lo que genera productos –en especial la tortilla– contaminados hasta con glifosato, lo que está demostrado científicamente que ya ocurre.

Los no negociables de la reforma

Consultados por Contralínea, expertos explican lo que se requiere forzosamente en la Constitución para garantizar la protección de los maíces mexicanos: prohibición de la siembra de los OGM –organismos genéticamente modificados– y prohibición del consumo humano de esos mismos granos.

“Lo más urgente serían dos cosas; una, que se mantenga la prohibición de la siembra de maíz genéticamente modificado en el campo, tal y como venía en la reforma constitucional [del presidente Andrés Manuel López Obrador], y dos, que se proteja el consumo del maíz que es para consumo humano directo, o sea, que el maíz que consumimos las personas en nuestra alimentación esté libre de maíz genéticamente modificado. Esas son las dos peticiones irrenunciables diría yo, sobre la reforma constitucional”, explica David Rivero Fragoso, especialista en derechos humanos y abogado de la Campaña Sin Maíz No Hay País.

El también litigante en la defensa de México en la acción colectiva contra el maíz genéticamente modificado ante tribunales indica que “la prohibición tendría que ser para todas las formas de maíz genéticamente modificado de cualquier tecnología que venga. Lo que denominaría el [Tratado México, Estados Unidos y Canadá] T-MEC como tecnología moderna de tecnología agrícola tomando en cuenta todo el territorio nacional y eso tiene una razón de ser: México es el centro de origen y de diversificación constante del maíz, eso quiere decir que México tiene un rol importantísimo con la humanidad como reservorio genético de todos los maíces nativos”.

Al respecto, el abogado Rivero detalla que “si llega a haber alguna contaminación transgénica o de maíces genéticamente modificados en alguna otra parte del mundo que resulte ser susceptible de alguna plaga, alguna enfermedad o que enferme a las personas o que tenga alguna alergia, es tan fácil como volver al centro de origen, que es México, en donde se están guardando estos maíces y no se pueden mantener en un banco como tal, sino que este banco es un banco vivo en donde las personas agricultoras que siembran año con año el maíz lo mantienen todo el tiempo diversificado”.

Por ello, urge a establecer claramente la prohibición de la siembra de los OGM. Otro servicio de mantener a salvo los maíces mexicanos, detalla, es que, cada ciclo de siembra, “el maíz va adquiriendo nuevas características para ser resistente al cambio climático y justo, los maíces nativos van a ser una pieza clave para combatir el cambio climático y generar resiliencia contra esto”.

Entrevistada por separado, Mercedes López Martínez –representante común de la Demanda Maíz y directora de Vía Orgánica CDMX– señala que “los puntos no negociables son: que no se hable sólo de maíces transgénicos, que se hable de la prohibición –en el centro de origen– de la siembra de maíces genéticamente modificados; que esos maíces no se usen en la alimentación, porque vienen con glifosato, vienen con una serie de problemas de salud que se ha demostrado que el consumo de estos maíces generan cáncer, tumores; pero el glifosato también, que fue declarado cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud. Entonces, ése es otro punto no negociable, no queremos esos maíces, no queremos que se siembren”.

La defensora de los maíces nativos también resalta que los cambios a la iniciativa de reforma deben contemplar “que se aliente la producción campesina en el país, para que se produzcan los maíces que necesitamos; incluso, esos maíces amarillos que se importan de Estados Unidos que son para forraje o para bioinsumos que se produzcan en México apoyando a las comunidades campesinas, a todas estas tierras ganaderas que se han devastado y que se vuelva a apoyar con la agroecología también”.

López Martínez advierte que otro no negociable es que los granos genéticamente modificados que se importan de Estados Unidos para forraje lleguen enteros. “Estamos pidiendo que se partan esos granos para que no se puedan volver a sembrar”. Ello, explica, porque México es el centro de origen y diversificación permanente del maíz.

Otro punto en el que no se debe ceder, expone, es “en el tema de la soberanía alimentaria, del cuidado del agua, de la biodiversidad, de la no contaminación, de especies. El maíz es una planta que muy fácilmente se reproduce, se contamina por la polinización de los insectos del viento y destruirían toda esta riqueza de biodiversidad, y no vamos a negociar el derecho soberano de decidir qué comer, qué sembrar. Y mantener esas tradiciones alimentarias tan sanas que se han perdido por una avalancha de alimentos y bebidas ultraprocesadas que vienen de todo este grupo poderoso de empresas transnacionales que trabajan muy cercanamente”.

Asimismo, la directora de Vía Orgánica CDMX señala que sería muy importante que se lograra una prohibición definitiva y para siempre de parte del Poder Judicial federal, como lo ha estado pidiendo desde hace más de una década la Demanda Colectiva contra el maíz genéticamente modificado. Al respecto, dice que la sentencia definitiva debería declarar que esos maíces genéticamente modificados son un peligro para la biodiversidad de las generaciones presentes y futuras.

Pregunta de Contralínea detonó freno a reforma

Como se recordará, en la conferencia matutina del 4 de febrero, Contralínea consultó a la presidenta de la República si se podían revisar los términos en los que se presentó la iniciativa, con el objetivo de verdaderamente salvaguardar los maíces nativos de México y proteger el principal reservorio de la humanidad, pregunta que detonó el freno a la aprobación fast track en el Congreso y abrió las mesas de diálogo:

—Presidenta, en este desafío que su gobierno ya superó el día de ayer [3 de febrero, con la cancelación temporal de los aranceles por parte de Estados Unidos], ha quedado claro que lo importante de esto es salvaguardar la soberanía del país y también los intereses del pueblo mexicano. En ese sentido, a mí me gustaría preguntarle acerca de la reforma del maíz. Ello porque el maíz –al ser México el centro de origen de este alimento, que además es el principal alimento de los mexicanos y las mexicanas– tiene un grado no sólo de soberanía nacional, sino de seguridad alimentaria del mundo, de la humanidad. Y, en ese sentido, lo que estamos viendo en la iniciativa de reforma es que se establece una protección frente a maíces transgénicos, pero no frente a maíces genéticamente modificados. Y desde el punto de vista legal y científico no es lo mismo, no es un sinónimo. Entonces, quedaría una desprotección frente a otras biotecnologías que no son consideradas transgénicas, pero que sí son genéticamente modificadas, y en ese contexto se abriría una puerta desde el ámbito constitucional, porque esta iniciativa de reforma plantea derogar todo lo que tenemos previamente ya establecido en leyes secundarias. Preguntarle, si ¿en esta próxima discusión legislativa podría, esta particularidad, revisarse? Atendiendo que las transnacionales utilizarían esta puerta –evidentemente, no en este sexenio, sino en los que siguen– para de alguna manera impulsar permisos para esas otras biotecnologías que son genéticamente modificadas –igual o más dañinas que los transgénicos [pues], como se sabe, estos causan cáncer y además limitan la propia producción de las semillas. Y, en ese sentido, presidenta, preguntarle si, ¿también podría evaluarse la posibilidad de que sí quede establecida ya la prohibición de la siembra de organismos genéticamente modificados para el maíz en la Constitución? Porque tenemos un momento histórico importantísimo con el Plan C, que no sabemos, en un futuro, si volvamos a tenerlo con esta mayoría calificada en el Congreso. Y si no es ahora, ¿cuándo? O sea, ¿cuándo podría establecerse esto? –se le consultó el 4 de febrero–.

