Oro Negro: Biocarbón, una solución global para la conservación del suelo y la captura de carbono

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Por Rachel Kastner

El biocarbón, un remedio natural usado por las antiguas poblaciones del Amazonas, ha sido redescubierto por científicos que buscan combatir el impacto del cambio climático.

Si bien el biocarbón ha existido desde tiempos remotos, pocas personas saben qué o conocen sus cualidades para alimentar la composta, aumentar la fertilidad del suelo, capturar carbono y aumentar la habilidad de retención de agua del suelo.

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El cambio climático, un detonador de la crisis alimentaria y precios altos

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El aumento de fenómenos causados por el clima extremo podría causar escasez de alimentos y, con ello, detonar conflictos sociales

Por CNN, 13 de marzo de 2013

A veces Jaria Faraj Ali tiene tanta hambre que se amarra una bufanda alrededor de su cintura para sentirse más cómoda.La madre yemení de seis le dijo al grupo internacional de ayuda Oxfam que ahora ha empezado a pedir dinero en las calles por los altos precios de la comida y los ingresos insuficientes.

Asif Masih, de 28 años, dice que tiene dos trabajos para comprar comida suficiente en Pakistán. “Manejo un taxi medio tiempo y también trabajo en una oficina, porque de otra manera mi familia y yo no podríamos comer”, dijo a CNN. [Leer más…]

Las sociedades sustentables, única opción

cambio climatico, climate change

cambio climatico, climate change• Ante las actuales condiciones que prevalecen en el planeta, no hay otra alternativa, o el colapso
• El cambio climático sintetiza la crisis general al equilibrio ecológico de carácter global

Por Boletín UNAM-DGCS-392, 22 de junio de 2012

El cambio climático sintetiza la crisis general al equilibrio ecológico de carácter global. Asimismo, las zonas urbanas cubren el dos por ciento de la superficie terrestre y consumen dos terceras partes de la energía mundial. Dotarlas de ese requerimiento y de tecnologías limpias es un reto que puede llevarse a cabo, siempre que haya equilibrio entre escasez y consumo excesivo de combustibles fósiles, plantearon expertos universitarios.

Víctor Manuel Toledo Manzur, del Instituto de Ecología (IE), señaló que ante las actuales condiciones que prevalecen en el planeta, no hay otra opción más que las sociedades sustentables o el colapso.

El universitario tiene su propia definición de cambio climático: “No hay solución moderna a la crisis de modernidad”. Como está probado, el fracaso de modelos económicos impuestos en todo el mundo sugiere cambios en valores sociales, en hábitos de consumo de la civilización, así como en la economía.

“La temperatura ha aumentado, la Tierra tiene fiebre, como los seres humanos. Es una llamada de atención”. El cambio climático sintetiza la crisis general al equilibrio ecológico de carácter global, dijo.

Al respecto, citó tres capítulos recientes que han afectado al mundo: los incendios forestales en México, Brasil, Canadá, Centroamérica e Indonesia, entre marzo y junio de 1997, incluso 1998. La canícula europea que cobró la vida de miles de personas, particularmente de la tercera edad, en Francia, España, Portugal y otras naciones, en agosto de 2003. La devastación de Katrina y otros huracanes en 2005; el incremento en la potencia de estos fenómenos está relacionado al calentamiento global.

Millones en el mundo

En tanto, Claudia Sheinbaum, del Instituto de Ingeniería (II), comentó que en el mundo “hay mil 400 millones de habitantes sin acceso a la luz eléctrica, y existen dos mil 700 millones de personas que utilizan biomasa tradicional para cocinar”.

Así pues, dotar de energía, combustible y tecnologías limpias es un reto que bien puede llevarse a cabo, siempre que haya equilibrio entre escasez y consumo excesivo de combustibles fósiles.

El uso de estos últimos en el orbe se dedica, en primer orden, a la generación eléctrica y, en segundo, al transporte; en México sucede a la inversa, el primer sitio es para transportes, el segundo para electricidad, el tercero a la industria, el cuarto al consumo propio, seguido del residencial, comercial y agropecuario.

En cuanto a la mayor cantidad de emisiones, China, apoyada en el carbón, tiene el primer lugar; Estados Unidos el segundo; le siguen India, Rusia y Japón. México aporta el 1.8 por ciento, está entre las 15 naciones más activas en este rubro.

