Por Boletín UNAM-DGCS-621, 18 de octubre de 2012
Ante el aumento de la retinopatía diabética, principal causa de la pérdida de la visión en México, las estrategias deben orientarse a disminuir la enfermedad, e informar sobre los factores de riesgo, indicó Martha Uribe García, de la FES Iztacala de la UNAM
El cuidado de la salud visual es un tema relevante, relacionado con la responsabilidad personal y políticas públicas de prevención. Ante el aumento de la retinopatía diabética, principal causa de ceguera en México, las estrategias de prevención deben orientarse a disminuir el incremento de la diabetes, e informar acerca de los factores de riesgo para hacer un diagnóstico temprano, afirmó Martha Uribe García, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, de la UNAM.En ocasión del Día Mundial de la Visión, que se conmemora este 11 de octubre, refirió que en el país existen entre 10 y 14 millones de diabéticos; de ellos, aproximadamente el 30 y por ciento no sabe que padece la enfermedad. Ante la incidencia, se debe contemplar la reducción de los factores de riesgo, a través de una alimentación saludable, actividad física y control del peso corporal, estableció.
La retinopatía avanza en las personas antes de causar síntomas. En general, una vez que el sentido se pierde, la probabilidad de recuperarlo es mínima.
El problema es que gran parte de quienes la presentan no están diagnosticados, y al recibir el tratamiento de manera tardía, se presentan daños irreversibles en la retina, precisó la jefa de la carrera de Optometría de la entidad universitaria, que este próximo 13 de octubre cumple dos décadas de impartirse.
Es una complicación directamente relacionada con el tiempo de evolución de la diabetes, caracterizada por altas concentraciones de azúcar en la sangre, que afecta vasos sanguíneos de la retina, y provoca oclusiones o hemorragias y, en algún momento, edema macular.
El diagnóstico se realiza a través de los estudios de fondo de ojo, fluorangiografía y ultrasonido. El tratamiento es con la fotocoagulación, que consiste en aplicar rayos láser a la retina del paciente, una vez cada seis meses; según la gravedad, se realizan de tres a cuatro sesiones.
A la par del control de la diabetes, es necesario que los pacientes acudan a revisión oftalmológica una vez al año, como mínimo, a partir del diagnóstico. Es una medida preventiva que contribuye a la identificación de alteraciones en la retina, para brindar tratamiento oportuno y evitar la pérdida de la vista.
La jornada mundial constituye un llamado de atención a la población acerca las afecciones visuales y cómo prevenirlas. En primer lugar, las relacionadas con la de pérdida absoluta de la vista: retinopatía diabética, cataratas y glaucoma, que pueden prevenirse y ser diagnosticadas a edad temprana.
Pages: 1 2