—Yo me comprometí a que iban a venir expertos para que hablaran de estos temas. A ver si mañana… creo que viene electricidad, pero a ver si mañana mismo puede venir, por lo menos… Ah, mañana es en Querétaro; pues a lo mejor hasta nos pueden acompañar, Julio Berdegué y algún otro especialista en estos temas.

No soy experta en el tema, pero hay maíces híbridos que se siembran en México. Híbrido pues es… no es criollo, digamos, son maíces que tienen, que se siembran bastante en nuestro país, en donde se compra la semilla que ha sido modificada, pero no modificada en laboratorio, sino a través de la siembra, mejorando la semilla. Entonces, de acuerdo con los expertos, ahí puede haber un problema si es “genéticamente modificada” o si es “transgénico”. Yo preferiría que vinieran ellos a explicar. El objetivo principal es cuidar al maíz criollo, protegerlo, conservarlo y que se siga sembrando maíz criollo, por tres razones: biodiversidad. Conservación de la biodiversidad. Razones culturales. Porque la biodiversidad genética del maíz criollo viene de la domesticación milenaria en nuestro territorio para hacer el maíz, porque el maíz no nació de forma silvestre, sino fue gracias a la modificación genética que se hizo a través de la siembra de los primeros pobladores de Mesoamérica. Y la tercera es razones de salud, que también tiene su controversia, pero razones de salud.

Entonces, de acuerdo con todos los que trabajaron en el equipo para poder enviar esta iniciativa, consideran que “transgénico” es la palabra que debe usarse. Entonces, mejor que vengan los expertos a poder explicar estas características para que tengan la certeza de que lo que estamos es protegiendo al maíz criollo y la salud de los mexicanos.

—Sí sería muy importante porque hasta ahora toda la legislación, incluso, los decretos, incluso, los convenios internacionales, hablan de organismos genéticamente modificados porque es mucho más amplia la variedad.

—De acuerdo, que vengan a explicarlo.

Al margen de esa explicación que deberá de dar el secretario de Agricultura al pueblo de México, científicos consultados por Contralínea explican que los maíces criollos y los maíces híbridos no son maíces genéticamente modificados, porque en su proceso de mejoramiento no se emplea la transgénesis ni se utilizan genes de otras especies: criollos e híbridos no son genéticamente modificados, son genética mejorados por técnicas tradicionales de cruzas y selección.

Asimismo, señalan que en la reforma constitucional es mejor y más adecuado establecer prohibición sobre los organismos genéticamente modificados (e incluir: transgénicos, cisgénicos y los que se vayan generado por tecnologías de edición genómica, como Crisper Cas; así como otras formas de modificación genética en laboratorio).

Estos científicos indican que México no necesita los maíces transgénicos ni los genéticamente modificados, porque el país es autosuficiente en producción de maíz. Y se debe aspirar a que también haya autosuficiencia en los maíces de forraje, pues hay experimentos que ordenó realizar el presidente López Obrador en los que se demostraron primeros hallazgos sobre impactos negativos en la calidad de la carne de pollos y cerdos alimentados con granos OGM, frente a ejemplares alimentados con maíces nativos.

Soberanía contra agroindustria: Lo que está en juego en la prohibición de los OMG en México

Fhoto: Fernanda Estrada González

Por Navdyana International, 25/03/2025

En una decisión histórica para la biodiversidad y la soberanía alimentaria, México ha aprobado una reforma constitucional que prohíbe la siembra de maíz modificado genéticamente (OMG). La reforma de los artículos 4 y 27 consolida la posición de México como centro de origen del maíz y promueve los cultivos tradicionales a través del sistema de la milpa, protegiendo uno de los cultivos básicos más importantes del mundo. Esta reforma llega tras la disolución de las declaraciones presidenciales de 2020 que buscaban prohibir la importación de maíz transgénico para consumo humano y animal, así como la eliminación gradual y prohibición del glifosato, a principios de febrero de 2025. La disolución se produjo después de que los tribunales del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC) fallaran en contra de México en estos decretos presidenciales.

La reforma al artículo 4 de la Constitución mexicana dice «México es centro de origen y diversidad del maíz, elemento de identidad nacional, alimento básico del pueblo mexicano y base de la existencia de los pueblos indígenas y afromexicanos, su cultivo en el territorio nacional debe estar libre de modificaciones genéticas producidas con técnicas que superen las barreras naturales de reproducción o recombinación como los transgénicos.» Con el artículo 27, estas reformas reconocen explícitamente al maíz como elemento de identidad nacional y alimento básico del pueblo mexicano, en particular de las comunidades indígenas y afromexicanas. La ley prohíbe su modificación genética, afirmando la responsabilidad de México como guardián de la diversidad del maíz para el mundo.

Aunque la prohibición del cultivo de maíz transgénico representa un avance crucial, se produce tras el retroceso de declaraciones políticas anteriores que pretendían prohibir tanto el glifosato como las importaciones de maíz transgénico para 2024. Exponiendo las contradicciones y compromisos a los que México se ha visto forzado por EEUU.  En febrero de 2025, el gobierno mexicano levantó la prohibición de importar maíz transgénico, tras la intensa presión ejercida por Estados Unidos y el sector agroindustrial en el marco del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC). Tras la presión de los grupos de lobby de la agroindustria estadounidense, el gobierno de Estados Unidos demandó a México por violación del acuerdo T-MEC, iniciando una larga disputa legal de varios años sobre el tema. En diciembre de 2024, el panel de disputas del T-MEC falló a favor de los exportadores de maíz estadounidenses, argumentando que las restricciones de México a las importaciones de OMG violaban los acuerdos comerciales y no proporcionaban suficiente justificación científica para una prohibición. Este fallo es emblemático del bioimperialismo, en el que las políticas comerciales internacionales y la ciencia corporativa se convierten en armas para anular las regulaciones nacionales que protegen la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el conocimiento tradicional. Un fallo que representa un debilitamiento de la soberanía alimentaria del país, manteniendo a México enredado en un sistema de comercio global que prioriza los beneficios corporativos por encima de las preocupaciones ecológicas y de salud pública.