En su oportunidad, Gian Carlo Delgado, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), abordó el tema de urbanismo en relación al cambio climático.

Estableció que hay una docena de hipérpolis que cuentan entre 20 y 30 millones de habitantes, y más de un centro megápolis, entre uno y cinco millones. Las zonas urbanas cubren el dos por ciento de la superficie terrestre y consumen dos terceras partes de la energía mundial.

En una proyección de consumo de biomasas, particularmente en materiales de construcción, se reportaron incrementos de 12 a 34 veces; para el año 2000 fueron 48 mil toneladas, y tan sólo una década después, la cifra llegó a 60 mil.

Lo anterior impacta en términos ecológicos; el ciclo biogeoquímico del nitrógeno y del fósforo, entre otros elementos, así como el uso humano del agua dulce, están cerca de rebasar las fronteras ecológicas planetarias.

 

Las sociedades sustentables, única opción

Cambio Climatico, climate change

Cambio Climatico, climate changePor Boletín UNAM-DGCS-392, 22 de junio de 2012

• Ante las actuales condiciones que prevalecen en el planeta, no hay otra alternativa, o el colapso
• El cambio climático sintetiza la crisis general al equilibrio ecológico de carácter global

El cambio climático sintetiza la crisis general al equilibrio ecológico de carácter global. Asimismo, las zonas urbanas cubren el dos por ciento de la superficie terrestre y consumen dos terceras partes de la energía mundial. Dotarlas de ese requerimiento y de tecnologías limpias es un reto que puede llevarse a cabo, siempre que haya equilibrio entre escasez y consumo excesivo de combustibles fósiles, plantearon expertos universitarios.

Víctor Manuel Toledo Manzur, del Instituto de Ecología (IE), señaló que ante las actuales condiciones que prevalecen en el planeta, no hay otra opción más que las sociedades sustentables o el colapso.

El universitario tiene su propia definición de cambio climático: “No hay solución moderna a la crisis de modernidad”. Como está probado, el fracaso de modelos económicos impuestos en todo el mundo sugiere cambios en valores sociales, en hábitos de consumo de la civilización, así como en la economía.

“La temperatura ha aumentado, la Tierra tiene fiebre, como los seres humanos. Es una llamada de atención”. El cambio climático sintetiza la crisis general al equilibrio ecológico de carácter global, dijo.

Al respecto, citó tres capítulos recientes que han afectado al mundo: los incendios forestales en México, Brasil, Canadá, Centroamérica e Indonesia, entre marzo y junio de 1997, incluso 1998. La canícula europea que cobró la vida de miles de personas, particularmente de la tercera edad, en Francia, España, Portugal y otras naciones, en agosto de 2003. La devastación de Katrina y otros huracanes en 2005; el incremento en la potencia de estos fenómenos está relacionado al calentamiento global.

Millones en el mundo

En tanto, Claudia Sheinbaum, del Instituto de Ingeniería (II), comentó que en el mundo “hay mil 400 millones de habitantes sin acceso a la luz eléctrica, y existen dos mil 700 millones de personas que utilizan biomasa tradicional para cocinar”.

Así pues, dotar de energía, combustible y tecnologías limpias es un reto que bien puede llevarse a cabo, siempre que haya equilibrio entre escasez y consumo excesivo de combustibles fósiles.

El uso de estos últimos en el orbe se dedica, en primer orden, a la generación eléctrica y, en segundo, al transporte; en México sucede a la inversa, el primer sitio es para transportes, el segundo para electricidad, el tercero a la industria, el cuarto al consumo propio, seguido del residencial, comercial y agropecuario.

En cuanto a la mayor cantidad de emisiones, China, apoyada en el carbón, tiene el primer lugar; Estados Unidos el segundo; le siguen India, Rusia y Japón. México aporta el 1.8 por ciento, está entre las 15 naciones más activas en este rubro.

En su oportunidad, Gian Carlo Delgado, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), abordó el tema de urbanismo en relación al cambio climático.

Estableció que hay una docena de hipérpolis que cuentan entre 20 y 30 millones de habitantes, y más de un centro megápolis, entre uno y cinco millones. Las zonas urbanas cubren el dos por ciento de la superficie terrestre y consumen dos terceras partes de la energía mundial.

En una proyección de consumo de biomasas, particularmente en materiales de construcción, se reportaron incrementos de 12 a 34 veces; para el año 2000 fueron 48 mil toneladas, y tan sólo una década después, la cifra llegó a 60 mil.

