Por Ignacia, Yo no quiero transgénicos, 24 de octubre de 2012
Los norteamericanos están comiendo su peso y más en alimentos genéticamente manipulados cada año, muestra un nuevo análisis del Grupo de Trabajo Medioambiental (Environmental Working Group). En promedio, la gente come un estimado de 85,5 kilos de alimentos genéticamente manipulados en un período de 12 meses. El típico adulto norteamericano pesa 81,1 kilos.Esta figura eleva una interrogante: si planeas comer tu peso de cualquier cosa al año, no querrías asegurarte que fuera algo seguro de comer?
Por increíble que parezca, virtualmente no se han hecho estudios de salud a largo plazo sobre el consumo de alimentos genéticamente manipulados.
Y no se vislumbran estudios en algún tiempo cercano. El gobierno no está haciendo esta clase de estudio, y no está requiriéndolo de la industria alimentaria. Ni siquiera hace posible que los científicos independientes los realicen, ya que bajo la ley, aquellos que poseen patentes sobre alimentos genéticamente manipulados deciden, en la mayoría de los casos, qué pruebas pueden- y no pueden- ser llevadas a cabo.
Como resultado, el jurado aún delibera – de hecho, ni siquiera ha escuchado la evidencia—sobre si los alimentos genéticamente manipulados puedan causar problemas de salud. Y la respuesta a esta pregunta probablemente seguirá inconclusa por varios años.
Así que, ¿qué pueden hacer los consumidores por mientras? No mucho – a no ser que exijan el etiquetado de alimentos genéticamente manipulados. Por lo menos, así los consumidores sabrían si la comida que están comprando contiene ingredientes genéticamente manipulados, y podrían decidir por sí mismos si eso es lo que quieren para ellos y sus familias.
Este básico tema del derecho a saber sólo se convertirá en más importante en el futuro, ya que se espera que el consumo de alimentos genéticamente manipulados crezca sustancialmente.