Además, la reforma constitucional de México no se produjo sin la resistencia de poderosos intereses agroindustriales y una amplia presión política estadounidense. La presión para imponer el maíz transgénico en México forma parte de un modelo más amplio de imperialismo agrícola, en el que los intereses empresariales dictan las políticas agrícolas en todo el mundo. Los países que se resisten a la adopción de OMG suelen enfrentarse a represalias económicas, desafíos legales y presiones diplomáticas que a menudo inclinan las políticas internacionales a favor de los intereses corporativos.

Contrastes con el CDB

La reforma constitucional de México coincide con la conclusión de la cumbre COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica.Esta convergencia pone de relieve una coyuntura crítica en la política mundial de biodiversidad, especialmente en lo que se refiere a los mecanismos de financiación, la biología sintética y el uso de la Información de Secuencia Digital (DSI).La COP estableció el «Fondo de Cali», un fondo mundial destinado a garantizar que las empresas que se beneficien de la DSI contribuyan a la preservación de la biodiversidad. Se anima a las empresas que alcancen determinados umbrales financieros a que aporten un porcentaje de sus beneficios o ingresos a este fondo, destinando al menos la mitad a apoyar a los pueblos indígenas y las comunidades locales. Aunque el fondo puede facilitar y promover una mayor manipulación genética bajo la apariencia de financiación de la conservación, no deja de ser una medida para obligar a las grandes empresas a pagar por datos digitales a los que acceden principalmente de forma gratuita. Datos extraídos de zonas de gran biodiversidad como México, por ejemplo.

La biología sintética también fue un tema clave en esta COP del CDB, con una continua apertura y promoción de esta tecnología. Esto indica que el CDB podría estar a la defensiva cuando se trata de regular técnicas de manipulación genética e información de riesgo. La apertura de la biología sintética y el enfoque singular en la generación de fondos de DSI en el CBD también marca un alejamiento de la verdadera regulación de tecnologías muy riesgosas que afectan principalmente a las regiones más biodiversas del mundo.

La reforma mexicana contrasta con los marcos globales surgidos de la COP16 que, si bien promueven la financiación de la conservación, también podrían abrir vías para la manipulación genética de los recursos naturales. Este contraste plantea importantes dudas sobre las diferencias entre las políticas internacionales y los intereses nacionales para conservar la soberanía alimentaria y la biodiversidad.

Una postura firme en medio de la desregulación mundial de los OMG

Frente a las tendencias mundiales, la decisión de México de prohibir el cultivo de maíz transgénico sirve de modelo clave para proteger la biodiversidad nacional. Al consagrar constitucionalmente esta prohibición, México no sólo protege su rico patrimonio de maíz, sino que también afirma su soberanía sobre las prácticas agrícolas. Esta medida desafía la tendencia predominante de desregulación de los OMG que se está produciendo actualmente en todo el mundo.

Por ejemplo, el gobierno de Nueva Zelanda ha propuesto cambios significativos en su normativa sobre OMG, con el objetivo de eximir a ciertos organismos genéticamente modificados de los controles existentes. Mientras que Nueva Zelanda ha prohibido históricamente la plantación de OMG, el nuevo plan legislativo sugiere eliminar una subclase de plantas, animales y microbios editados genéticamente de la normativa sobre OMG, lo que significa que estarían exentos de las evaluaciones de riesgo previas a la comercialización, los requisitos de trazabilidad y el etiquetado de OMG. Este planteamiento se basa en el supuesto de que estos organismos modificados genéticamente también podrían surgir de la cría convencional, por lo que no necesitan una regulación especial. Un argumento que Navdanya International, entre otros, ha desacreditado por completo como manipulación del lenguaje para eludir las normas de bioseguridad.

Sin embargo, esta propuesta se ha enfrentado a las críticas de científicos independientes. Un informe del Centro de Investigación Integrada en Bioseguridad de la Universidad de Canterbury, dirigido por el Profesor Jack Heinemann, advierte de que, si se aprueba el proyecto de ley, Nueva Zelanda tendría uno de los marcos normativos sobre OMG más permisivos del mundo.

La Unión Europea también ha sido foco de numerosos debates sobre la desregulación de los OMG y la adopción de organismos editados genéticamente. Aunque históricamente la UE ha mantenido una postura reguladora estricta sobre los OMG, los últimos acontecimientos indican un cambio significativo hacia la desregulación, en particular en lo que respecta a los cultivos editados genéticamente. En febrero de 2024, el Parlamento Europeo votó a favor de flexibilizar la normativa sobre nuevas técnicas genómicas (NGT), permitiendo efectivamente que determinados cultivos editados genéticamente eludan los requisitos previos de evaluación de riesgos de los OMG.Aunque se mantienen algunas restricciones -como la exclusión de los cultivos editados genéticamente resistentes a los herbicidas y la prohibición de que las empresas patentan semillas NGT-, esto marca una considerable tendencia desreguladora en Europa. Grupos de defensa del medio ambiente y de los agricultores, como Navdanya International, han criticado duramente esta decisión, argumentando que prioriza los intereses de la agroindustria sobre la sostenibilidad ecológica y la soberanía alimentaria.

Esto viene a demostrar que, mientras otras naciones debilitan sus marcos reguladores bajo la presión de la industria, la postura de México reafirma la importancia de la toma de decisiones democrática en las políticas agrícolas.

Navdanya Internacional en resistencia al bioimperialismo

En marzo de 2024, Navdanya Internacional, en alianza con grupos de la sociedad civil mexicana y varias secretarías mexicanas, organizaron una serie de eventos en México centrados en la resistencia al imperialismo de los transgénicos y en la defensa de la biodiversidad frente a la agenda corporativa. En el transcurso de estos diversos eventos, NI invitó a representantes de movimientos de América Latina de Argentina, Colombia, Bolivia, Costa Rica en colaboración con organizaciones de la sociedad civil mexicana, y secretarias mexicanas, para ayudar a demostrar que esta lucha va más allá de los países individuales.

