Mujeres, comida y cuidados

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Por Esther Vivas, Público.es, 8 de marzo de 2014

“Se trata, como dicen las economistas feministas, de colocar la vida en el centro. Visibilizar, valorar y compartir dichos trabajos de cuidados, y la naturaleza. Hacer visible lo invisible, mostrar la parte oculta del “iceberg”. Valorar estas tareas como imprescindibles, reconocer quienes las ejercen y otorgarles el lugar que se merecen. [Leer más…]

Foro: impactos de la minería en las condiciones de vida de las mujeres, las comunidades y la justicia de género

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Por Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras del Medio Ambiente, 5 de diciembre de 2013

Con la participación de los jueces de agua,  presidentes zonales y directorio en pleno de la Asociación de Regantes de Challapata, el jueves 28 de noviembre se realizó el Foro: Impactos de la Minería en  las condiciones de vida de las mujeres, las comunidades y la Justicia de Género, teniendo como expositoras a mujeres articuladas en la Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra. [Leer más…]

El hambre y las mujeres

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Por Gabriela Rodríguez, La Jornada, 25 de enero de 2013

En el desarrollo de la espectacular Cruzada Nacional contra el Hambre lo más difícil será que quienes encabezan la nueva administración nos convenzan de que se trata de un cambio estructural y no de un proyecto asistencialista, que se atacarán las causas profundas del hambre y la pobreza, que se irá más allá de la simulación ante los compromisos de México con el programa Hambre Cero, de la ONU. Porque realmente el reto es inverosímil: ¿cómo reducir a cero el hambre, terminar con la desnutrición infantil, aumentar la producción de alimentos y el ingreso de los productores agrícolas sin cambiar el programa económico y laboral de Enrique Peña Nieto? [Leer más…]

Comunicado frente Río+20 de feministas y mujeres convocadas en el territorio global de las mujeres

Rio feministas, feminist

Rio feministas, feministPor AWID, 21 de junio de 2012

Las organizaciones feministas y de mujeres de diferentes países, reunidas en el Territorio Global de las Mujeres, de la Cúpula de los Pueblos, nos manifestamos frente a los gobiernos que participan de la Conferencia de Rio+20 para denunciar la sistemática violación de los mínimos compromisos asumidos en la Eco 92 y las falsas soluciones para alcanzar el desarrollo sustentable basadas en la comercialización de la naturaleza, y la profundización de un modelo de producción y consumo que es inequitativo e insustentable. La urgencia de los límites naturales hace aun mas dramática las decisiones que los gobiernos asumen para enfrentar las causas estructurales de la crisis sistémica.

La crisis global del sistema capitalista sigue explotando los bienes comunes, privatizando los recursos naturales y mercantilizando el acceso a los derechos. Una crisis que tiene sus raíces en la perversa combinación entre el capitalismo, el patriarcado y el racismo – sistemas que estructuran las desigualdades e injusticias, por la militarización, por la división sexual del trabajo, por el racismo ambiental, por la violación de los cuerpos de las mujeres, entre otras formas de dominación y explotación de las mujeres en nuestro mundo y en nuestras sociedades.

Esta crisis es civilizatoria. Abarca elementos económicos y financieros, pero también políticos, ambientales, culturales y sociales. Conlleva destrucción de la biodiversidad y de los recursos naturales, al tiempo que permite la consolidación de nuevas formas del patriarcado que incentivan y sostienen la criminalización de la acción de los movimientos sociales.

Rechazamos la imposición de un modelo económico y de desarrollo que genera y aumenta las desigualdades. Que destruye la naturaleza y la mercantiliza inventando, cínicamente, una “economía verde” que aumente las tasas de crecimiento y la ganancia de los mercados. Un modelo que prefiere salvar a la banca y los banqueros aunque la precariedad, el desempleo y el paro dejen en la calle a millones de personas. Un modelo basado en el lucro y la competencia, donde más importante que la ciudadanía de las personas es su cualidad de consumidores. Un sistema que para salir de la crisis que él mismo generó, se apoya en fuerzas retrógradas y fundamentalistas.

