El fin del mundo y los hombres y mujeres de maíz

31/12/2012

El fin del mundo y los hombres y mujeres de maíz

Por Silvia Ribeiro, La Jornada, 29 de diciembre de 2012

El 21 de diciembre 2012 marcó el inicio de un nuevo baktún, un periodo de 394 años solares, según la cuenta larga de los mayas y su sofisticado conocimiento astronómico. En una época donde la cultura dominante banaliza todo, el momento se cargó de significados contradictorios, para algunos el fin del mundo (ante la falta de sentido, el apocalipsis vende), para otros el inicio de una nueva era, o simplemente, un momento de reflexión. Para los pueblos que aún conservan una relación de respeto con la tierra y el entorno, el tiempo es definitivamente mucho más que un sexenio, no es lineal, la memoria colectiva y el horizonte común abrazan el presente, justamente, siempre presentes.Desde el corazón del mundo maya, la vasta movilización silenciosa y en perfecto orden de más de 40 mil comuneros zapatistas en Chiapas, recordó contundentemente al planeta que ahí siguen, construyendo, creando y resistiendo, mientras el sistema se derrumba. Mensaje callado de enorme resonancia, que como espejo nos devuelve la esperanza, no la que espera, sino la que construye.

Los mayas, escribe Carlos Lenkersdorf, como toda cultura, tienen una historia cambiante a través de los siglos y milenios. La oficialidad y la industria del turismo resaltan de ellos el periodo clásico (aproximadamente del año 300 al 900), épocas de teocracia y fuertes diferencias sociales, que es también cuando se construyeron pirámides y sitios como Palenque, Yaxchilán, Tikal y otros. Esos lugares fueron abandonados cerca del fin del periodo, en lo que muchos investigadores y la historia oficial consideran un colapso de la civilización maya. Pero Lenkersdorf señala que los mayas siguen existiendo y por tanto no colapsaron. Lo que terminó fue la estructura social altamente elitista que existía en ese periodo. Por tanto, se trató más bien de rebeliones de campesinos, que abandonaron esos suntuosos sitios para habitar lugares más adecuados a la vida comunitaria y a la siembra.

A través del tiempo, los mayas han seguido resistiendo al sojuzgamiento, así como a los conquistadores –que a diferencia de otras culturas donde había estructuras jerárquicas centralizadas, tuvieron que enfrentarse con la prolongada resistencia de cada región maya, ya que aunque unas fueran derrotadas, las demás seguían resistiendo e incluso las que los españoles consideraban vencidas, se volvían a levantar. “A lo largo de 500 años, desde la llegada de los europeos, no hubo ningún siglo sin levantamiento maya. La ‘guerra de castas’, así llamada por los no mayas y que ocurrió en el siglo pasado, duró unos 50 años. El primero de enero de 1994 es fecha memorable de otro levantamiento maya al terminar el siglo XX. Dura ya años y la problemática de la rebelión no se ha resuelto”, nos recordaba Lenkersdorf y sigue vigente. Complementariamente, Nelson Reed, en La guerra de castas en Yucatán, señala que un detonante crucial de la rebelión en la península fue justamente haberles impedido seguir su vida como campesinos libres y plantar su maíz.

Pages: 1 2