A través de diálogos, talleres eventos culturales y sesiones estratégicas, estos eventos reforzaron el papel de las comunidades indígenas y campesinas como legítimas guardianas de la biodiversidad, desempeñando un papel crucial en la movilización de la resistencia popular y amplificando la postura de México contra el bioimperialismo en el escenario mundial.

Estos encuentros reunieron a agricultores, líderes indígenas, funcionarios públicos, científicos, ciudadanos y activistas para fortalecer las redes internacionales de resistencia contra el control del agronegocio, así como para mostrar solidaridad en la protección de un centro de origen de la biodiversidad. Asimismo, se subrayó la importancia de reconocer que la biodiversidad está ligada a la identidad cultural y ecológica de los pueblos, y se hizo hincapié sobre la urgencia de proteger las semillas autóctonas de la explotación empresarial en nombre de la soberanía alimentaria y los derechos de los pueblos.

Navdanya International comenzó su participación a raíz de una carta abierta publicada por el Movimiento de Mujeres Diversas por la Diversidad en 2023, en la que se condenaba el acoso de Estados Unidos por forzar la importación de maíz transgénico a México. Mujeres de todo el mundo firmaron la carta exigiendo a los gobiernos:

  • Detener esta estrategia de presionar al Gobierno de México para que acepte el maíz transgénico. México es el reservorio genético del maíz a nivel mundial, el cual debemos preservar.
  • Reconocer y aceptar las decisiones políticas adoptadas democráticamente por un país soberano.
  • Reconocer que las políticas de México se basan en sólidas evidencias científicas internacionales que demuestran los impactos nocivos de los transgénicos y el glifosato en la salud humana y ambiental.
  • Reconocer que la biodiversidad del maíz en México es esencial para la soberanía alimentaria no sólo en México, sino a nivel mundial. Ningún transgénico debe ser introducido en un país que es centro de diversidad.

Conclusiones:

México se erige como un símbolo internacional de la lucha por la conservación de la biodiversidad, ya que en todo el mundo continúan las imposiciones de la agricultura industrial, violando directamente la soberanía y los derechos de los pueblos y la naturaleza, a favor de la agenda corporativa. Frente a esto, construir relaciones basadas en la lucha común y la visión común de un futuro ecológico es algo imprescindible.

Al asegurar un marco legal para proteger el maíz nativo, México crea un importante precedente para otras naciones que buscan recuperar el control sobre su patrimonio agrícola. Sin embargo, la legislación por sí sola no basta. La verdadera soberanía alimentaria y la protección de la biodiversidad requieren:

  • La prohibición total de los OGM nuevos y antiguos, incluidos los organismos editados genéticamente, impidiendo que las semillas corporativas se infiltren en los mercados locales y en las variedades locales.
  • El pleno reconocimiento de la importancia de las comunidades locales como verdaderos custodios y guardianes de la biodiversidad. La biodiversidad no es sólo para uso corporativo, sino que forma parte de una red de vida con la que las comunidades están en comunión.
  • Reforzar las políticas agroecológicas y garantizar que la financiación y la investigación públicas den prioridad a los métodos agrícolas tradicionales y regenerativos.

La decisión de México de prohibir constitucionalmente la siembra de maíz transgénico es una victoria significativa en la lucha por la soberanía alimentaria, la biodiversidad y los derechos de los pueblos. Sin embargo, se enmarca en una lucha más amplia contra las políticas agrícolas y los acuerdos comerciales impulsados por las empresas que socavan la autonomía nacional. La continua autorización de las importaciones de OMG y el retroceso de las prohibiciones anteriores ponen de manifiesto los compromisos a los que se ha visto obligado México bajo la presión de Estados Unidos.

El mundo debe reconocer que la lucha por el maíz es la lucha por la soberanía misma. Como cuna de uno de los cultivos más vitales de la humanidad, la resistencia de México contra el bioimperialismo ofrece inspiración para los movimientos mundiales que trabajan para proteger la biodiversidad, el conocimiento indígena y la agricultura regenerativa. Sólo a través del activismo continuo, la promoción de políticas y la innovación liderada por los agricultores puede esta reforma ser un peldaño hacia un futuro agroecológico y verdaderamente libre de transgénicos.

México prohíbe el maíz transgénico y gana primera batalla a Bayer-Monsanto

Por Zósimo Camacho, Diario Red, 21/03/2025

La sociedad mexicana dio un paso histórico al conseguir que la Constitución prohíba la siembra de maíz genéticamente modificado en su territorio, una medida que generó amplio debate entre sectores agrícolas, científicos, ambientalistas y la sociedad en general. La batalla, sin embargo, no ha concluido.

Los cambios a los artículos 4 y 27 Constitucionales, impulsada por el gobierno federal y respaldada por organizaciones civiles y campesinas, busca proteger la biodiversidad del maíz nativo; preservar un patrimonio cultural único, así como garantizar la soberanía alimentaria y la salud de la población.

Más aún, busca salvaguardar uno de los rasgos identitarios que cohesionan a la nación. “Sin maíz, no hay país”, el grito de batalla en las protestas campesinas, da cuenta, en efecto, de que la preservación de la planta es un asunto de seguridad nacional para México.

Y es que la siembra en territorio mexicano de maíz genéticamente modificado, creado por trasnacionales como Bayer-Monsanto, DevGen-Syngenta, entre otras, terminaría por contaminar y extinguir las variedades de maíz nativo. Es decir, se perderían las razas de la gramínea en la nación que es el centro de origen de la planta.

Ahora la disputa se trasladará a las reformas de las leyes secundarias y, posteriormente, en la interpretación de la normativa en su conjunto. La apuesta de las trasnacionales es que la aplicación de la reforma constitucional resulte inviable y, en los hechos, sea “letra muerta”, es decir, que no se aplique. Le anima un negocio por casi 6 mil millones de dólares anuales sólo en maíz forrajero.

Las organizaciones campesinas, aglutinadas en la coordinación Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, reconocen la “apertura” de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo. El primer borrador de la enmienda constitucional, enviada a principios de 2025, sólo había sido consensuado entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y los grandes empresarios y representantes de las trasnacionales.

Mercedes López Martínez, representante común de la Demanda Colectiva Maíz y directora de la Asociación de Consumidores Orgánicos, destaca la “receptividad de Claudia Sheinbaum ante la carta que envió Sin Maíz No hay País”.