El movimiento de mujeres y feminista ha participado activamente de Rio 92, ha luchado y sigue luchando todos los días para efectivar los derechos humanos y, en particular, los derechos humanos de las mujeres y cuestionar las bases del sistema capitalista. Nuestros movimientos no se han callado durante todos esos años, cuando muchos gobiernos y organismos internacionales no cumplieron y no rindieron cuentas sobre los compromisos asumidos en la Rio 92.

Hoy, en la Rio+20, vinimos denunciar la evidente tentativa de volver hacia atrás en relación a la garantía de los derechos y de la justicia socio ambiental. Llamamos a l@s representantes de los países en la Rio+20 y, en particular, al gobierno brasileño, lo cual está coordinando las negociaciones, a mantener el compromiso con los derechos humanos ya conquistados, incluso los derechos sexuales y reproductivos, asumiendo la obligatoriedad de su instrumentación con las políticas públicas universales.

Repudiamos la acción ilegítima del G20, que, reunido ahora en México, pretende traer un paquete de medidas ya definidas, secuestrando a la democracia de un sistema internacional multilateral, instaurando una agenda de profundización de la comercialización del sistema económico y mercantilización de los derechos, así como la captura de las corporaciones de las Naciones Unidas por parte de las multinacionales que pretenden sustituir los derechos que deben ser garantizados por los estados por servicios.

Demandamos de los gobiernos y organismos internacionales presentes en Rio + 20 no retroceder en los compromisos asumidos por los Estados, en términos de derechos humanos. Instamos los Estados-miembros presentes en esa Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable a tomar medidas efectivas y asignar lo recursos necesarios para hacer cumplir lo pactado en Eco-92, Viena-93, Cairo 94, Beijing 95, Durban 2001.

Demandamos el efectivo cumplimiento de los derechos humanos, individuales y colectivos, derechos sociales, culturales, ambientales, derechos reproductivos, derechos sexuales de mujeres y niñas, derechos económicos, derecho a la educación, derecho a la seguridad y a la soberanía alimentar, derecho a la ciudad, a la tierra, al agua, derecho a la participación política equitativa e igualitaria.

Rechazamos la falsa solución representada por la llamada “economía verde”, un instrumento que hace avanzar, y no retroceder, el impacto depredador de la mercantilización y de la comercialización de la vida, promovidas por el capitalismo.

Finalmente, afirmamos que no reconocemos la validez de compromisos gubernamentales expresados en la forma de programas mínimos, incapaces de cumplir con la responsabilidad pública que los gobiernos y organismos internacionales deberían asumir para garantizar los derechos humanos de las mujeres. No aceptamos paliativos, que dejen intocadas las causas estructurales de los problemas sociales, económicos y ambientales, reproduciendo y agravando las múltiples formas de desigualdades vividas por las mujeres, así como las injusticias socio ambientales.

No nos bastan ni objetivos reducidos, como los ODM, ni tampoco los que se plantean ahora – las Metas del Desarrollo Sustentable, que se proponen fuera del marco de los derechos humanos, abriendo camino a la privatización y la participación de las empresas multinacionales.

Demandamos el efectivo cumplimiento de los derechos de todos los pueblos del mundo a sus territorios y sus modos de vida. Defendemos el derecho de nosotras mujeres a la igualdad, autonomía y libertad, en todos los territorios donde vivimos y en especial el de nuestros cuerpos, que es nuestro primer territorio.

 

Este Alimento “Saludable” Tiene Amplios Efectos Secundarios Sexuales

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cocinar embarazo, cooking, pregnancyPor Dr. Mercola, 14 de Junio de 2012

Si usted está embarazada o piensa tener un bebé, es posible que desee echar un vistazo a una nueva investigación sobre los efectos de los estrógenos de las plantas, como los encontrados en la planta de la soya, y que tienen relación con el feto.