Lo anterior impacta en términos ecológicos; el ciclo biogeoquímico del nitrógeno y del fósforo, entre otros elementos, así como el uso humano del agua dulce, están cerca de rebasar las fronteras ecológicas planetarias.

 

Buscará Río+20 acuerdo para salvar el planeta

Rio 20 verde

Rio 20 verdePor Milenio Diario, 11 de  junio de 2012

La cumbre se llevará a cabo del 20 al 22 de junio con la presencia de 130 jefes de Estado y de Gobierno, así como de decenas de miles de miembros de ONGs, industriales, militantes y representantes de pueblos

París • La cumbre sobre desarrollo sostenible de Río de Janeiro (Río+20) tanteará soluciones a la degradación del planeta del 20 al 22 de junio, en un clima de discrepancias y de intereses enfrentados, veinte años después de la Cumbre de la Tierra que dio la señal de alarma.

El presidente francés, François Hollande, uno de los pocos mandatarios de potencias occidentales que ya confirmó su asistencia, advirtió sin embargo del riesgo de “fracaso” y urgió a una “toma de conciencia” para impulsar en la agenda la cuestión ecológica, relegada a un segundo plano por la crisis económico – financiera mundial.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentará un informe con constataciones contundentes: alza de emisiones de gases de efecto invernadero, acumulación de residuos, disminución rápida de las reservas de peces, amenazas para la biodiversidad y falta de agua potable para millones de personas.

Acudirán a Río unos 130 jefes de Estado y de Gobierno, así como decenas de miles de miembros de ONGs, industriales, militantes y representantes de pueblos originarios.

Esta será la cuarta cumbre de desarrollo sostenible de la historia, después de las de Estocolmo en 1972, Río de Janeiro en 1992 y Johannesburgo en 2002.

Los debates estarán centrados en la “economía verde” (energías renovables, selección de residuos, construcciones productoras de energía), en el refuerzo de instancias mundiales decisorias y en el eventual establecimiento de “metas de desarrollo sostenible” mensurables y ambiciosas. “Un verdadero programa de rescate mundial”, afirma el responsable de una ONG.

“No hay espacio para la duda” ni para “la parálisis de la indecisión”, afirma Achim Steiner, director general del PNUMA.

Pero la desconfianza impera

En las negociaciones informales sobre el acuerdo que los participantes deberían firmar el 22 de junio, cada país y cada grupo de interés defendió sus posiciones con vehemencia.

Al concluir la última ronda, los delegados sólo habían alcanzado acuerdos sobre 70 de los 329 puntos de discusión (un 21% del total). Y la mayoría versaban sobre generalidades forzosamente consensuales.

Las divergencias seguían en cambio vivas sobre asuntos esenciales, como el cambio climático, los océanos, la alimentación y la agricultura, así como sobre la definición de las metas, las transferencias de tecnología y la economía verde.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó la semana pasada a los gobiernos a mostrar más flexibilidad, al indicar que los problemas del futuro del planeta “deben anteponerse a los intereses nacionales o a los intereses de grupos”.

Para el director general de la ONG de defensa del medio ambiente WWF (World Wilde Fund for Nature), Jim Leape, “hay dos escenarios posibles: un acuerdo tan limitado que carecería de sentido, o un fracaso total”.

Muchos participantes recuerdan con nostalgia el entusiasmo generado por la Cumbre de la Tierra hace dos décadas, pero que hoy parece difícil de resucitar.

“El mundo está ahora centrado en la crisis económica, la crisis financiera, está inquieto por cierto número de conflictos, (como) el de Siria”, afirmó el mandatario francés la semana pasada, en la apertura de un foro en París sobre el medio ambiente.

Una nueva ronda de discusiones se llevará a cabo en Río del miércoles al viernes, pero las dificultades son tantas que podría prolongarse hasta la inauguración de la Cumbre.

Los días previos a la cumbre se llevará a cabo en Río una Cumbre de los Pueblos, que espera reunir a cerca de 20 mil participantes por día en el parque de Flamengo (zona sur), con la expectativa de lograr que Río+20 sea algo más que “un mero fantasma del pasado”.

“Vemos Río+20 sin esperanzas, sin una voluntad política de cambiar las cosas por parte de los países (participantes)”, dijo Bazileu Alves Margarido, de la ONG Instituto Democracia y Desarrollo Sostenible.