Con ella se abrió la discusión de la iniciativa, cuando parecía que las trasnacionales de la biotecnología conseguirían un propósito largamente anhelado: abrir el mayor mercado mundial de maíz e inundarlo con sus variedades patentadas.

Cabilderos de trasnacionales pierden el debate

La publicación del decreto de reforma, en el Diario Oficial de la Federación este 17 de marzo, concluye un proceso que data del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La posición de las comunidades indígenas y campesinas, centros de investigación y defensores del medio ambiente se contrastó con la de trasnacionales de la biotecnología y del gobierno de Estados Unidos.

Miles de personas participaron en los diálogos auspiciados por el Congreso mexicano, lo que neutralizó las gestiones de los representantes de las multinacionales.

En los foros de debate, los representantes del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), la cámara empresarial de la alta burguesía agrícola mexicana, “fueron ‘apabullados’ por los representantes de las organizaciones campesinas y por los científicos”, celebra López Martínez. Ganaron claramente el debate quienes se oponen a la siembra y consumo de maíz genéticamente modificado.

El CNA dio cobijo a cabilderos de intereses extranjeros y los incorporó a las mesas de diálogo. Incluso fueron recibidos por legisladores cuando las mesas de debate ya habían concluido.

“Sin maíz, no hay país”, el grito de batalla en las protestas campesinas

Un ejemplo ocurrió el 17 de febrero, en el seno de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados. “Voceros de Monsanto y trasnacionales que se hacen pasar por ‘sociedad civil’ fueron ingresados a la reunión” con organizaciones campesinas, informa Mercedes López Martínez.

Presente en la reunión, la doctora en Estudios Latinoamericanos con especialidad en Medio Ambiente, Cambio climático y Soberanía Alimentaria, señala que inclusive acudió a la reunión el empresario Juan Cortina Gallardo, hasta ese día presidente de la CNA, y otros integrantes de la industria de la masa y la tortilla.

La bióloga Érica Hagman Aguilar, quien hasta el 31 de diciembre pasado se desempeñó como directora de políticas y normativa en la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), cuestiona la intromisión de las trasnacionales en las discusiones que corresponden a la sociedad mexicana.

“¿Qué están haciendo los representantes de las empresas, a veces directamente, o disfrazados de organizaciones en los diálogos con las autoridades?”. Se refiere Proccyt y Agro-Bio, asociaciones financiadas por Bayer-Monsanto y Syngenta. “Esas personas son en realidad representantes del oligopolio industrial y se hacen pasar por representantes de la sociedad civil’”.

Y es que recuerda Mercedes López: Bayer-Monsanto destina decenas de miles de dólares al “cabildeo” y a campañas para promover la siembra de organismos genéticamente modificados. Por ello, la aprobación de la protección de las variedades nativas del maíz fue un logro en un contexto de presión del gobierno estadounidense sobre el mexicano.

Diferencias internas

La aprobación de la iniciativa, sin embargo, no fue del todo tersa. Mostró las diferencias al interior del propio gobierno de Claudia Sheinbaum. El 10 de marzo pasado Julio Berdegué Sacristán, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de México, sostuvo en Estados Unidos una reunión con la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins.

Luego del diálogo, el mexicano envió por la red social X un mensaje, en inglés y español, que causó malestar entre las organizaciones campesinas:

“La reforma constitucional para proteger los maíces nativos aprobada por el Congreso de México se refiere exclusivamente al cultivo en nuestro país de determinados tipos de variedades OGM [organismos genéticamente modificados]. La reforma no afecta de ninguna manera la exportación a México de maíz OGM de otros países.”

“¿Por qué declara eso el secretario? ¿No le queda claro lo que establece la reforma?”, condena David Rivero Fragoso, abogade de la Demanda Colectiva Maíz e integrante de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País. Recuerda que la reforma “abarca todo el universo de los maíces genéticamente modificados”.

Considera que ni siquiera hay espacio a la interpretación diversa de la ley. “Para que no haya controversia en cuanto a definiciones, la reforma establece cuál es la definición de maíz genéticamente modificado”.

En el texto constitucional se establece ahora que el maíz que se siembre en “el territorio nacional debe ser libre de modificaciones genéticas producidas con técnicas que superen las barreras naturales de la reproducción o la recombinación, como las transgénicas”.

En efecto, la definición deriva del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología. El instrumento firmado por 170 países, pero no por Estados Unidos y Canadá, señala que un organismo genéticamente modificado es “cualquier organismo vivo que posea una combinación nueva de material genético que se haya obtenido mediante la aplicación de la biotecnología moderna”.

Una ley que no sea “letra muerta”

Las interpretaciones sobre la reforma anticipan que la batalla no está concluida y las trasnacionales, con aliados dentro del gobierno mexicano, buscarán, al menos, que México permita la importación de maíz transgénico tanto para consumo humano como animal.

Más aún, cuando la prohibición del ingreso de maíz genéticamente modificado para consumo humano no es literal.

Érica Hagman, hoy investigadora independiente, advierte que la reforma podría ser sujeta interpretación según los criterios de las autoridades en turno. “No se habla de que la alimentación humana debe de ser libre de maíz transgénico”.

Por ello, David Rivero Fragoso señala que las leyes secundarias y los reglamentos de las entidades de la Federación deberán ser armonizados con la nueva reforma. De éstos dependerá el cumplimiento de los artículos reformados.

Los cambios constitucionales promulgados este 17 de marzo se traducen en cinco ejes de obligada observación:

1) Prohibición total de la siembra de maíz genéticamente modificado: Se prohíbe la liberación al ambiente, incluyendo la siembra, cultivo o cosecha de todo tipo de maíz genéticamente modificado en todo el territorio nacional.

2) Protección de las variedades nativas: Se establecen medidas para preservar y fomentar el uso de las variedades de maíz nativo, con prácticas agrícolas tradicionales y sostenibles.

3) Fomento a la investigación científica: se promueve el mejoramiento genético convencional y la agroecología, con el objetivo de aumentar la productividad y resiliencia del maíz sin recurrir a la modificación genética.

4) Regulación de importaciones: Si bien no se prohíbe la importación de maíz transgénico para consumo humano y animal, se establecen controles más estrictos para garantizar su seguridad y etiquetado adecuado.

5) Sanciones por incumplimiento: Se establecen multas y otras sanciones para quienes violen las disposiciones de la ley, incluyendo la siembra ilegal de maíz transgénico.