De acuerdo con el Medical News Todayi, un artículo publicado en Biology Reproductionii sugiere que la exposición de productos químicos estrogénicos en el útero o durante la infancia tiene el potencial de afectar negativamente la fertilidad de la mujer en su edad adulta.

Esto coincide con investigaciones anteriores sobre los efectos neonatales por la exposición a la planta o a los estrógenos ambientales. En estudios con ratones, los investigadores encontraron que las causas de infertilidad incluyen:

    Falla al ovular Disminución de la capacidad del oviducto para apoyar el desarrollo del embrión antes de la ovulación, y Falla en el útero para apoyar la implantación efectiva de los embriones en estado de blastocisto

De acuerdo con Medical News Today:

“Ahora, el equipo informa que la exposición neonatal a la genisteína cambia el nivel de la respuesta inmune en el oviducto del ratón, conocido como la respuesta inmune de la mucosa. Algunos de los genes de respuesta inmune fueron alterados a partir del momento del tratamiento con genisteína, mientras que otros fueron alterados mucho más tarde, cuando el ratón se encontraba en etapa de embarazo temprana.

Juntos, estos cambios causaron una alteración nociva a la respuesta inmune y con el apoyo del oviducto comprometido con el desarrollo preimplantacional de embriones, ambos, probablemente contribuyen a la infertilidad”.

Dado que el desarrollo humano de la zona reproductiva continúa a través de la pubertad, los investigadores creen que la exposición a productos químicos estrogénicos en las mujeres en forma de feto, bebé, niño y adolescente, podría tener un impacto sobre su fertilidad. Los autores sugieren que la reducción del uso de la fórmula para bebés a base de soya sería un paso hacia el mantenimiento de la salud reproductiva femenina.

Una investigación anterior también descubrió que el compuesto de genisteína afecta el esperma que nada hacia el óvulo. Incluso pequeñas dosis del compuesto en el tracto femenino podría destruir los espermatozoides, que puedan en primer lugar, afectar su capacidad para concebir.

¿Todavía Cree Usted Que la Soya es un Alimento Saludable?

La soya contiene compuestos llamados fitoestrógenos o isoflavonas, las cuales se ha descubierto producen una variedad de leves acciones hormonales en el cuerpo humano al imitar a la hormona sexual estrógeno. Un incremento del riesgo de cáncer de mama es otro riesgo potencial, especialmente si usted ha estado expuesto desde el nacimiento a grandes cantidades de compuestos que imitan al estrógeno.

Para empeorar las cosas, a menos que usted compre productos de soya 100% orgánica certificada por la USDA, es probable que usted este consumiendo soya genéticamente modificada, o que este alimentando a su bebé con ella, o cualquier otro producto genéticamente modificado. La soya en particular se ha vinculado con serios problemas de fertilidad.

El glifosato, el ingrediente activo del Roundup, también ha sido implicado por causar abortos involuntarios, y tanto la soya convencional como la soya genéticamente modificada son normalmente tratadas con altas dosis de este herbicida.

En términos generales, los peligros para la salud de los productos de soya no fermentada – particularmente las variedades genéticamente modificadas – son tan graves y numerosas, que yo le recomiendo evitarlos por completo, ya sea que esté planeando embarazarse o no. Pero está claro que es una preocupación en particular para las mujeres embarazadas.

Por favor, también entienda que muchos suplementos utilizan lecitina, que es normalmente hecha de soya genéticamente modificada. Hemos hecho una cuidadosa investigación para evitar el uso de la lecitina de soya en cualquiera de nuestros suplementos y pusimos un derivado del girasol orgánico en su lugar. Si usted toma suplementos, por favor asegúrese de encontrar un proveedor que también evite la lecitina de soya.

Desafortunadamente, muchos estadounidenses que están comprometidos con un estilo de vida saludable, han sido engañados y manipulados al creer que los productos de soya no fermentada y procesada, como la leche de soya, queso de soya, hamburguesas de soya y el helado de soya son buenos para ellos.