En la interpretación a la normativa resalta que no se haya promovido el consumo humano de maíz genéticamente modificado. Sin embargo, las organizaciones campesinas observan que sólo podrán autorizarse las compras de aquellos maíces con riesgo cero a la salud de la población y del medio ambiente. Ningún maíz genéticamente modificado es seguro y, por ello, en los hechos, estará prohibido, aseguran.

Garantizar el abasto de maíz no transgénico para la industria alimentaria y pecuaria requerirá fortalecer la producción nacional y establecer mecanismos de verificación y certificación

Al respecto, Rivero Fragoso argumenta que, más allá de la siembra, cualquier otro uso del maíz genéticamente modificado sólo puede autorizarse mediante una evaluación de riesgos. Ello incluye el consumo. “Entonces se tendría que probar que, por ejemplo, los maíces que se fueran a importar de otros países, como Estados Unidos, no van a generar un riesgo a la salud de las personas o al medio ambiente”.

Además, una evaluación de riesgos debería considerar los hábitos de consumo de México y no basarse en los de Estados Unidos, aclara. “Tiene que cumplir con el análisis de riesgo cero, es decir, tiene que estar libre de amenazas. Si hacemos una interpretación armónica justo de ese artículo, es bastante claro que cualquier otro uso, como lo es el consumo, incluso hasta para la alimentación de los animales, tiene que evaluarse. Es, prácticamente, una prohibición implícita”.

La bióloga Érica Hagman considera que las leyes secundarias deben ser armonizadas “cuidadosamente”, previa revisión “crítica y profunda”. Lo que hoy establece reforma constitucional es que cualquier otro uso del maíz genéticamente modificado debe someterse a evaluaciones de riesgo. El problema es que éstas se basan en criterios generales que no están adaptados, contextualizados, a las condiciones de países como México.

Recuerda que, a nivel internacional, instrumentos como el Codex Alimentarius y el Protocolo de Cartagena fueron cabildeados por el oligopolio agroindustrial. Mientras, en el ámbito nacional, se deberán reformar todas las normativas en la materia porque fueron creadas durante el periodo neoliberal.

“La Ley de Bioseguridad es la ‘Ley Monsanto’. Seguimos bajo esa ley, que no ha sido actualizada desde el 2005. Tiene 20 años que no se actualiza y la biotecnología ha avanzado muchísimo. También se debe revisar y actualizar en esta materia leyes como la General de Salud, la de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente. Todas esas leyes, hay que decirlo, son del período neoliberal.”

Asunto de seguridad nacional

México es reconocido como el centro de origen y diversificación del maíz, con más de 60 variedades nativas que han sido cultivadas y conservadas por comunidades indígenas y campesinas durante 11 mil años. Sin embargo, en las últimas décadas, la introducción de maíz modificado genéticamente para tolerar herbicidas ha generado preocupación por sus posibles impactos en la biodiversidad, la contaminación de variedades nativas y los efectos en la salud humana.

Desde 2013, organizaciones ambientalistas y grupos campesinos han promovido una serie de amparos legales para impedir la siembra de maíz transgénico en el país. Estas acciones judiciales lograron suspender temporalmente los permisos para su cultivo comercial, aunque no se prohibió su importación para consumo humano y animal. La nueva ley viene a consolidar estas demandas y a establecer un marco legal claro que prohíbe de manera definitiva la siembra de maíz genéticamente modificado en territorio nacional.

La aprobación de esta ley ha sido celebrada por organizaciones campesinas, como las que convergen en Sin Maíz No Hay País, ambientalistas, como Greenpeace y Semillas de Vida, así como por comunidades campesinas e indígenas, quienes consideran que es un paso fundamental para proteger la riqueza genética del maíz y garantizar la soberanía alimentaria del país.

Por otro lado, la industria biotecnológica y algunos sectores agrícolas han expresado su desacuerdo. Alegan que la prohibición limita las opciones para aumentar la productividad y competitividad del campo mexicano. Empresas como Bayer-Monsanto insisten, sin presentar evidencia científica, en que los cultivos transgénicos son seguros y pueden coexistir con las variedades nativas.

La implementación de la nueva ley, sin embargo, plantea varios desafíos. Por un lado, México depende en gran medida de las importaciones de maíz, principalmente de Estados Unidos, donde la mayoría del cultivo es transgénico. Garantizar el abasto de maíz no transgénico para la industria alimentaria y pecuaria requerirá fortalecer la producción nacional y establecer mecanismos de verificación y certificación.

Además, será necesario impulsar políticas públicas que apoyen a los pequeños productores de maíz nativo, quienes enfrentan el cambio climático, la falta de acceso a tecnología y la competencia desleal de productos importados. La ley también deberá ser acompañada de campañas de concientización para informar a la población sobre los beneficios de consumir maíz nativo y los riesgos asociados a los transgénicos.

Para la bióloga Érica Hagman, la mayor defensa de los maíces nativos ocurre en el surco y en la mesa. En el primer caso, cuando los campesinos dicen no a los transgénicos y siembran las variedades nativas del maíz, mejoradas naturalmente en un proceso que se transmite de generación en generación. El segundo, cuando las familias optan por preparar tortillas, tamales, pozole y las innumerables presentaciones con la cosecha de las comunidades campesinas y no con el producto empaquetado de la trasnacional.

Evite estos alimentos, podrían dañar sus músculos para siempre

Por Dr. Mercola, Tome Control de su Salud, 15/03/2025

HISTORIA EN BREVE

  • Los alimentos ultraprocesados (UPF, por sus siglas en inglés) aumentan en un 60 % el riesgo de baja masa muscular, un indicador clave de sarcopenia, en adultos jóvenes y de mediana edad
  • El consumo de UPF se relaciona con diversos problemas de salud además de la reducción de la masa muscular, incluyendo la obesidad, diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares
  • Los estudios demuestran que los UPF aumentan la acumulación de grasa intramuscular sin importar la actividad física o el IMC, lo que destaca el impacto de la calidad de la alimentación
  • Los adolescentes que consumen más UPF tienen menos masa muscular y masa corporal magra debido a la falta de nutrientes esenciales como las proteínas
  • Cuando elimina los UPF reduce el consumo de compuestos nocivos como el AL, lo que favorece la función celular y disminuye la grasa muscular

Por el Dr. Mercola

Una investigación reciente destaca que consumir mayores cantidades de alimentos ultraprocesados (UPF) aumenta en un 60 % el riesgo de desarrollar baja masa muscular en adultos jóvenes y de mediana edad.1 Este estudio publicado en Frontiers in Nutrition, llama la atención sobre la creciente preocupación por el consumo de los UPF en las alimentaciones modernas y su impacto en la salud de los músculos.

La baja masa muscular, un indicador clave de la sarcopenia, se caracteriza por la pérdida del tamaño y la fuerza de los músculos. Esta afección no sólo limita sus capacidades físicas, sino que también aumenta la probabilidad de sufrir trastornos metabólicos y eleva su riesgo de mortalidad. Para gozar de buena salud y mantener la independencia a medida que envejecemos, es muy importante mantener una masa muscular adecuada.

El estudio analizó datos de 10 255 adultos de entre 20 y 59 años, y descubrió que el 7.65 % de los participantes se clasificaron con baja masa muscular.2 Las personas en el cuartil más alto de consumo de UPF obtuvieron un promedio de 55.7 % de sus calorías diarias de estos alimentos, en comparación con el 54.62 % de las personas con masa muscular normal.

De acuerdo con los investigadores, “nuestro estudio destaca una relación lineal entre un consumo mayor de UPF y un riesgo elevado de desarrollar baja masa muscular en adultos”.3 Estos hallazgos se suman a un creciente cuerpo de investigación que destaca los riesgos de los alimentos ultraprocesados para la salud.

Los alimentos ultraprocesados se relacionan con diferentes enfermedades crónicas

El consumo de UPF se relaciona con diversos problemas de salud además de la reducción de la masa muscular, incluyendo la obesidad, diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares. Estas afecciones agravan aún más los desafíos que plantea la baja masa muscular, lo que fomenta un círculo vicioso que perjudica el bienestar general.

Para salvaguardar la salud de los músculos y prevenir la aparición de sarcopenia, es necesario resolver el consumo de UPF y tomar decisiones alimenticias informadas para mantener un cuerpo robusto y saludable.

Los UPF se han convertido en un elemento básico en muchos planes alimenticios debido a que son prácticos y no perecederos. Sin embargo, su impacto en la salud de los músculos y la salud general es grave. Estos alimentos no contienen nutrientes esenciales, por lo tanto, tienen un bajo valor nutricional. Este desequilibrio contribuye a una alimentación de mala calidad, lo que es un factor importante en la reducción de la masa muscular.

Cuando consume UPF de manera regular, no solo pierde nutrientes vitales, sino que también aumenta su consumo de compuestos dañinos, incluyendo la grasa omega-6 ácido linoleico (AL). Es por esto que las intervenciones nutricionales son necesarias para mejorar la salud de los músculos y el bienestar general.

Las causas detrás de la disminución de la masa muscular que se relacionan con los UPF son complejas. Un factor importante es el nivel tan alto de procesamiento industrial al que se someten estos alimentos, que a menudo implica agregar azúcares, grasas no saludables y conservadores para mejorar el sabor y la vida útil. La falta de aminoácidos esenciales, que son necesarios para reparar y ayudar a crecer los músculos, es otro problema importante. Sin estos componentes básicos, mantener una masa muscular saludable se convierte en un gran desafío.

Sin embargo, es complicado diagnosticar el impacto de los UPF en la salud de los músculos. A menudo, los síntomas de pérdida de masa muscular, como la debilidad, se atribuyen a otros problemas o al envejecimiento. Esto provoca retrasos en el diagnóstico, e impide que se tomen medidas en el momento oportuno. Los desafíos en el diagnóstico de problemas de salud de los músculos que se relacionan con los UPF se ven agravados por la falta de conciencia sobre los efectos específicos de estos alimentos. Muchas personas desconocen que sus elecciones alimenticias afectan la calidad de sus músculos.

Esta falta de conocimiento hace que incluso cuando los síntomas están presentes, es posible que no se relacionen con el consumo de UPF. Además, los proveedores de atención médica no siempre consideran los hábitos alimenticios como un factor principal en la salud de los músculos y se enfocan en factores de riesgo más convencionales, como la inactividad física, la edad o las enfermedades crónicas. Este descuido a menudo da lugar a la pérdida de oportunidades de intervención temprana y ajustes alimenticios que podrían mejorar la salud de los músculos.

Un estudio relaciona el consumo de alimentos procesados con un aumento de la grasa muscular

Un estudio realizado por investigadores de la Sociedad Radiológica de Norteamérica también buscó comprender cómo el consumo de alimentos ultraprocesados afecta la salud de los músculos, al observar solo la acumulación de grasa dentro de los músculos. Los investigadores intentaron determinar si existe una relación entre el consumo de UPF y la degeneración del tejido muscular.

Al centrarse en los participantes de la Iniciativa de Osteoartritis, el estudio incluyó a personas que estaban en riesgo de desarrollar pero que aún no tenían osteoartritis radiológica de cadera o rodilla, lo que garantiza una población específica y controlada para la investigación.4

El estudio involucró a 666 participantes con una edad promedio de casi 60 años y un índice de masa corporal (IMC) promedio de 27.1. Estas personas fueron seleccionadas para excluir a las con problemas de articulaciones graves, lo que permitió a los investigadores observar el impacto de los UPF en la calidad muscular sin la interferencia de los síntomas avanzados de osteoartritis.5

Uno de los hallazgos clave fue que un consumo mayor de UPF se relaciona con un aumento de la grasa intramuscular. Esta relación se midió con los grados de Goutallier (GG), que varían desde ninguna veta grasa hasta más del 50 % de señal grasa en el músculo. El estudio descubrió que por cada aumento de desviación estándar en el consumo de UPF, hubo un aumento de casi un grado en la grasa intramuscular general.6

Esto significa que a medida que las personas consumen más alimentos procesados, sus músculos acumulan más grasa, lo que afecta la función y la salud de los músculos. De manera interesante, el estudio también reveló que este aumento de grasa muscular no se relacionó con la cantidad total de calorías diarias, ni estuvo influenciado por los niveles de actividad física de los participantes o su IMC.

Esto sugiere que la calidad de la alimentación, en especial el consumo de UPF, desempeña un papel muy importante en la salud muscular independiente de estos otros factores.7

Los investigadores dividieron los grupos musculares en diferentes categorías: todos los músculos combinados, flexores, extensores y aductores. Descubrieron que la relación entre el consumo de UPF y el aumento de grasa fue significativa para todos los músculos, así como para los flexores y aductores. Sin embargo, esta relación no fue importante para los extensores. Esto indica que el consumo de UPF afecta a ciertos grupos de músculos más que a otros.8

Además, el estudio destacó que la calidad de la nutrición podría ser un objetivo clave para mejorar la salud de los músculos. Al demostrar que el consumo de UPF se relaciona con una cantidad mayor de grasa intramuscular, la investigación señala la importancia de tomar buenas decisiones alimenticias para mantener la calidad de los músculos y prevenir la infiltración de grasa.9

La metodología del estudio implicó evaluaciones detalladas de las alimentaciones de los participantes utilizando un Cuestionario de Frecuencia Alimentaria basado en la Clasificación NOVA, que categoriza los alimentos según su nivel de procesamiento.

Los UPF, clasificados como grupo NOVA 4, suelen procesarse de manera industrial para mejorar el sabor y la vida útil, pero a menudo carecen de nutrientes esenciales.10 Al utilizar modelos de regresión lineal y ajustar diversos factores demográficos y de estilo de vida, el estudio aseguró que los hallazgos fueran sólidos y atribuibles al consumo de UPF.11

El consumo elevado de alimentos procesados reduce la masa muscular en los adolescentes

Otro estudio examinó cómo consumir muchos alimentos ultraprocesados afecta la salud de los músculos en adolescentes de Brasil.12 Los investigadores querían determinar si existía una relación entre el consumo de UPF y la cantidad de masa muscular que tenían estos jóvenes. Se centraron en 1 525 adolescentes de 18 a 19 años de la cohorte de nacimiento de São Luís en Brasil. Al seleccionar este grupo específico, el estudio aseguró que los resultados fueran relevantes para los adolescentes en una etapa clave de crecimiento y desarrollo.

El estudio descubrió que los adolescentes que consumieron más UPF tuvieron una masa muscular y masa corporal magra menor.13 La masa corporal magra se refiere al peso completo excepto la grasa, incluyendo músculos, huesos y órganos. Este hallazgo es preocupante porque la masa muscular es importante para la fuerza general, el metabolismo y la salud física.

Los investigadores descubrieron que por cada aumento del 1 % en el porcentaje de calorías provenientes de los UPF, hubo una disminución de 0.04 kilogramos en la masa muscular y de 0.01 kg/m en la masa corporal magra2.14

El estudio destacó que los UPF suelen tener un contenido alto de carbohidratos y grasas refinadas, pero un bajo contenido de proteínas.15 Los carbohidratos refinados, como el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, proporcionan energía rápida, pero fomentan el almacenamiento de grasa cuando se consumen en exceso. Las grasas, en especial las no saludables como el AL, también contribuyen al aumento de peso y otros problemas. Por otro lado, la proteína es esencial para construir y mantener el tejido muscular.

Cuando los adolescentes consumen una alimentación rica en UPF, pierden la proteína necesaria para que el músculo crezca y se repare, lo que contribuye a una menor de la masa muscular. Además, el estudio descubrió que los adolescentes con un consumo mayor de UPF también tendían a tener valores de IMC más bajos en comparación con sus pares que comieron menos alimentos procesados.16

Aunque un IMC más bajo puede parecer positivo a primera vista, en este contexto indica una pérdida de músculo en lugar de grasa. El tejido muscular es más denso y metabólicamente más activo que la grasa, lo que significa que quema más calorías incluso en reposo. Por lo tanto, una disminución de la masa muscular afecta la salud general y la tasa metabólica.

Uno de los mecanismos clave detrás de los hallazgos del estudio es el impacto de los UPF en el consumo de proteínas.17 Las proteínas son los componentes básicos de los músculos, y el consumo inadecuado de proteínas conduce al desgaste muscular. Los adolescentes que dependen en gran medida de los UPF a menudo no obtienen suficiente proteína para mantener sus cuerpos en crecimiento, lo que da como resultado músculos más débiles y un rendimiento físico menor.

Además, el estudio sugiere que la exposición temprana a niveles elevados de UPF tiene consecuencias a largo plazo.18 La adolescencia es un período importante para el desarrollo muscular, y el crecimiento muscular inadecuado durante estos años provoca déficits duraderos en la fuerza muscular y el metabolismo. Esto subraya la importancia de promover hábitos alimenticios más saludables entre los adolescentes para garantizar que desarrollen cuerpos fuertes y saludables.

Cómo combatir la acumulación de grasa muscular a causa de los alimentos ultraprocesados

La relación entre los alimentos ultraprocesados y el deterioro de la salud de los músculos es claro, pero usted tiene el poder de proteger y mejorar la calidad de sus músculos con cambios estratégicos en la alimentación y el estilo de vida. A continuación, se explica cómo tratar este creciente problema desde su raíz:

1. Eliminar por completo los alimentos ultraprocesados: este es un paso necesario, ya que estos alimentos contienen grasas no saludables, carbohidratos refinados y aditivos artificiales que contribuyen a la acumulación de grasa muscular y a la mala salud. Asimismo, los alimentos ultraprocesados son una fuente importante de AL, que se ha disparado en las alimentaciones occidentales desde mediados del siglo XX. Este crecimiento coincide con el aumento de enfermedades metabólicas crónicas.

El exceso de AL altera la función mitocondrial, reduce la producción de energía celular y dificulta la reparación y regeneración celular. También forma metabolitos que interfieren con la señalización de la insulina y promueven una inflamación crónica de bajo grado, lo que complica aún más los desequilibrios metabólicos y acelera la progresión de enfermedades crónicas.

Al eliminar los alimentos ultraprocesados, reduce su consumo de AL, lo que favorece una función celular más saludable y reduce el riesgo de que se infiltre la grasa muscular.

2. Priorizar las fuentes de proteínas de alta calidad: un consumo equilibrado de proteínas favorece el mantenimiento muscular y la salud general, se recomienda que mantenga el consumo de proteínas en 0.8 gramos por libra de peso corporal ideal, y asegúrese de que un tercio de la proteína provenga de fuentes ricas en colágeno, como el caldo de huesos, para favorecer la masa muscular y la función metabólica.

3. Optimizar el movimiento diario y el entrenamiento de fuerza: la actividad física regular, incluyendo el entrenamiento de resistencia, mejora la calidad muscular y previene la infiltración de grasa. Combine comidas ricas en proteínas con ejercicio para maximizar los beneficios del desarrollo de los músculos. Incorpore una caminata diaria a su rutina para mejorar el metabolismo y favorecer la salud de los músculos.